12/13/2013

Transparencia

En su desesperación, David clamó, Señor, oye mi voz; estén atentos tus oídos a la voz de mi súplica (Salmo 130:2). 
Este versículo se asemeja a la oración de un hombre desahuciado. David obviamente no estaba simplemente expresando “oraciones estructuradas.” David se encontraba con su rostro en el suelo – deshecho, contrito, suplicándole a Dios desde lo más profundo de su corazón. 
“¡Oh Jehová santo Dios, tienes que escuchar mi clamor! Ya no puedo continuar más. Mi pecado está siempre delante de mí y me estoy hundiendo en temor y pánico. Por favor Dios, ten misericordia de mí.” 
David sabía que su alma necesitaba ser liberada. Y él buscó sólo a Dios para encontrar esa liberación. David llegó a la conclusión, “Estoy en una situación tan grave que solo el Señor me puede ayudar ahora. No puedo apoyarme en consejeros, amigos, ni aún en mi familia. Mi única esperanza es la oración. ¡Así que voy a clamar noche y día hasta que Dios escuche mi súplica!” 
¿Has estado tan desesperado como David? ¿Te has encerrado con el Señor con tu rostro en el suelo, clamándole a Él? Oraciones monótonas, silenciosas, perezosas no lograrán nada. ¡Si tú no estás desahogando tu alma ante el Señor, tú realmente no quieres sanidad – tú sólo quieres una salida a tu situación! 
David testificó, … ¡Gimo a causa de la conmoción de mi corazón!...y mi suspiro no te es oculto (Salmo 38:8-9). 
Tú tienes que clamar en voz alta como lo hizo David, “¡Señor, escucha mi clamor! ¡No te voy a soltar hasta que me contestes!” 
Esa es la única salida, créeme. Todo lo demás, es el clásico y tradicional armado de la estructura eclesiástica, colocando en consejerías a cientos de psicólogos cristianos porque, -aseguran- están mejor preparados que aquellos que no han estudiado. 
Lo respeto porque siempre el Señor utiliza lo que sea para bendecir a sus hijos, pero me pregunto: ¿De verdad que Dios necesita profesionales para hacer lo que legendariamente ha hecho personalmente en respuesta a oraciones sinceras cargadas de confesión y transparencia? ¿De verdad seguiremos creyendo eso?



2 comentarios:

libertad en la palabra dijo...

Wow es cierto, y esto de ser transparente Dios lo va provocando, para salir de nuestras respuestas o peticiones pre fabricadas

Utilizo hoy la expresion del salmista que dice:
"Desde el fondo del abismo clamo a Ti, pues mi corazon desfallece"

Ayudanos Señor!
DLB

cesar dijo...

Recuerdo mucho las escrituras de Santo Tomas de Aquino cuando hace referencia en cuanto al nivel de luz y pureza que puede alcanzar un ser, de acuerdo a su proximidad con la luz del creador...cuanto mas son claras nuestras intenciones y mas puros nuestros hechos, mas nos acercamos a un nivel de luz que se mide con referencia a la del Creador...por ende, entre mas oscuras son nuestras acciones, menos intensidad de luz hay y por ello, mas acercamiento tenemos a las tinieblas...también recuerdo la parábola de Jesús cuando decía El que, nuestro cuerpo es un candil y que la intensidad de luminosidad dependía de la intensidad de transparencia y limpieza de nuestro ojo...si este se encontraba sucio, entonces nuestro candil también...también recuerdo hace unos días un audio de mi querido hermano don Nestor donde hacia también referencia acerca de las cualidades del Cristiano legitimo aduciendo acerca del aseo y orden de sus cosas...y en ello también veo transparencia...de hecho, las cosas mas sublimes y esenciales en la vida, poseen esta singular particularidad...como la tiene el aire, el agua, el fuego...es especial...la trabazón siempre es la carne, que de transparente no tiene nada... transparencia la de la transfiguración... es cierto que basta una chispa minúscula para acabar con la oscuridad... que lindo es ser humano...
Dios mio... cuanto mas leo mi Salmo 119, mas limpio me encuentro cada día... este es, el blanqueador de mi conciencia...llenarme de tus estatutos y mandatos, es mi complacencia...Bendito seas Jehova por los siglos de los siglos...Bendito en las alturas y en las profundidades...
dame el placer, aquel día, donde podre, abrazar tu transparencia, en un cálido abrazo...sé para mi pequeño y de la amplitud de mis pequeños brazos...

Don Nestor...Dios lo bendice...Lo quiero mucho...gracias! Antoine, M.E.R.Q, Donde estáis?