5/23/2010

¿Que es la Humildad?

"Disculpe, hermano; pero como podrá ver nuestra iglesia es muy humilde". Esa fue la forma en que un pastor que me había invitado a predicar un domingo, me recibió. Yo observé hacia todos lados y lo único que pude ver fue a gente vestida pobremente, pero humildad no porque aún no los había tratado para saberlo.
Y en mi vida ministerial me había encontrado con todas las esferas: gente pudiente orgullosa y gente pobre humilde, pero también gente pudiente llena de humildad y gente pobre casi orgullosa de serlo. Eso determinó mi reflexión: ¿Que cosa es la humildad de un seguidor de Cristo?

No soy muy partidario de los ejemplos prácticos, ya que me parecen todos apuntados a nuestro intelecto y no a nuesrto espíritu. Estoy convencido que alguien que oye un mensaje habrá de entenderlo si el Espíritu Santo que guía a toda verdad le otorga luz para que lo haga.
Y para ello no se necesitará que se cuente ninguna historia. Sin embargo, esto de la humildad es un patrimonio creyente ciento por ciento, y porque no es suficiente con palabras contundentes que hay en la Biblia, (Si hay pocos humildes en la iglesia aún no han entendido), entonces sí amerita un ejemplo. Algo que recibí esta semana, me sirve. Por ahí lo conoces, pero lo incluyo para los que no lo han leído.

Un hombre le preguntó a Dios que cosa era la humildad según su óptica y no necesariamente según la nuestra. Dios le dijo que era muy largo de explicar, que mejor lo acompañarfa a un viaje.
Lo llevó ante una puerta que, cuando se abrió, dejó ver a una enorme mesa, en cuyo centro había una fuente repleta de un guiso que despedía un aroma que hacía agua la boca.
Sin embargo, la gente que estaba sentada alrededor de la mesa, lucía muy delgada, pálida, desnutrida y deprimida y triste. El hombre preguntó la razón por la cual, teniendo semejante comida a su disposición, estaban tan flacos. Dios le dijo que se fijara en sus manos. Todos tenían atados a su brazo, una cuchara con un mango muy largo. Eso les posibilitaba introducirla en la fuente y tomar una cucharada de comida, pero les impedía llevársela a sus bocas. Por eso no podían comer, por eso estaban tan delgados y tristes. Esto es el infierno, le dijo Dios.
Hicieron otro viaje y llegaron al cielo, ante una puerta que al abrirse, mostró una escena casi similar a la que había visto anteriormente, sólo que en este caso, aunque los que estaban sentados lucían las mismas cucharas de largo mango, ellos reían felices, estaban bien alimentados y rozagantes. "Dios; ¿Por qué estos pueden alimentarse si están en las mismas condiciones que los del infierno"?
Entonces Dios le respondió: Esta es la respuesta a tu consulta. Ellos han podido comer porque descubrieron que, si dejaban de insistir en llevar esas cucharas a sus bocas y las llevaban a las bocas de los otros, podían alimentarse los unos a los otros. Cuando dejaron de pensar en sí mismos y pensaron en los demás, descubrieron el real sentido de la humildad.

1 comentario:

gabriel eduardo dijo...

GRACIAS por su predica directa de la palabra.Se q Dios lo usa grandemente y lo bendigo