7/16/2013

Identidad

Hace algunos años, en mi país solía decirse vulgarmente un refrán que tenía que ver con la política, más concretamente con los tiempos previos a las elecciones. Se decía de alguien que mentía, que era: “Más mentiroso que político en campaña”. Eso significaba que los políticos, durante la campaña, daban a conocer propuestas y proyectos que luego, si lograban hacerse con los votos y vencer, olvidaban olímpicamente como si jamás lo hubieran dicho. 

Hoy los tiempos han cambiado y ya no existen propuestas ni proyectos, sólo las ácidas y enconadas críticas los unos para con los otros, lo que está demostrando que si bien ya no se los puede acusar de mentirosos, ahora se los puede rotular como otra clase de gente, y no precisamente como para utilizar de modelo. 

El cristiano no puede ni debe ser como un político. No debe andar de campaña, hacer propuestas, comentar proyectos y, mucho menos, vivir criticando a otros cristianos. El cristiano para llegar a ser más que vencedor, simplemente tiene que tener clara su identidad, saber quién es en Cristo. Y no es poca cosa, créeme. 

La Gloria de Dios y la dignidad de su Hijo están involucrados en cómo El trata con nosotros. Es por eso que todo lo que posiblemente pudiese obstaculizar nuestra eterna bendición, ha sido desechado de tal manera que la gloria divina esté segura y que se provea una respuesta triunfante a cada alegato del enemigo.  

¿Se trata de transgresiones? Él ha perdonado nuestras transgresiones. ¿Se trata de pecado? Él ha condenado al pecado en la cruz, quitándolo así. ¿Se trata de culpa? Ha sido cancelada por la sangre de la cruz. ¿Se trata de muerte? Él le ha quitado su aguijón y actualmente la ha hecho parte de nuestra propiedad. ¿Se trata de Satanás? Él lo ha destruido anulando todo su poder. ¿Se trata del mundo? Él nos ha librado y ha roto toda cadena que nos tenía conectados con el mundo.

 Así que, amado hermano o hermana, esto permanece con nosotros si vamos a ser enseñados por las Escrituras, si vamos a confiar en su palabra, si vamos a creer en lo que Él dice – y podemos añadir, que de no ser así, estamos en nuestros pecados, bajo el poder del pecado, en las manos de Satanás, detestables a muerte, parte de un mundo sin Cristo, sin Dios y expuestos a la ira incesante de Dios – la venganza de un fuego eterno.

  Oh, que el bendito Espíritu abra los ojos del pueblo de Dios y les permita ver su lugar apropiado, su completa y eterna libertad en asociación con Cristo, el cual murió por ellos y por el cual ellos han muerto y así han sido sacados del poder de todos sus enemigos.

1 comentario:

M.E.R.Q. dijo...

Que bueno lo que EL te ha dado para compartir Nestor...esto es lo que nos viene enseñando el señor desde que le dijimos si a salir de Babilonia, el proceso de sacar Babilonia de nosotros está sumamente ligado con el proceso de saber nuestra identidad...maravilloso lo que hemos vivido desde entonces, con todo lo que significa cada día rendirse a EL, cada día descubrir por SU maravilloso amor y gracia lo que somos y lo mas tremendo quien es EL en nosotros...agradecidos a Dios por lo que es este alimento en nuestras vidas...un abrazo, paz en Cristo