Cuando Jesús caminó
sobre la tierra, él conoció muy bien el poder feroz de Satanás, cuando viene
con cada arma del infierno para zarandear a los hijos del Señor. Yo no creo que
pueda haber alguno de nosotros que pueda comprender el gran conflicto enfurecido
que sucede en el mundo espiritual. Ni podemos entender cuán determinado está
Satanás en destruir a todos los creyentes que han decidido fijar sus corazones
hambrientos en ir hasta el final con Cristo. Hay una falsa doctrina enseñada en
algunas iglesias demasiado conservadoras que dice que: “Si no molestas al
diablo, él no te molestará a ti”. Falso de toda falsedad. A la medida de los
intereses del infierno.
Pero es verdad que en nuestro caminar cristiano,
cruzamos la línea – la línea de la obediencia – que enciende las alarmas del
infierno. Y el momento en que cruzamos esa línea hacia una vida de obediencia a
la Palabra de Dios y dependencia sólo en Jesús, nos convertimos en una amenaza
para el reino de las tinieblas y un blanco de los principados y poderes
demoniacos. El testimonio de cada creyente que se entrega al Señor con todo su
corazón incluye el repentino ataque de problemas y pruebas extrañas e intensas.
Si tú has cruzado la línea de la obediencia, entonces tú estás haciendo olas en
el mundo invisible.
En Lucas 22:28-34 Jesús introduce el tema de las cernidas
de los santos. ¡Simón, Simón!...Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo (verso
31). En los días de Cristo, los agricultores de trigo usaban la cernida
antes de embolsar el grano. Con una pala llenaban una caja cuadrada cubierta
con una malla, y volcaban la caja y la sacudían violentamente. La basura y la suciedad
salían a través de la malla hasta que sólo los granos quedaban. En este verso,
zarandear significa “ser sacudido y separado” – ser sacudido a través de la
agitación de problemas súbitos. Jesús usó esta analogía para decirle a Pedro: “¡Satanás cree que tú sólo eres basura y
suciedad, y que cuando él te ponga en el cernidor y te sacuda, caerás al
suelo!”
Hay pruebas y problemas, y también hay cernidas. Yo veo las
cernidas como un gran ataque satánico que quiere destruirlo todo. Generalmente
se comprime en un periodo corto de tiempo pero intenso. Para Pedro, la cernida
duraría unos cuantos días, pero esos días serían los días más horribles, más
probados, y más arrepentidos de su vida. Ese tiempo de cernida sacudió y quitó
el orgullo que había derribado a Pedro. La sacudida quitó de su alma estorbos que
pudieron haber destruido su testimonio para siempre.
Gracias a Dios, la fe de
Pedro no falló, y tan seguramente como Jesús oró para que su “fe no falte”, así
él ora por nosotros de la misma manera. De acuerdo; no es el mensaje que
mayoritariamente escuchas o lees, ese que te dice que todo está bien y que vas
derecho a la victoria. Esto tal vez es más prudente. Pero ¿Sabes qué? Si tomas
tu Biblia, verás que es cierto. Y eso, -entiendo- es más que suficiente.

3 comentarios:
Señor: nos avisas y a su vez estas orando por nosotros, gracias!!!...ahora mantén la alerta en nuestro ser y sobre todo cuando estemos en medio de la zaranda!!1...que podamos sostenernos como viendo al invisible, y que a su vez no nos aferremos a nada de lo que tiene que caer,gracias en tu nombre Jesucristo.....un abrazo en Cristo queridos hermano/as
Amen, Seguiumos hay fuerzas en CRISTOJESUS, sean muy bendecidos todos hermanos
Jseus, Señor Ora por nosotros por favor!!
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