Espacio de intercambio entre los lectores de "Tiempo de Victoria" y su responsable. Comentarios periódicos sobre actualidad y todo aquello de interés para los creyentes en Jesucristo.
5/26/2016
¿Todo es Posible en Dios?
Ezequiel 37 habla sobre el deseo de Dios de que tomemos las promesas de Su nuevo pacto -de que aprendamos a vivir verdaderamente al entrar a la bendición de su pacto. Todos hemos escuchado la historia de los “huesos secos” a los que hace referencia Ezequiel. Es importante notar que esas vasijas sin vida se encontraban bajo el pacto. Tú puedes ver que el Señor les dice ¡Huesos secos, oíd palabra de Jehová! (Ezequiel 37:4). Ellos habían escuchado la promesa del pacto de Dios: “Yo hago entrar espíritu en vosotros, y viviréis.” Pero, a pesar de que estos huesos secos habían escuchado sobre la promesa del nuevo pacto, ellos no habían entrado al disfrute de sus bendiciones. Muchos creyentes hoy en día saben del nuevo pacto de Dios- sin embargo, ellos difícilmente pueden creerlo, pues éste suena demasiado bueno para ser verdad. Ellos dicen, “ Yo sé que Dios nos ha dado su Espíritu Santo para que habite en nosotros. Yo sé que el Espíritu provoca en nosotros la obediencia a Cristo. ¡Yo anhelo grandemente esta bendición pero cómo puedo obtenerla para mi vida!” Existe algo que debemos hacer. Ezequiel escribe que Dios le dio esta profecía, ...así ha dicho Jehová, el Señor: "¡Espíritu, ven de los cuatro vientos y sopla sobre estos muertos, y vivirán! (37:9). Entonces Ezequiel menciona que profetizó tal como Dios le había ordenado, y entró espíritu en ellos, y vivieron y se pusieron en pie. ¡Era un ejército grande en extremo! (37:10). Repentinamente, ¡un gran ejército vivo se paró delante de Ezequiel! El Espíritu Santo había llenado de vida a todos aquellos cuerpos muertos – y ahora ellos estaban preparados para la batalla. En un instante, ellos habían entrado al pleno disfrute y bendiciones del nuevo pacto. El Espíritu de Dios había tomado Su legítimo lugar en ellos -y Él estaba haciendo realidad todos los cambios prometidos.
5/20/2016
¡Prepárate Para Morir!
Al formar el nuevo pacto, Dios se obligó a sí mismo a proveer todo el poder posible y toda la fortaleza necesaria para cumplir cada condición y demanda pertenecientes a este acuerdo. Por tanto, cuando Dios dice bajo juramento, “Yo lo haré,” la fe en nosotros responde, “Que sea hecho.”
Permíteme mostrarte una verdad maravillosa del nuevo pacto. Ésta indica que el Señor nunca puede acercarse a Su pueblo y hacer que ellos se acerquen a Él tanto como Él quisiera. Por tanto, Él nos une, nos envuelve, nos acerca a Él, y Él a nosotros, a través de su pacto vinculante.
El nuevo pacto se trata en su totalidad del compromiso de nuestro Señor a guardar a Sus hijos de caer, de consolarlos, de darles confort y confianza al saber que el poder y dominio del pecado puede y será roto por el Espíritu Santo que habita en ellos.
Esta verdad es la única certeza que tienen aquellos creyentes que han perdido la esperanza en su lucha contra ese pecado que los acosa. Solamente al tener una revelación del nuevo pacto es que podremos aprender el secreto para obtener victoria total sobre el pecado.
La muerte es el único camino para salir del viejo pacto y entrar al nuevo. La fe carnal tiene que morir -no más esfuerzos para creer. Si voy a tener fe -verdadera fe, la fe de Cristo- Él deberá dármela. Se nos ha dado una medida de fe. Sin embargo, si es cierto que no puedo hacer nada por mí mismo, entonces esto también incluye el tener Su fe.
Por esta misma razón es que la Escritura la llama “la fe de Cristo.” ¿Estás tú cansado, enfermo de vivir en pecado? ¿Estás verdaderamente anhelando vivir una vida santa, libre del hábito de la lujuria carnal? Entonces prepárate para morir. Alístate para abrazar la cruz.
El antiguo pacto te traerá a un punto de desesperación -a la nada. Cuando tú hayas renunciado a toda esperanza de vencer tu pecado con tu propio poder y voluntad humana, entonces tú te encontrarás listo para entrar al reino glorioso de libertad a través del nuevo pacto.
5/15/2016
Cada Uno de Tu Simiente
¡Dios entregó a Su Hijo, el Hijo dio Su vida, y nosotros recibimos todos los beneficios! Por consentimiento mutuo, el Padre y el Hijo pactaron guardar y preservar la simiente de Cristo. Esto, para asegurar que nosotros perduráramos hasta el final. “Él clamará a mí: ‘Mi padre eres tú, mi Dios, y la roca de mi salvación.’ Yo también lo pondré por primogénito, el más excelso de los reyes de la tierra. Para siempre le aseguraré mi misericordia y mi pacto será firme con él. Estableceré su descendencia para siempre y su trono como los días de los cielos. Si dejaran sus hijos mi Ley y no anduvieran en mis juicios, si profanaran mis estatutos y no guardaran mis mandamientos, entonces castigaré con vara su rebelión y con azotes sus maldades. Pero no quitaré de él mi misericordia ni faltaré a mi fidelidad. No olvidaré mi pacto ni mudaré lo que ha salido de mis labios. Una vez he jurado por mi santidad y no mentiré a David. Su descendencia será para siempre y s trono como el sol delante de mí.” (Salmo 89:26–36). El Padre hizo este pacto con Su Hijo: “Yo, Jehová, te he llamado en justicia y te sostendré por la mano; te guardaré y te pondré por pacto al pueblo” (Isaías 42:6). Aquí Dios estaba diciendo, “Mi mano siempre estará sosteniendo la tuya, y Tú nunca estarás lejos de mi poder guardador. Yo me comprometo a mantenerte salvo de todas las artimañas del diablo.” Esta promesa hecha por el Padre, está hoy a nuestra disposición pues el sacrificio del Hijo en la cruz nos ha hecho parte del pacto entre ambos. Dios le prometió a Su Hijo, “Si tú vas, yo te guardaré y preservaré cada uno de tu simiente, así como yo te he guardado y preservado a tí. Yo nunca haré a un lado mi fidelidad para contigo, ni tampoco para con tus hijos.”
5/11/2016
¡Siempre te Alcanzaré!
¿Qué hombre de vosotros, si tiene cien ovejas y se le pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto y va tras la que se perdió, hasta encontrarla? (Lucas 15:4). Aquí, Jesús está hablando de la oveja que ha estado en el redil. Claramente, ésta representa a un miembro del rebaño de Cristo, a alguien que ha sido bien alimentado y guiado por un pastor amoroso. Sin embargo, esta oveja se ha perdido y por lo tanto, el pastor ha salido a buscarla. Observa lo que Jesús dice allí sobre el pastor: “Él va por aquélla que está perdida hasta que la encuentra.” Dios nunca se da por vencido con nadie que le ha pertenecido y que se ha descarriado. En su lugar, Él sale a buscar a esa oveja, la abraza y la trae de regreso a su rebaño. En otras palabras, tú puedes caer tan lejos en tu pecado que incluso llegas a tocar el borde del infierno, y Él aún te buscará, te perseguirá. David testifica, Si subiera a los cielos, allí estás tú; y si en el Seol hiciera mi estrado, allí tú estás (Salmo 139:8). Nosotros hemos escuchado la expresión “el infierno aquí en la tierra”. Esta es la vida de aquéllos que han huido de Dios. Su “cama en el infierno” es una condición terrible. Ésta implica ser cautivo del pecado, alejarse tan lejos del Señor que usted eventualmente cae en un “sueño” sin vida. Este “sueño” es acompañado por un miedo persistente que te suspira, “tú estás yendo directamente al infierno. Tú posiblemente nunca regresarás a Dios”. El mensaje de Cristo para nosotros es, “Tú tendrás tu cama en el infierno, pero no estás tan sumergido en tu pecado que yo no pueda alcanzarte y recibirte en mis brazos.” Cuando el pastor encuentra al perdido, él carga a la creatura herida hasta su casa. Después él reúne a todos sus amigos y vecinos, y les dice, Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido"(Lucas 15:6). “Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento. (Lucas 15:7).
5/07/2016
¿Tiempo de Separación?
Normalmente no hago esto de publicar pensamientos de lectores, pero cuando tengo una certeza que no parte de mí el hacerlo, no lo dudo. Leonardo es un lector que escuchó un audio que lo motivó a escribirme un correo simple, sintético y expresivo de su sentir espiritual. Tan simple y tan sintético que, entiendo, es una verdadera pieza resumida del estado en que se encuentra la iglesia estructural que conocemos.
“Hola Néstor, ¿Cómo le va? Cuando lo estaba escuchando, no pude dejar de pensar acerca del espíritu fariseo en las congregaciones. Y es verdad. Una de las cosas que no entiendo y nunca me llamó usar son los stickers en los autos, donde ponen el nombre de la iglesia. Es un espíritu que entra en la gente, con inocentes propuestas " humanas", que para mí son diabólicas, donde comienzan a sembrar sigilosamente una identidad falsa en el creyente. "Yo voy a tal iglesia, por lo tanto soy...."
“Y el nombre de la iglesia se transforma en un género. Reemplaza, de una manera muy, pero muy silenciosa la identidad que tiene el creyente como hijo, sacerdote y rey en Jesucristo. Con el tiempo esa nueva identidad es tan fuerte que la congregación se convierte en un dios, donde el pastor es el emisario divino, y no hay palabra que entre en sus mentes que no sea las que ese pastor diga.”
“El Espíritu Santo queda, por lo tanto, totalmente descartado. Y no significa que no se hable del Espíritu; se habla y se dice Amen, aleluya y toda la palabrería eclesiástica. Lo he experimentado, cuando hablando con algún miembro de esas congregaciones, en el momento que digo algo que es fresco, dado por el Espíritu, una enseñanza nueva o lo que sea, percibo inmediatamente el efecto, como si mis palabras entrasen por un oído y salieran por el otro, siguiendo después de eso, con alguna respuesta automática, "si, pero en la iglesia se dice...",
“Ahí está la prueba que no importa lo que diga, mis palabras no encajan en los cajones construidos en sus mentes. También no puedo dejar pasar lo que creo que Dios está haciendo hoy, separando su iglesia verdadera de la nominal, el espíritu de Elías ya esta aquí, así como Juan el Bautista fue entrenado en el desierto, apartado de toda influencias religiosa de su época (Fariseos, saduceos, paganos), hoy Dios está separando a su pueblo de estas congregaciones.”
“Dios es bueno y misericordioso, que premia a los que realmente lo buscan, sin méritos humanos. Desechar lo viejo por lo nuevo, examinándolo. Si en nuestras vidas nos detuviéramos a preguntar por qué hacemos las cosas que hacemos, si Dios nos lo dijo, o se nos ocurrió a nosotros, las cosas serían bien diferentes.”
“Y es algo con lo que tengo que aplicar el freno siempre, porque: ¡Oh alma mía! ¿Qué quieres hacer hoy? Y Dios bien, gracias. Realmente no sé si esta pregunta se planteara en las congregaciones, cuántas de ellas realmente estarían dispuestas a escuchar a Dios. Muchos programas y actividades quedarían truncados, estudios bíblicos, cafeterías, escenarios, luces, y demás cosas. Qué hacemos con todo esto ahora?. Como siempre Néstor gracias a Dios por su palabra fresca, gracias de corazón!, un abrazo. Leo.”
De hecho, no tengo una respuesta que tranquilice a Leo y lo lleve a esperar con confianza los próximos tiempos. Más bien coincido en un pleno con él y puedo ver, con mayores o menores matices y relieves, casi lo mismo que él observa. Casi como si nos uniera alguien que nos está guiando a toda verdad. Y estoy seguro que no debemos ser los únicos dos. ¡Me juego que debe haber muchos más por allí!
5/03/2016
Cayendo en Sus Brazos
Permíteme compartir hoy algunos pensamientos de gran sanidad acerca de la fe y el amor. Creo que Dios hace milagros en respuesta a oraciones hechas con fe. Creo en cada promesa de la Palabra de Dios. Pero, a través de mucho sufrimiento y lágrimas, propio y ajeno, hemos descubierto algo maravilloso acerca de la forma en que Dios trabaja.
Lo que tú vas a leer, te ayudará a recobrar tu confianza en el Señor y te ayudará a librarte de la intención esclava por entender el significado de la fe. Estas son algunas conclusiones: Si tú no puedes darle al Señor perfecta fe, entonces dale perfecto amor.
El perfecto amor echa fuera el temor. El perfecto amor es el reposo que le da el Señor a su pueblo. El Señor quiere que reposemos en Su amor, confiando en que Él siempre acudirá a ayudarnos a pesar de nuestra fe inadecuada, de la misma manera en que un padre auxilia a su hijo herido.
Para ya de evaluar o calificar tu grado de fe. Deja de intentar comprender la fe. La Biblia dice, Ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor. (1 Corintios 13:13). Si tú te vas a especializar en algo, especialízate en el amor -la fe funciona a través del amor.
Si Dios no contesta algunas de tus oraciones, podemos estar seguros de que Él tiene una gran razón eterna para no hacerlo. Lo anterior se resume en lo siguiente: Dios tiene todo el poder y puede hacer cualquier cosa. Nada es imposible para Él. Dios ha prometido contestar toda oración en el nombre de Cristo, así que debemos pedir con plena confianza en nuestra fe, esperando una respuesta.
Sin embargo, Dios puede retardar la respuesta o escoger otro camino para nosotros pues tiene una razón poderosa para hacerlo. Y debemos creer que todo lo que Dios permita en nuestras vidas ayudará a nuestro bien.
Nuestro Padre celestial sabe exactamente hacia dónde nos dirigimos y lo que necesitamos. Él nos dará lo mejor, en su tiempo divino. Dios no permitirá que tú seas vencido por tus tribulaciones. Con base a tu propio criterio, tú has llegado a tu punto límite, sin embargo tú sobrevivirás y vivirás para hablar de Su fidelidad, si antes tú no endureces tu corazón sino que te dejas caer en los brazos de Dios, confiando en Su amor eterno.
4/29/2016
Aquello que no Entendemos
Cuando leía hace
algunos días respecto al terremoto ocurrido en Ecuador, recordé algo más
antiguo que determinó que un científico declarara lo siguiente respecto a una
catástrofe: “El mundo entero fue agitado.” Otro exclamó: “Fue el desastre
natural más devastador en la historia del mundo.” Ellos estaban describiendo al
temblor debajo de las aguas que afectó por completo las costas de Asia hace
unos cuantos años. Miles de personas fallecieron.
Y esto más actual nos dice que aún
continuamos presenciando calamidades a nuestro alrededor. Cuando eventos
terribles acontecen, muchos de nosotros vamos con el Padre y le preguntamos: “Señor,
¿de qué se trata todo esto? ¿Fue esto simplemente un accidente inexplicable de
la naturaleza, o existe algo más que deseas que tu pueblo entienda?”
Nosotros lamentamos el dolor
indescriptible y la pena que aquejó a multitudes. Oramos constantemente por las
víctimas. Casi todos los ministerios más poderosos han enviado distinta clase
de ayuda a las zonas devastadas. La Escritura nos dice que nuestro Padre celestial
es movido por los sentimientos de las personas en agonía y que el Espíritu
Santo derrama consuelo a todos los creyentes de las naciones afectadas.
América es un continente
compasivo y generoso. Doy gracias a Dios por la respuesta de muchos de orar,
donar e ir a aquellas áreas para brindar auxilio. Pero hay algo más profundo
que aqueja mi alma. La magnitud de los desastres no termina por afectarnos.
Parece que estamos adormecidos y estupefactos ante todo lo que sucede a nuestro
alrededor.
Le doy gracias a Dios por los
buenos reportes que he recibido acerca de las bendiciones derramadas en muchas
partes del mundo, incluyendo a América. Pero si no podemos postrarnos de
rodillas por el poder desatado -si no podemos humillarnos tras haber
testificado un horrible desastre natural- ¿qué necesita ocurrir para silenciar
a los burladores de Dios? ¿Somos a prueba de calamidades, de eventos
sorprendentes? Medita en esto:
La expulsión de Dios de nuestra
sociedad en nombre de una política correcta.
El mundo entero se está
convirtiendo al secularismo y materialismo.
Una iglesia que está creciendo
más en su mundanidad que el mundo en sí mismo.
El incremento de violencia y
apatía.
La Biblia no es aceptada más como
la Palabra de Dios.
El día en que “todo lo que puede
ser movido” es movido. Cuando la gente que está alerta tiene la intuición de
que “alguien está jugando con la naturaleza, de que algo está sucediendo y no
puede ser explicado.” Cuando la sociedad continúa haciendo de lo suyo sin hacer
ninguna “Pausa ante Dios, sin detenerse a pensar si Dios será burlado. Cuando
estas cosas suceden significa que nos hemos acercado o cruzado la línea del estupor
espiritual donde ninguna porción de misericordia divina puede ser despertada.
Dios es misericordioso, tiene gracia para con nosotros y está listo para perdonar.
Deja que Jesús manifieste Su amor y compasión a través de Sus discípulos,
conforme la venida del Señor se acerca.
4/24/2016
¿Inseguros de Su Amor?
Dios mismo se
describe de esta manera: Con todo, yo enseñaba a andar a Efraín,
tomándolo por los brazos; más ellos no comprendieron que yo los cuidaba. (Oseas
11:3). En el lenguaje original este versículo dice, “Yo vine a ellos en su desesperación y
tiernamente los cuidé en medio de lugares contaminados y escabrosos. ¡Los
sostuve en mis brazos y los cuidé!”
Pero Oseas dice en 11:7, Mi
pueblo está aferrado a la rebelión contra mí. La palabra aferrado significa
“colgado en suspenso, colgado en duda.” Israel no estaba seguro del amor de
Dios y de su ternura. Y lo que Dios le estaba diciendo a Oseas era: “Mi pueblo está dudando de mi amor por ellos.
Ellos realmente no me conocen. ¡Ellos están inseguros de mi amor!”
¡Era verdad! Israel no podía creer
que Dios aún los amara. Ellos eran idólatras, rebeldes y escépticos, y posiblemente
estaban pensando: “Hemos traído hacia nosotros el desagrado del Señor. Hemos pecado
voluntariamente, Él seguramente nos juzgará!” Pero Dios dijo, ¿Cómo
podré abandonarte, Efraín?... Mi corazón se conmueve dentro de mí, se inflama
toda mi compasión. (v. 8).
Escucha Sus palabras de confort y
sanidad hacia ti: Porque no contenderé para siempre, ni por siempre estaré enojado, pues decaerían
ante mí el espíritu y las almas que yo he creado. (Isaías 57:16). El
Señor está diciendo, “Si todo lo que
ustedes pudieran ver fuera mi coraje, su espíritu fallaría porque sería algo
muy abrumador.”
Por la iniquidad de su codicia me enojé y lo
herí, escondí mi rostro y me indigné; pero él, rebelde, siguió por el camino de
su corazón. He visto sus caminos, pero lo sanaré y lo pastorearé; le daré
consuelo a él y a sus enlutados. (vv. 17-18). ¿Acaso esto expone que Dios se da
por vencido con su pueblo cuando éste falla?
Tú posiblemente estés pasando por
aguas profundas. No me refiero necesariamente a tentaciones o tribulaciones.
Estoy hablando de sucesos abrumadores que te están afectando y que tú no puedes
entender. Vientos y mares de todo tipo inundándote, cosas más allá de tu
comprensión.
Situaciones que están afectando
tu hogar, tu iglesia, tu trabajo, todo. ¡Pero Dios quiere cuidarte en medio de
todo esto! ¡Él quiere llevarte a una sanidad espiritual! ¡Si todo lo que tú
puedes creer en estos momentos es que Él te ama a pesar de tus necios caminos,
que Él te ruega que veas su divino cuidado, entonces esto es suficiente!
4/20/2016
¡Pelea la Buena Batalla!
Si
tú deseas que la paz de Dios gobierne en tu vida, tú tienes que renunciar a
ciertas cosas: debes renunciar a tratar de imaginarte cómo Dios obrará en tu
situación. Debes renunciar a la preocupación e inquietud: “Por nada estéis angustiados...”
(Filipenses 4:6).
Debes renunciar a decirle a Dios
cómo Él puede suplir tu necesidad. Y sobre todo, debes renunciar a considerarte
un fracaso. ¡Deja de pensar que tú no agradas a Dios! Una de las trampas más
efectivas de Satanás para robarles a los cristianos su paz es convencerlos de
que ellos deben de luchar en su carne para agradar a Dios.
¡Satanás utiliza contra todos
nosotros esta arma todo el tiempo! En algunas ocasiones, cuando necesito un
lugar tranquilo para orar, me meto a un lugar de la casa, o fuera de ella que
me proporcione privacidad y tranquilidad.
Allí, puedo alabar al Señor y disfrutar
de Su presencia. ¡Pero a veces golpea a mi mente el pensamiento de que no estoy
haciendo nada para el Señor! Aun cuando tengo la mayor parte del día ocupado en
sus cosas. Y entonces oro, “Señor, no estoy alcanzando nada para Tu reino.
Todo lo que hago es orar,
preparar estudios, subirlos a la Web y esperar sus resultados. El mundo entero
se está yendo al infierno y yo no estoy haciendo nada para Ti! ” ¿Algunos de
estos pensamientos golpeado tu mente? Tú haces todo lo que puedes para agradar
a Dios, sin embargo aún no te sientes santo.
Yo rara vez me siento santo. Esto
es cierto hasta en mis mejores momentos - ¡Inclusive cuando estoy predicando bajo
la unción del Espíritu! Tú, entonces, influido por esa tradicional manía de
mistificar hombres, te preguntas, “¿Usted, hermano Néstor? ¿Usted siente que a
veces no hace nada para Dios?”
¡Sí! El diablo viene a mí y me hace sentir
indigno, insatisfecho. ¡Al dar lugar a horribles sentimientos perdemos nuestra
paz! Escucha la oración de Pablo por nosotros: Y el Dios de la esperanza os llene
de todo gozo y paz en la fe, para que abundéis en esperanza por el poder del
Espíritu Santo. (Romanos 15:13).
Confía en su bondad. Cree en Su
amor y misericordia. No lo acuses de estar enojado o desilusionado contigo, o
de que no te hable. ¡Deja que Su paz gobierne en tu corazón y sobre toda tu
vida! Porque desde el primer momento en que le creas una sola y pequeña mentira
a Satanás, él podrá gobernarte con otras muchas más y mayores. ¡Pelea la buena
Batalla!
4/16/2016
¡Esto se Llama Providencia!
Por nada
estéis angustiados, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en
toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa
todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en
Cristo Jesús. (Filipenses 4:6-7).
Cuando releí
recientemente este pasaje, me resaltó algo que nunca antes había visto. Pablo
nos ordena a dejar de preocuparnos, a acudir a Dios en oración y súplica, y a
agradecerle por Su respuesta. ¡Él nunca menciona nada acerca de recibir
respuestas! Pablo no dice nada referente a recibir una palabra de guía,
liberación, milagros o sanidad.
En su lugar, él afirma que
¡nosotros recibimos el don de la paz de Dios! Dios contesta todas nuestras
peticiones y súplicas con el don de Su paz: sean conocidas vuestras
peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la
paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y
vuestros pensamientos en Cristo Jesús. (vv. 6-7).
En otras palabras, ¡Dios
primeramente contesta nuestra oración y el clamor de nuestro corazón con Su
paz! Todas las personas tienen este aspecto en común: ¡No importa cuán mal
ellos se sientan al entrar en su lugar secreto de oración, ellos salen llenos
de Su paz! Dios se ha limitado a sí mismo, a su propio gobierno. A esto se le
llama la providencia de Dios.
Él actúa aquí y allá, prepara los
corazones de la gente y maneja distintos sucesos, pero hasta que Su providencia
ejecuta la respuesta a su oración, Él dice, “¡Te
voy a dar no lo que tú piensas que necesitas, sino lo que yo sé que te hace
falta - paz en tu mente y corazón!”
Muchos de nosotros peleamos con
el Señor mientras oramos. Le pedimos con lágrimas y llanto, golpeamos las
puertas del cielo, y reclamamos cada promesa. Pero conforme los días, semanas y
meses transcurren, nos empezamos a preguntar: ¿Por qué no contestas, Señor?
¿Qué está bloqueando mi oración? ¿Qué he cometido para afligirte o
desagradarte?”
El hecho es que Dios nos ha dicho,
“¡Aquí está mi paz que sobrepasa todo entendimiento! ¡Tómala y permite que
gobierne en tu corazón mientras yo hago todas las cosas para tu bienestar!”
¡Nosotros vamos a ser guardados en la paz de Dios hasta que Su promesa se
ejecute a través del Espíritu Santo! ¡Agárrate de Su paz y deja que ésta
gobierne en tu corazón!
4/12/2016
Gobernados por la Paz
Y la paz de Dios
gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo
cuerpo. Y sed agradecidos. (Colosenses 3:15)
Este versículo contiene un
mandato increíble: ¡Dios llama a su cuerpo en Cristo Jesús a permitirle que Su
paz gobierne en sus corazones, mentes y cuerpos! La paz de Dios tiene que ser
el árbitro de nuestras vidas, estableciéndose sobre todo. Si alguna vez ha habido
un tiempo en el que este llamado necesita ser escuchado ese tiempo es hoy, ¡En
este tiempo de agitación y confusión!
¿Por qué el Señor le pide a su
primera iglesia que permita que Su paz gobierne en sus vidas? Ello se debe a
que Él sabía lo que vendría y quería prepararlos! En tan solo pocos años, gran
agitación vendría sobre ellos. Éstos serían torturados y perseguidos. Enfrentarían
tiempos difíciles, perderían sus hogares, sus bienes terrenales serían
confiscados, inclusive sufrirían ataques de hombres viciosos quienes pensaron
que le harían a Dios un favor aniquilándolos. Dios los estaba previniendo, preparando,
“¡Ustedes tienen que ser cimentados en Mi
paz porque solamente ésta les permitirá enfrentar los cambios que vienen!”
Lo que aprendisteis, recibisteis,
oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros.
(Filipenses 4:9).
Actualmente existe una paz falsa
en muchas iglesias. Una paz que fallará en los días venideros. ¡Esta es la paz
que tienen los cristianos necios y ciegos del pecado! Moisés llamó a esos
creyentes “auto-bendecidos”, queriendo decir, “auto-engañados.” Él le advirtió
a Israel de la maldición que caería sobre los malvados e hijos desobedientes de
Dios que caminaron en idolatría. Él les dijo que serían cubiertos sobre su
pecado con un falso sentido de paz:
y después de oir las palabras de
esta maldición, él se congratule en su corazón, diciendo: "Tendré paz,
aunque ande en la dureza de mi corazón, puesto que con la embriaguez se aplaca
la sed. (Deuteronomio 29:19).
¡Moisés estaba describiendo al hijo
de Dios que decide satisfacer su lujuria por la maldad! Este creyente encuentra
una doctrina cómoda que le dice que está bien, que es salvo, y que está atado al
cielo, mientras continúa en pecado. Él se dice a sí mismo, “Haré como me plazca
y aún no perderé la paz en mi corazón.”
No importa lo que le suceda a
América del Sur o del Norte, o a las naciones del mundo, ¡No hay poder en el
infierno que pueda robar la paz de Dios a través de Jesucristo, y la cual es
implantada en nuestra alma! Dios tendrá a su gente gobernada por su paz. Y la
paz de Dios gobierne en vuestros corazones.
4/07/2016
Los Viejos Pasos Vigentes
Busqué en mi
biblioteca algún trabajo que me diera una lista de pasos para curar la
incredulidad, pero ninguna de esas docenas de opciones me convenció. Por tanto
le pedí a Dios por algo sencillo y Él me dio dos ideas para quitar la
incredulidad del corazón:
1 - Toma toda preocupación, temor y
carga, y entrégaselas todas a Jesús. ¡Déjalas en Sus hombros! Echad
toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros. (1 Pedro
5:7). Esta es la invitación personal de Dios para ti. Su petición es: “¡Deposita todo en Mí! No cargues más. ¡Yo
tengo cuidado de todo lo que estás pasando y soy suficientemente grande para
tomar todo lo que hay en ti!”
No hace mucho tiempo, alguien en
una situación extremadamente estresante me llamó pidiéndome una palabra de
exhortación. Pero ese día yo me encontraba abrumado por muchos problemas, así
que no podía sobrellevar uno más. Por tanto, le contesté, “Lo siento, pero me
tendrás que llamar en otro momento. Estoy sobrecargado.”
Gracias a Dios que ¡Él nunca está
estresado! ¡Nunca está abrumado! ¡Sus hombros pueden tomar todas las cargas de
Sus hijos! ¡Él nos llama a “depositar todo en Él!” Echa sobre Jehová tu carga y él
te sostendrá; no dejará para siempre caído al justo. (Salmo 55:22). Revisa
tu lista ahora mismo: “Dios, te doy esto, y eso, y aquello. Te doy esta carga,
esta dificultad, esta relación, este problema.” ¡Y quédate convencido qué Él
tiene cuidado de ti!.
2 - Lánzate con total fe en la
Palabra escrita de Dios. ¡Toma el reto del Señor de vivir por Su Palabra! No
solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios
(Mateo 4:4). Tú debes ser capaz de decir, “¡Voy a vivir y a morir por
la palabra de Dios en mí!”
Te pregunto: ¿Cómo es que
nosotros podemos confiar en Su Palabra para nuestra salvación eterna y no para
nuestras necesidades y problemas diarios? Nosotros podemos creerle en la parte
más difícil. ¿Por qué nos resulta más complicado creer por ayuda, guía y poder
sobre el pecado?
A aquel que es poderoso para
guardaros sin caída y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran
alegría (Judas 24). Dios te ha prometido esto. Así que ¡deja a un lado
las cargas que te están agobiando! Acude al Señor y reta Su Palabra. ¡Dile que
tú te jugarás tu vida en Su Palabra! ¡Muéstrale cómo confías en cada una de Sus
palabras, y serás bendecido!
4/04/2016
Tan Sólo Una Gota de Fe...
Pero sin fe es imposible agradar
a Dios, porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que él existe y
que recompensa a los que lo buscan. (Hebreos 11:6). ¡Toda la oración del mundo no te hará
nada de bien hasta que tú la mezcles con fe!
Tú puedes ayunar y orar por tres
días, o tres semanas, pero sin fe, tú no agradarás a Dios. Todas las horas de
oración, todas tus peticiones, todas las veces que tú acudes a Él no tendrán
provecho a menos de que Tú ancles tu corazón a la fe!
Pero pida con fe, no dudando
nada, porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por
el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que
recibirá cosa alguna del Señor... (Santiago 1:6-7).
Si tú pasas dos horas en la presencia
de Dios sin creer que Él te contestará, entonces ¡tú lo estás avergonzando
durante esas dos horas! Posiblemente tú te sientas bien después de haber orado
por ese tiempo o te sientas santo, pero en realidad ¡tú estás perdiendo tu
tiempo! Tú le estás dando a Dios dos horas de incredulidad y dudas.
Yo conozco a cristianos que oran
diariamente, e incluso sollozan delante del Señor, pero nada sucede. Ellos
continúan agobiados y deprimidos. Sus vidas están bajo confusión, todo esto
porque ellos han avergonzado al Señor al venir a Su presencia sin estar
completamente persuadidos de que Él hará lo que ha prometido!
Por tanto, os digo que todo lo
que pidáis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá. (Marcos 11:24).
Y todo lo que pidáis en oración,
creyendo, lo recibiréis. (Mateo 21:22).
Muchas personas del pueblo de
Dios viven como indigentes espirituales porque algo les sucedió que los llevó a
cuestionar el amor de Dios. Ellos dicen, “¿Cómo
puedo confiar en Dios cuando no comprendo por qué Él permitió que esta
situación me aconteciera?”
No hay respuesta humana ante su
confusión. Pero Dios sabe el principio y el final, y solamente cuando estemos
en el cielo podremos entender por qué algunos de esos vientos y mareas nos
golpearon y por qué Dios lo permitió. Isaías presentó una respuesta y creo que
es todo lo que necesitamos saber:
¿Se olvidará la mujer de lo que
dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre?...yo nunca me
olvidaré de ti! He aquí que en las palmas de las manos te tengo esculpida...”(Isaías
49:15-16). Dios nos ha dado Su Palabra: “Tú eres Mi hijo. Estás escrito en la palma de Mi mano. Por tanto confía
en mí!”
3/24/2016
Descansar es Confiar
El que
cree en el Hijo de Dios tiene el testimonio en sí mismo; el que no cree a Dios,
lo ha hecho mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado
acerca de su Hijo. (1 Juan 5:10). Considera todos los terribles pecados de Israel cometidos en
el desierto, murmuraciones, reclamos, idolatría, ingratitud, rebelión,
sensualidad. Sin embargo ninguno de ellos provocó la ira de Dios. ¡Fue su
incredulidad la que enojó a Dios!
Y Jehová dijo a Moisés: ¿Hasta
cuándo me ha de irritar este pueblo? ¿Hasta cuándo no me creerán, con todas las
señales que he hecho en medio de ellos? (Números 14:11). Dios le dijo a
Moisés, “Este pueblo cree mentiras
después de todo lo que he hecho por ellos! He realizado milagros tras milagros,
los he librado vez tras vez. ¿Cuándo finalmente confiarán y descansarán en mí?”
Detente por un momento y medita
en todas las cosas que Dios ha hecho por ti: Él te ha guardado, ha contestado
oración tras oración. Él te ha acompañado en todas tus crisis. Él te ha sacado
de todas tus pruebas, te ha alimentado con maná del cielo, ha hecho por ti
cosas que van más allá de milagros. Durante treinta y ocho largos años, Israel
olvidó la Palabra de Dios y sus milagros. Y debido a que cayeron en
murmuraciones e incredulidad, Dios exclamó,...los heriré de mortandad y los
destruiré... (Verso 12).
Él le dijo a Moisés, “¡Me rindo con mi pueblo porque éste nunca
llegará a confiar en mí!” Cuando Israel se encontraba en el lado victorioso
del Jordán, Moisés hizo una declaración solemne: Mira, Jehová, tu Dios, te ha
entregado la tierra: sube y toma posesión de ella, como Jehová, el Dios de tus
padres, te ha dicho. No temas ni desmayes...No temáis ni tengáis miedo de
ellos. Jehová, vuestro Dios, el cual va delante de vosotros, peleará por
vosotros....Pero ni aun así creísteis a Jehová, vuestro Dios...Cuando Jehová
oyó la voz de vuestras palabras, se enojó e hizo este juramento: "Ni un
solo hombre de esta mala generación verá la buena tierra que juré que había de
dar a vuestros padres..." (Deuteronomio 1:21, 29-30,32, 34-35).
Dios magnifica Su
Palabra por encima de Su nombre. Él ejecuta cada palabra que pronuncia, y todas
las cosas que le dijo a Israel son las mismas cosas que nos dice a nosotros. Yo
te pregunto: ¿Acaso no incurriremos en Su ira si actuamos con incredulidad? Leemos
Su Palabra y escuchamos todas Sus promesas desde el púlpito pero después nos
paramos en un rincón y nos preocupamos porque no los vemos actuar inmediatamente
como quisiéramos. Cuando no permitimos que su Palabra se ancle a nuestras
almas, cuando escuchamos sus preciadas promesas y después actuamos como si
hubiéramos sido abandonados, ¡exponemos a Dios como mentiroso!
3/18/2016
Dime Cómo Oras...
El Nuevo Testamento está lleno de
promesas que muestran cuánto Dios ama responder sobre abundantemente a las
oraciones de Su pueblo. Una de las promesas más conocidas es la de Efesios
3:20. Todos la conocemos bien sin embargo pocos vivimos como si creyéramos en
ella.
Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las
cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder
que actúa en nosotros. Dios es capaz de responder a nuestras oraciones
pero ¡Él quiere hacer algo por nosotros que va más allá de lo que podemos
imaginar!
Él quiere contestar no conforme a
nuestras peticiones endebles sino con base en Sus riquezas y poderío. La Biblia
nos dice que Él es proclive a contestarnos en abundancia: Dad y se os dará; medida buena,
apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo... (Lucas 6:38).
Antes bien, como está escrito:
Cosas que ojo no vio ni oído oyó ni han subido al corazón del hombre, son las
que Dios ha preparado para los que lo aman». Pero Dios nos las reveló a nosotros
por el Espíritu... (1 Corintios 2:9-10).
...por medio de estas cosas nos
ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas lleguéis a ser
participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay
en el mundo a causa de las pasiones. (2 Pedro 1:4).
[Confía]... en el Dios vivo, que
nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos. (1 Timoteo
6:17). ¡Dios está prácticamente suplicándonos que le pidamos grandes
cosas! A nosotros nos gusta llamarle a nuestro Señor “nuestro Rey” pero ¿Realizamos
oraciones a la medida de la grandeza de nuestro Rey?
Un rey tiene la obligación de
cuidar a sus súbditos, y su gente lo honra al pedirle extensivamente, creyendo
que él tiene todo lo que ellos necesitan y que él les proveerá abundantemente. ¡Tú
no puedes llamar a Dios “rey” y después acusarlo de permitir que uno de sus
súbditos siga en necesidad!
¿Has avergonzado a Dios con tus
peticiones endebles? Probadme ahora en esto, dice Jehová de los
ejércitos, a ver si no os abro las ventanas de los cielos y derramo sobre
vosotros bendición hasta que sobreabunde. (Malaquías 3:10).
3/14/2016
Hasta Que Sobreabunde
Una de las frases más escuchadas en la iglesia es “¡Dios responde la oración!” Sin embargo ésta es una verdad a medias. La verdad es que “Dios responde la oración con más de lo esperado!” Oseas profetizó a Israel Ustedes que han caído por su pecado pero aún son pueblo de Dios. Llevad con vosotros palabras de súplica, volved a Jehová y decidle: Quita toda iniquidad, acepta lo bueno, te ofreceremos la ofrenda de nuestros labios. (Oseas 14:2).
La oración de Israel fue simple. Todo lo que ellos le pidieron a Dios fue que quitara su pecado y que los recibiera con gracia. “¡Señor ten misericordia! Límpianos y recíbenos bajo Tu gracia.” ¡Dios no solamente los limpió y recibió con gracia sino que Él también añadió bendiciones que fueron más allá de su imaginación.
Yo los sanaré de su rebelión, los amaré de pura gracia, porque mi ira se apartó de ellos. Yo seré a Israel como rocío: él florecerá como lirio y hundirá sus raíces como el Líbano. Se extenderán sus ramas, su gloria será como la del olivo y perfumará como el Líbano. Volverán a sentarse a su sombra; serán vivificados como el trigo y florecerán como la vid; su olor será como de vino del Líbano (Oseas 14:4-7).
El rocío del cielo es la presencia del Señor. Hasta ese momento había sequía y todo se estaba desvaneciendo porque el favor del Señor se había apartado. Pero ahora, debido al arrepentimiento verdadero y a la oración proveniente de un corazón honesto, Dios dijo que Él traería vida a todo lugar. ¡Israel no solamente fue perdonado sino también revivido!
Ellos ahora estarían bien cimentados, expandidos y prosperados! Todo lo que ellos pidieron fue misericordia, perdón y aceptación. En su lugar, ¡Dios abrió las ventanas de los cielos y derramó sobre ellos bendiciones que ellos nunca esperaron recibir! ¡Dios respondió su oración sobreabundantemente!
¡Dios ha hecho lo mismo por ti! Cuando tú te arrepentiste, todo lo que te pidió a Dios fue un corazón limpio, perdón y paz. Sin embargo, observa cómo Él ha contestado tu oración rebasando tus peticiones: Él te dio un corazón hambriento -¡hambre por más de Jesús!
Él te dio ojos para ver y oídos para escuchar. Él te ha protegido del diablo malvado y ha inundado tu alma con esperanza, gozo y felicidad! ¡Tú solamente pediste ser salvo y limpio, y Dios ha derramado sobre ti bendición tras bendición! ¡Él te ha contestado sobreabundantemente!
3/06/2016
Alineados con Él
Una de las
lecciones más grandes que nosotros podemos aprender es que nuestra batalla
nunca es con la gente. Ésta no es contra compañeros de trabajo, vecinos, o
seres queridos que no han sido salvos - sino con Dios.
Si tú alíneas todas las áreas de
tu vida con Dios, todo lo demás se acomodará en su lugar. Cuando tú te
encuentras en rectictud con Él- cubierto con la sangre de Cristo, sin pecado en
su vida, y en oración constante- entonces ¡todos los demonios del infierno no
pueden afectar lo que Dios quiere hacer! Él quiere que tú poseas fortaleza
divina.
Oseas dijo, Pleito tiene Jehová con Judá (Su
pueblo) (Oseas 12:2). ¿Cuál es la controversia que Dios tiene con Su
iglesia? ¡La pereza espiritual! Nosotros queremos milagros, bendiciones,
liberación a ningún costo y sin ningún esfuerzo!
¿Quiénes en el pueblo de Dios hoy
en día oran toda la noche, luchan, sollozan, claman al Señor como lo hizo Jacob?
¿Quién está tan determinado por agradar a Dios que se encuentra desesperado por
ser librado de todo hábito, de toda lujuria- y clama y pelea con Dios hasta que
Él rompa todas las cadenas?
Oseas le dijo a Israel, “¡Todo lo que tú quieres es prosperidad y seguridad!
Tú no estás dispuesto a tomar tu posición. ¡Tú no quieres vivir complaciendo a
Jehová, sino a tí mismo!” Jacob era un guerrero desde el día en que nació.
Él prevaleció “por su fortaleza” y ¡lo mismo debemos hacer tú y yo!
¡Nosotros tenemos Su fortaleza
pero no la utilizamos! Fortalecidos con todo poder, conforme a la
potencia de su gloria, obtendréis fortaleza y paciencia. (Colosenses 1:11). - ...para
que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder
en el hombre interior por su Espíritu... (Efesios 3:16).
¡La iglesia de Cristo Jesús nunca
va a poder ver lo que Dios tiene preparado hasta que Él vea que le buscamos
diligentemente! La oración eficaz del justo puede mucho. (Santiago 5:16). Dios
quiere que tú te acerques a Él pues te ama! Él te está diciendo, “¡Aquí está.
Si tú lo quieres, ven y tómalo!” ¡Él quiere hacer de usted un soldado fuerte y
preparado para formar parte de Su ejército!
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