4/16/2016

¡Esto se Llama Providencia!

             Por nada estéis angustiados, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. (Filipenses 4:6-7).
               Cuando releí recientemente este pasaje, me resaltó algo que nunca antes había visto. Pablo nos ordena a dejar de preocuparnos, a acudir a Dios en oración y súplica, y a agradecerle por Su respuesta. ¡Él nunca menciona nada acerca de recibir respuestas! Pablo no dice nada referente a recibir una palabra de guía, liberación, milagros o sanidad.
               En su lugar, él afirma que ¡nosotros recibimos el don de la paz de Dios! Dios contesta todas nuestras peticiones y súplicas con el don de Su paz: sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. (vv. 6-7).
               En otras palabras, ¡Dios primeramente contesta nuestra oración y el clamor de nuestro corazón con Su paz! Todas las personas tienen este aspecto en común: ¡No importa cuán mal ellos se sientan al entrar en su lugar secreto de oración, ellos salen llenos de Su paz! Dios se ha limitado a sí mismo, a su propio gobierno. A esto se le llama la providencia de Dios.
               Él actúa aquí y allá, prepara los corazones de la gente y maneja distintos sucesos, pero hasta que Su providencia ejecuta la respuesta a su oración, Él dice, “¡Te voy a dar no lo que tú piensas que necesitas, sino lo que yo sé que te hace falta - paz en tu mente y corazón!”
               Muchos de nosotros peleamos con el Señor mientras oramos. Le pedimos con lágrimas y llanto, golpeamos las puertas del cielo, y reclamamos cada promesa. Pero conforme los días, semanas y meses transcurren, nos empezamos a preguntar: ¿Por qué no contestas, Señor? ¿Qué está bloqueando mi oración? ¿Qué he cometido para afligirte o desagradarte?”
               El hecho es que Dios nos ha dicho, “¡Aquí está mi paz que sobrepasa todo entendimiento! ¡Tómala y permite que gobierne en tu corazón mientras yo hago todas las cosas para tu bienestar!” ¡Nosotros vamos a ser guardados en la paz de Dios hasta que Su promesa se ejecute a través del Espíritu Santo! ¡Agárrate de Su paz y deja que ésta gobierne en tu corazón!


1 comentario:

M.E.R.Q. dijo...

guauuuuu....Señor!!!!...me cambiaste el cristal y ahora veo con claridad!!!...que diferente se ve!!!...que maravilloso se ve!!!...cuanta revelación en tan poquitas palabras!!!!....“¡Te voy a dar no lo que tú piensas que necesitas, sino lo que yo sé que te hace falta - paz en tu mente y corazón!”....entrar en TU descanso!!!!...no hay nada mas liberador, sanador y completo que esto....entrar en TU descanso!!!...gracias Padre, en el nombre de Jesucristo por la ministración de TU Espíritu en este día.....un abrazo amados hermanos...paz. Miriam.