11/26/2013

Palabra

Estamos viviendo en un tiempo de la revelación más grande del evangelio en la historia. Hay más predicadores, más libros, y más medios de saturación del evangelio como nunca antes. Pero, nunca ha habido tanta aflicción, ni tantas mentes atribuladas entre el pueblo de Dios. 
Los ministros de hoy día diseñan sus mensajes sólo para levantar a las personas y ayudarlas a manejar su desesperación. Tal vez no hay nada malo en hacer esto. Yo suelo incursionar en algunas de esas verdades también. Pero yo creo que hay sólo una razón por la cual vemos tan poca victoria y liberación: es la incredulidad. 
El hecho es que Dios ha hablado con gran claridad en estos últimos días. Y esto es lo que él ha dicho: “Ya te he dado una Palabra. Ya está hecha y está completa. Ahora posiciónate en ella.” 
Que nadie te diga que solamente estamos experimentando una hambruna de la Palabra de Dios. Es cierto, pero la verdad es que estamos experimentando una hambruna de escuchar la Palabra de Dios y obedecerla
¿Por qué? Porque la fe es irracional, pero la fe nunca viene a nosotros por medio de la lógica o la razón. Pablo lo declara plenamente, La fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios (Romanos 10:17). Esta es la única manera que la fe verdadera se levanta en el corazón de cualquier creyente. Viene por el oír – es creyendo, confiando y actuando – la Palabra de Dios. 
Los ojos del Señor están sobre los justos, y atentos sus oídos al clamor de ellos… Claman los justos, y Jehová oye, y los libra de todas sus angustias… Muchas son las aflicciones del justo… Jehová redime el alma de sus siervos, y no serán condenados cuantos en él confían (Salmo 34:15, 17, 19, 22). 
En tan sólo estos pocos versos de los Salmos, se nos da lo suficiente de la Palabra de Dios como para quitar toda incredulidad. Yo te animo ahora: escúchala, confía en ella, obedécela. Y finalmente, descansa en ella. 


 





3 comentarios:

cesar dijo...

Bendición para mi amado hermano...
Mucho de Identidad del Espíritu Santo lleva este post. Puesto que somos convencidos de pecado por no haber "creído" en mi!, dice el Señor...y de allí, que, básicamente, el pecado viene a ser hijo de la incredulidad...es cierto...eso quedo afianzado en mi corazón. Es cierto que estemos atiborrados de mensajes humanistas y de seudo novelas con matices anímicos y de auto superación...la televisión acaba de completar la mixtura con su ateísmo y satanismo rampante, mezcla de deporte y asesinato...
pienso que, un sano Cristiano, debería también, alimentar su vida con hobbies y entretenimientos que le provean de un escenario donde pueda descubrir los valores ocultos de su carácter...es extraño ver a personas deprimidas en plena carrera sobre una bicicleta...ademas, la sensación de la comunión con Dios en el deporte, si que es una plena y altisima satisfacción...pienso y siento que, el guerrero es como es, porque vive su vida en entrenamiento. Mucho mas cierto si, el capitán de ese equipo de entrenamiento, es el Señor de Señores y Rey de Reyes....

Un Abrazo don Nestor...le he seguido, en silencio...escondido...y le sigo amando como a mi padre amado.

cesar dijo...

Estas abatido? sube a la cima! monta tu bicicleta! sal a trotar! que no hay lugar mas ameno para el Dios soberano que un corazón bañado de sangre tibia y ánimos de obediencia!

cesar dijo...

QUE LINDA MAÑANA PADRE!! UN ABRAZO MI QUERIDISIMO DON NESTOR! LO QUIERO MUCHO!!!