3/19/2012

Veredicto


Hemos aprendido de Isaías 49 que el Señor conoce tu batalla. Él ya la ha peleado antes que tú lo hagas. Y no es pecado soportar pensamientos de que nuestra labor ha sido en vano, o derrumbarnos con un sentimiento de haber fallado cuando nuestras expectativas se hacen añicos. Jesús mismo pasó por esto y estaba sin pecado. A diario recibo correos de pastores o ministros a punto de abandonarlo todo por causa de una enorme depresión y frustración. Yo mismo en algunas ocasiones me he enfrentado a esa pesada sensación de no estar llegando a ninguna parte y mejor quedarse sentado y no hacer nada más. Sin embargo, por la misericordia de Dios he llegado a entender que es peligroso permitir que estas mentiras infernales hieran e inflamen tu alma. Jesús nos muestra el camino para salir de este abatimiento con la siguiente declaración: Por demás he trabajado…pero mi causa está delante de Jehová, y mi recompensa con Dios (Isaías 49:4). La palabra Hebrea “causa” significa aquí “veredicto”. Cristo está diciendo en efecto, “El veredicto final es con mi Padre. Sólo El pasa juicio sobre todo lo que he hecho y cuán efectivo he sido.” Dios nos urge a través de este verso: “Deja de pasar veredictos sobre tu trabajo para mí. No tienes por qué juzgar qué tan efectivo has sido. Y tú no tienes ningún derecho a llamarte un fracasado. Tú no tienes todavía ni idea la influencia que has tenido. Tú simplemente no tienes la visión de saber las bendiciones que te están viniendo.” Así es, no sabremos estas cosas hasta que estemos delante de El en la eternidad. En Isaías 49, Jesús escuchó que el Padre decía en pocas palabras: “Así que Israel no está juntado. Sí, te encomendé que juntaras a las tribus, y eso no ha sucedido de la manera en que te lo imaginaste. Pero ese llamado fue sólo una pequeña cosa comparada con lo que viene para ti. Es nada en comparación con lo que tengo preparado. Te haré ahora una luz para todo el mundo. Tú traerás salvación a toda la tierra”  Mientras el diablo te está mintiendo, diciéndote que todo lo que has hecho fue en vano, que nunca verás tus expectativas realizadas, Dios está en su gloria preparando una bendición más grande. Él tiene mejores cosas preparadas, más allá que cualquier cosa que pudieras pensar o pedir. No tenemos por qué seguir escuchando las mentiras del enemigo. En lugar de eso, tenemos que descansar en el Espíritu Santo, creyendo que él completará el trabajo de hacernos más como Cristo. Y tenemos que levantarnos de nuestra desesperación y pararnos en ésta palabra: Estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano (1 Corintios 15:58).

3 comentarios:

Domingo dijo...

Gracias

Refrescar el alma es necesario, esta Palabra es de descanso en la batalla

M.E.R.Q. dijo...

GRACIAS SEÑOR!!!! TU FIDELIDAD ES TAN MARAVILLOSA, NOS GUARDAS DE NUESTROS PENSAMIENTOS Y DEL JUICIO QUE OTROS "TIRAN" SOBRE NOSOTROS.
GRACIAS!!!
COMO MEDIR NOSOTROS LO QUE EN EL NOVENTA Y NUEVE POR CIENTO DE LAS VECES NI SIQUIERA HEMOS ENTENDIDO QUE HA SUCEDIDO EN LO ESPIRITUAL.

Unknown dijo...

Don Néstor su ministerio es para gente escogida por Dios y aunque quizás usted no lo vea esta por todo el mundo, lo que usted hace todos los días es la verdad que Jesucristo predico y que no todos aceptan, yo en mi vida diaria estoy tratando también de comenzar a sembrar en el campo con la ayuda del Espiritusanto, aunque no es mucho comparado con lo que usted tiene en su página, me siento satisfecho y creo que Jesús nos da estas palabras de aliento muy importantes en nuestras vidas.
Marcos 12:43-44 (NVI)
43 Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: «Les aseguro que esta viuda pobre ha echado en el tesoro más que todos los demás.44 Éstos dieron de lo que les sobraba; pero ella, de su pobreza, echó todo lo que tenía, todo su sustento.»
Por más pequeños o pobres que nos sintamos para nuestro Señor es grande si lo hacemos de acuerdo a su voluntad, a usted lo respeto muchísimo y lo admiro por ese gran trabajo que ha hecho en la obra del Señor y si ese alimento con el cual usted nos ha proveído durante estos años no fuéramos lo que hoy comenzamos a ser, creo que tenemos que seguir adelante con la obra que Jesucristo nos ha encomendado no importa de qué tamaño sea o a quienes lleguemos, lo importante es expandir el reino de Dios paso a paso, letra por letra y testimonio por testimonio imitando a nuestro Señor Jesucristo.