4/05/2013

Apresados


A favor del trabajo incansable y perseverante de religiones oficiales entremezcladas con paganismo, sumado a cierta solemnidad lindante con el misticismo ritualista imperante en nuestras congregaciones, se nos ha formado la figura de Cristo casi en medio de una aureola luminosa y de enorme altura y divinidad, tal como si se encontrara allá lejos, inalcanzable para el hombre y, por consecuencia, apartado de todos sus sentimientos y emociones. 
Déjame decirte que eso no es verdad, y que por causa de enseñar deficientemente respecto a esa clase de amor, hoy estamos como estamos, padecemos lo que padecemos y no hemos logrado impactar a la sociedad como sí lo hizo el ministerio de Jesús. 
Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo (Filipenses 3:8). 
Pablo estaba completamente cautivado por su Señor. ¿Por qué sentiría él la necesidad de "ganar" a Cristo? Cristo ya se había revelado a él claramente, y no sólo al apóstol, sino en su vida. Aun así, Pablo se sentía obligado a ganar el corazón y el afecto de Cristo. El ser completo de Pablo, su ministerio, su vida y su propósito en la vida, estaba enfocado sólo en agradar a su Amo y Señor. Todo lo demás era basura para él, aun las cosas "buenas". 
¿Es esto escritural, te preguntarás, esta idea de ganar el corazón de Jesús? ¿No somos ya, objeto del amor de Dios? De hecho su amor benevolente se extiende a toda la humanidad. Pero hay otro tipo de amor que pocos cristianos alguna vez experimentan. Se trata de un amor afectivo con Cristo, tal como ocurre entre el esposo y la esposa. Este amor es expresado en el Cantar de los Cantares. 
En dicho libro, Salomón representa una tipología de Cristo y en un pasaje, el Señor habla de su novia de esta manera: Prendiste mi corazón…esposa mía; has apresado mi corazón con una [mirada] de tus ojos, con una gargantilla de tu cuello. ¡Cuán hermosos son tus amores…esposa mía! ¡Cuánto mejores que el vino tus amores! (Cantares 4:9-10). 
La novia de Cristo, consiste en un pueblo santo que anhela agradar tanto a su Señor, y que vive tan obedientemente y tan apartado del resto de cosas, que el corazón de Cristo queda apresado. La palabra apresar, en este pasaje significa "robar mi corazón". 
La versión Reina Valera del pasaje anterior dice que el corazón de Cristo es apresado con sólo "uno de tus ojos". Yo creo que "uno de tus ojos" es la singularidad de una mente enfocada sólo en Cristo. ¿Conoces a muchos cristianos así? ¿No, verdad? ¿Y qué te parece si comienzas desde este mismo instante a ser uno de ellos?




3 comentarios:

cesar dijo...

Bello post...muchas gracias don Nestor...Dios le bendice...

Ariel dijo...

   Este es un misterio muy grande.
   Es verdad, no deja de ser una traducción "uno de tus ojos".
   Nosotros somos una traducción de la Gloria de Dios en
la tierra, un misterio.
    Cuando una mente se enfoca sólo en Cristo, desaparece
toda traducción y queda solo sustancia divina. Indudable, Pablo
desechó las traducciones que no le permitían ver a Cristo. Saludos!!

libertad en la palabra dijo...

Quiero estar ahi, donde Tu estas