3/21/2015

Tiempo

               Por nada estéis angustiados, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias (Filipenses 4:6). Yo creo que la oración mezclada con fe es la respuesta para todo. Pablo dice aquí, “en toda oración” - que significa, “oren por todo. Y den gracias que vuestras peticiones serán escuchadas y respondidas.”
               Se nos dice que oremos como nuestra primera opción, no después de que hemos intentado todo lo demás en vano. Buscad primero el Reino de Dios (Mateo 6:33). Muchos cristianos hoy día están siendo saqueados por Satanás. Sus hogares están siendo agitados. Muchos están siendo inundados de miedo y culpa, y se encuentran con problemas por todos lados. Los conflictos que leemos en los correos que son enviados a nuestro ministerio son abrumadores.
               Sin embargo, la realidad es que muy pocos creyentes que están enfrentando dificultades buscan al Señor en ferviente oración. Actualmente no muchas personas dedican un tiempo exclusivo, consistente y diario de oración con Dios. Muy a menudo, la desesperación se establece en ellos debido a que no van al lugar secreto a descargar sus almas y a vaciar sus penas ante el Señor.
               En lugar de esto, les cuentan todos sus problemas a sus amigos, pastores, consejeros – y descuidan al Señor, quien los espera para estar a solas con ellos. Oramos como último recurso. ¿Podrá Dios estar entristecido con esta generación de la misma manera que lo estaba con Israel? Él dijo sobre ellos, Mi pueblo se ha olvidado de mí por innumerables días (Jeremías 2:32).
               Dios se complace cuando corremos a él primero, cuando nos damos un tiempo especial para estar con él, derramando nuestros sentimientos profundos y exponiendo nuestras peticiones delante de él. No tenemos derecho a decir que amamos al Señor si no pasamos tiempo regularmente con él. Él escuchará nuestras oraciones y las contestará.
               Pero él necesita que tú estés con él a solas para que él pueda hablarte en un momento de silencio. Mientras vas diariamente a la santa presencia del Señor, tu petición más constante tiene que ser que el Espíritu Santo te abra a la Palabra de Dios con el fin de ser un verdadero oráculo para él. Yo confío en él, en que mis mensajes dirigidos a su cuerpo serán edificantes, convincentes y que provocarán a los creyentes a caminar en justicia. Dedica un tiempo de calidad con él, confiándole a él todas tus peticiones.






2 comentarios:

cesar dijo...

Permaneció abierto este post...toda la mañana...hice cuanta banalidad se me ocurrió, dejandole de ultimo para leerlo...y precisamente antes de leerlo, me derrame en petición a mi querido hermano, pidiéndole asistencia para una especial situación que hoy, se me presenta en mi vida...
muy pocas veces me dirijo a usted pidiendo dirección don Nestor...y las veces que lo he hecho, la alegría es inmensa cuando llega su respuesta! pero esta vez...si que siento una tremenda nostalgia...hace unos minutos deposite en su buzón una petición que debía ser para mi Padre...y siento que los celos por parte de Dios, provocaron en usted la redacción de este post tan...preciso, jamas casual...jamas casual...

Don Nestor...gracias...gracias de veras...Dios le bendice...lo quiero mucho...necesito de su consejo...

CYNTHIA dijo...

Excelente! gracias por esta reflexión.
Empece a seguir su blog recientemente lo encontré, muchas gracias. DIOS lo bendiga mucho.