Dios mismo se
describe de esta manera: Con todo, yo enseñaba a andar a Efraín,
tomándolo por los brazos; más ellos no comprendieron que yo los cuidaba. (Oseas
11:3). En el lenguaje original este versículo dice, “Yo vine a ellos en su desesperación y
tiernamente los cuidé en medio de lugares contaminados y escabrosos. ¡Los
sostuve en mis brazos y los cuidé!”
Pero Oseas dice en 11:7, Mi
pueblo está aferrado a la rebelión contra mí. La palabra aferrado significa
“colgado en suspenso, colgado en duda.” Israel no estaba seguro del amor de
Dios y de su ternura. Y lo que Dios le estaba diciendo a Oseas era: “Mi pueblo está dudando de mi amor por ellos.
Ellos realmente no me conocen. ¡Ellos están inseguros de mi amor!”
¡Era verdad! Israel no podía creer
que Dios aún los amara. Ellos eran idólatras, rebeldes y escépticos, y posiblemente
estaban pensando: “Hemos traído hacia nosotros el desagrado del Señor. Hemos pecado
voluntariamente, Él seguramente nos juzgará!” Pero Dios dijo, ¿Cómo
podré abandonarte, Efraín?... Mi corazón se conmueve dentro de mí, se inflama
toda mi compasión. (v. 8).
Escucha Sus palabras de confort y
sanidad hacia ti: Porque no contenderé para siempre, ni por siempre estaré enojado, pues decaerían
ante mí el espíritu y las almas que yo he creado. (Isaías 57:16). El
Señor está diciendo, “Si todo lo que
ustedes pudieran ver fuera mi coraje, su espíritu fallaría porque sería algo
muy abrumador.”
Por la iniquidad de su codicia me enojé y lo
herí, escondí mi rostro y me indigné; pero él, rebelde, siguió por el camino de
su corazón. He visto sus caminos, pero lo sanaré y lo pastorearé; le daré
consuelo a él y a sus enlutados. (vv. 17-18). ¿Acaso esto expone que Dios se da
por vencido con su pueblo cuando éste falla?
Tú posiblemente estés pasando por
aguas profundas. No me refiero necesariamente a tentaciones o tribulaciones.
Estoy hablando de sucesos abrumadores que te están afectando y que tú no puedes
entender. Vientos y mares de todo tipo inundándote, cosas más allá de tu
comprensión.
Situaciones que están afectando
tu hogar, tu iglesia, tu trabajo, todo. ¡Pero Dios quiere cuidarte en medio de
todo esto! ¡Él quiere llevarte a una sanidad espiritual! ¡Si todo lo que tú
puedes creer en estos momentos es que Él te ama a pesar de tus necios caminos,
que Él te ruega que veas su divino cuidado, entonces esto es suficiente!

No hay comentarios.:
Publicar un comentario