3/03/2013

Impacto


No tengo dudas que este es un tiempo de reforma. Y tampoco tengo dudas que en un tiempo de reforma, la asistencia del Espíritu Santo es absolutamente indispensable. ¡Tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo, el Espíritu Santo cayó sobre las personas de maneras poco usuales! El sacudió edificios. Las lenguas de las personas comenzaron a alabarlo – en nuevas lenguas. 
¡El Espíritu Santo tomó el control completo! ¡En Pentecostés, él vino como un viento recio y poderoso! ¡Cayó fuego! Cuando el Espíritu Santo desciende, las cosas se sacuden. Juan el Bautista predicaba, Yo a la verdad os bautizo en agua; pero viene uno más poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de su calzado; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego (Lucas 3:16). 
Hermanos, la Biblia lo dice muy claro: ¡Cuando Jesús viene a ti, él desea bautizarte con el Espíritu Santo y fuego! El Espíritu Santo trae fuego – un amor consumidor al rojo vivo por Jesús. ¿Por qué hay muchos creyentes que un minuto están calientes y luego otro minuto están fríos, nunca completamente entregados, nunca rendidos? ¿Es porque ellos se rehúsan a dejar que Jesús los bautice con el Espíritu Santo? 
Y cuando [el Espíritu Santo] venga, convencerá…de pecado (Juan 16:8). ¿Será que estos creyentes no han sido reprendidos de sus pecados porque el Espíritu Santo no ha sido invitado a tomar la posición que le pertenece en ellos? Él es la plomada de Dios. ¡Cualquier cosa que no da la medida de Cristo, él la revela – y él nos reprende y nos otorga poder para ser conformados a su Palabra! Verdaderamente, él llega a ser nuestro Consolador en esto, porque nos convence de nuestro pecado, y nos otorga el poder para poder dejarlo. ¡Ese es el consuelo que es verdadero!
El Espíritu Santo nunca nos hará hacer algo estúpido. ¡Pero él podrá venir sobre ti en una manera que los pecadores pueden pensar que tú estás ebrio! ¡Él no es bienvenido en muchas iglesias porque piensan que él es demasiado ruidoso, muy alterador, muy impredecible! 
Quizás hoy sea el día preciso. Así como yo tuve uno que todavía recuerdo, así también tú puedes tener el tuyo. El mío no pasó por lo espectacular ni por tener visiones con luces multicolores. Simplemente caí de rodillas luego de estar orando y, al ponerme de pie, era absolutamente otra persona desde lo interno. Luego, paulatinamente, eso se fue transmitiendo a lo externo hasta llegar, en pocos meses, a un estado exterior tal que desataba cierto asombro en los que me conocían. 
Allí ellos me preguntaban qué me había sucedido. Y allí yo pude ser el evangelista más exitoso que haya conocido, porque no apelaba a técnicas de evangelización prescriptas ni a recetas académicas. Simplemente podía predicar con el poder de Dios manifestado en mi propia vida. Y sólo puedo recordar hoy lo más valioso, que es lo que deseo compartir contigo para que puedas vivir lo mismo: el Espíritu Santo llegó a mi vida para llenarla con fuego, el mismo día en que yo me decidí a abandonar definitivamente mi soberbia humana.





2 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo que compartes, Nestor me trae recuerdos bastante lejanos, pero entiendo perfectamente lo que quieres decir.
En mis tiempos de asistir a un "templo" siempre he pensado que me tenía que dar igual que me miren como a un "bicho raro" y a veces me ponía en situaciones
bastantes extrañas a las costumbres del "entorno religioso", y a menudo hablaba lo que recibía sin preocuparme de las consecuencias...
Pero cuando la cosa se precipito de manifestaciones del Espíritu Santo a una juerga sin sentido ni orden, en excesos que no tenían que ver con la manifestaciones de Dios,
Mi actitud cambió y me escondía, para resguardarme de lo que no me parecía nada bueno, durante bastante tiempo.
Al parecer que mi actitud era de estar "enfriado" me decían los "lideres": "tu tenias un fuego dentro" pero lo has perdido. Al salir me eche a reír, pero me di cuenta que durante años, no me habían visto como "bicho raro", sino que mas veces de lo que creía, estaba transmitiendo el testimonio del Espíritu Santo.

Fuertes abrazos a todos.

M.E.R.Q. dijo...

...leyendo a un profeta del Señor me encontré con esto: "“Voltea tu rostro hacia el fuego. Trataste de correr y escapar del fuego.
Voltea tu rostro hacia el fuego, mira las llamas y la purificación, porque el viento de mi Espíritu ahora está en el fuego. Debo enviar las llamas para
que no quede ninguna raíz de maldad. Me levantaré sobre aquellos que temen mi nombre como el Sol de Justicia. Desde ahí viene tu sombra. Me volveré a levantar, por eso debes volver tu rostro hacia el fuego. Enfrenta
al viento en el fuego y en medio de la purificación, me volveré a levantar”......me impactó por que venimos sabiendo que necesitamos dejar que la obra del Espíritu Santo en nosotros sea como en pentecostes, y dejar que el fuego nos purifique de todas las "cosas" que se nos han pegado, que nos limpie....y como broche de oro la palabra que Dios nos habla a traves de Nestor...tremendo....un abrazo en Cristo, paz