4/18/2015

Tormentas

               El peligro más grande que todos enfrentamos es no poder ver a Jesús en nuestros problemas – en lugar de verlo, vemos fantasmas. En ese momento crítico de miedo, cuando la noche es más negra y la tormenta es más violenta, Jesús siempre se acerca a nosotros, para revelarse como el Señor del diluvio, el Salvador en las tormentas.
                “Jehová preside en el diluvio y se sienta Jehová como rey para siempre” (Salmo 29:10). En Mateo 14, Jesús ordenó a sus discípulos subirse a una barca que encararía una tormenta. La Biblia dice que él hizo a sus discípulos entrar a la barca.
               Dicha barca sería víctima de aguas agitadas y zarandeada como un corcho. ¿Dónde estaría Jesús? Él estaría arriba en las montañas, con su vista en el mar y orando para que ellos no fallaran la prueba que él sabía que tenían que atravesar.
               Tú pensarías que por lo menos uno de los discípulos hubiera reconocido lo que estaba sucediendo y hubiese dicho, “Miren amigos, Jesús dijo que él nunca nos dejaría ni nos abandonaría. Él nos envió en esta misión; estamos en el centro de su voluntad. Él dijo que él es el que ordena los pasos del hombre justo. Miren otra vez. ¡Es nuestro Señor! ¡Él está ahí! Nunca estuvimos fuera de su mirada.”
               Pero ningún discípulo lo reconoció. Ellos no esperaban que él estuviese en su tormenta. Nunca ellos esperaron que él estuviese con ellos, o aun cerca de ellos, en una tormenta. Pero él llegó caminando sobre las aguas.
               Sólo había una lección que aprender, sólo una. Era una lección simple, no una que fuese profunda, mística, o que fuese como un terremoto. Jesús simplemente quería que confiaran en que él era su Señor en medio de cada tormenta que atravesaran en sus vidas. Él simplemente quería que ellos mantuviesen su gozo y confianza aún en las horas más oscuras de sus pruebas. Eso era todo.








2 comentarios:

Anónimo dijo...

Al margen de todo lo que nos comparte Nestor en estos ultimos meses, y se puede observar que muchos, sino todos ( por lo menos los que se quieren entregarse totalmente a la voluntad del Padre) estamos pasando por un "enderezamiento" divino, que si cuando pedíamos "¡¡Señor úsame, purificame, etc. etc… !!, hubieramos sabido las consecuencias de esta petición siempre contestada, por lo menos yo, siendo honesto, me lo hubiera pensado…
Ahora habiendo madurado, sufrido tremendas perdidas carnales, ya no volvemos atrás, nadie lo hace a cierta altura, seria absurdo.
Estoy en contacto con hermanos que como yo, estan siendo probados mas allá de lo que hubieramos podido nunca pensar, y seguimos con gozo, y cada vez mas cerca de Jesús. Alternando tremendas bendiciones: ¡¿ Ves que si estoy aqui ?!… y duras perdidas: si Señor aqui también estás, si, te amo…
Sospecho que Nestor no se libra en estos momentos, pero nunca se queja, anima y hace crecer a los hermanos como le ha sido encomendado. Aunque te pueda pesar, querido hermado Nestor, te doy las gracias por obedecer fielmente, conozco a tantos que han deslizado, que ruego al Padre que te dé todas las fuerzas necesarias para vencer "el listo" que siempre intenta confundirnos.
Y a los demás que estais muchas veces tristes y abatidos ¿quién no, a menos de ser mazoquista ? , no dejeis el maligno robar vuestro gozo, que al final, sera altisimo y no en los cielos, sino aqui bajo mismo.

A todos los queridisimos hermanos, paz y gozo en El Padre.

M.E.R.Q. dijo...

Gracias Señor por creyentes genuinos, como Nestor, como Antoine, y como tantos otros que están "soportandonos" en Ti....gracias por que aquellos que venimos un paso mas atrás entramos en el "valle de sombras y muertes" fortalecidos en la unidad del Espíritu....gracias por que a su vez con cada victoria, con cada paso en fe creyendo en Ti y creyéndote a Ti estamos siendo preparados para ser "soportes"de los que vienen entrando....un abrazo en Cristo...paz...Miriam