7/09/2013

¿Independencia?

Hoy, en mi país, se celebra el Día de la Independencia. En este caso, la recordación, que como todas las de su estilo siempre estará sujeta a los vaivenes ideológicos de la historia y a quienes la escriban, se relaciona con la decisión tomada allá por el año 1816 por parte de un grupo entre los cuales había muy pocos nativos de este suelo, de independizarse materialmente de los reyes de España. 
Las fiestas escolares y gubernamentales siempre han hecho hincapié en esa palabra: Independencia, y la han elevado casi al grado superlativo de lo incomparable. Curiosamente, estas fiestas también suelen celebrarse dentro de las congregaciones cristianas, lo cual no sería negativo ni censurable si lo miramos desde lo cortés y respetuoso, ya que habitamos legalmente esta querida tierra nuestra. 
Sin embargo, desde lo espiritual, nunca una celebración podría estar tan contrapuesta con nuestro auténtico sentir de creyentes. Porque nosotros los hijos de Dios por adopción podemos ser lo que tú quieras o te parezca, pero jamás independientes. Muy por el contrario, dependemos a pleno de Jesucristo el Señor y jamás podremos avanzar un solo paso si no tenemos a esa dependencia bien clara y establecida en nuestras vidas. Esto implica conceptos muy claro y pleno ejercicio y respeto de ellos. 
Por ejemplo: para que una persona ocupada consigo mismo disfrute una paz duradera, deberá desistir de sí mismo y obedecer la Palabra de Dios, y descansar en lo precioso y eterno que está escrito sin cuestionar nada. La Palabra de Dios nunca cambia. Yo cambio; mi enfoque, mis sentimientos, mi experiencia, mis circunstancias cambian continuamente, pero la Palabra de Dios es la misma ayer y hoy y por los siglos. Es un punto grande y esencial cuando el alma capta que Cristo es lo único que define el lugar del creyente ante Dios. Esto da inmenso poder, libertad y bendición. 
Pues como él es, así somos nosotros en este mundo (1 Juan 4:17). ¡Esto es algo perfectamente maravilloso! Considerémoslo; pensemos en un pobre despreciable, culpable esclavo del pecado, un siervo de Satanás, mundano, expuesto al infierno eterno – tal individuo tomado por la gracia soberana y liberado completamente de las garras de Satanás, del dominio del pecado, del poder del diablo – perdonado, lavado, justificado, habiéndose acercado a Dios, aceptado en Cristo y perfectamente y por siempre identificado con Él para que el Espíritu Santo pueda decir, “¡Como Cristo es, así es él en este mundo!”  
Todo esto parece ser demasiado bueno para ser verdad. Y más que seguro, es demasiado bueno para que lo comprendamos. Pero bendito sea el Dios de toda gracia y bendito sea el Cristo de Dios, que no es demasiado bueno para que Él nos lo dé. Dios da como Él es. Él siempre será Dios, a pesar de que no somos merecedores, y a pesar de la oposición de Satanás. Él actuará de una manera merecedora de Él mismo y del Hijo de Su amor. 
Celebra la independencia de tu país cuando sea tu fecha; hazlo por el respeto cordial de ciudadano moralmente correcto, porque vives allí y por amor hacia tus semejantes. Pero jamás celebres ninguna independencia en tu vida. Tú eres de Cristo. Y solamente dependiendo de Él accederás a la libertad total tan amada y ansiada. Aunque parezca un contrasentido.




5 comentarios:

cesar dijo...

hermoso...

M.E.R.Q. dijo...

...sabiduría de Dios...gracias...muy bueno!!!...un abrazo en Cristo

Rafa dijo...

Amen.tambien hay gente que para ser políticamente correctos en la iglesia,dicen no celebrar nada para no pecar conforme a los rudimentos del mundo,pero en sus casas si celebran, eso lo he vivido de cerca.

Rafa dijo...

Amen.tambien hay gente que para ser políticamente correctos en la iglesia,dicen no celebrar nada para no pecar conforme a los rudimentos del mundo,pero en sus casas si celebran, eso lo he vivido de cerca.

Ariel dijo...

Buen día!

    Bueno, parece un contrasentido porque cuando decidimos
depender de, se pierde la libertad siempre, porque en toda
forma de gobierno es así. La libertad que nos ofrece Dios
por medio del Hijo es sin perder la identidad y el carácter,
un gobierno de obediencia, y es difícil explicarlo con vocablos
humanos. ¿Como explicar una libertad siendo seguidor de?
Misterio, pero que se puede escudriñar porque el velo lo permite.
¿Cómo explicar el estado primero de la humanidad antes del
error, en el huerto? Saludos!!