1/13/2010

Patrones del Alma

Dios afirma, en su Palabra, un principio básico: antes que yo naciera, Cristo ya había muerto porque sabía que yo iba a pecar.
Por eso dice la Biblia: Por cuanto todos pecaron, están destituidos de la gloria de Dios.
El día que tú tengas un hijo, va a ser pecador. Ya está la ley, la naturaleza del pecado dentro nuestro. Por cuanto todos pecaron, dice la Biblia. En Adán pecamos todos. ¿Por qué? Porque Dios sabía esto. Si pecó el modelo, (Adán) más vale que iban a pecar todos los que vinieran detrás de él.
Esto es una realidad porque en el alma están la voluntad, la mente, la imaginación, los sentimientos y las emociones, entre otras bellezas. Así como el cuerpo tiene órganos, también el alma los tiene. Son parte de nuestro ser. ¿Por qué crees que tu alma se resiste tanto a ser moldeada a la imagen de Cristo? Porque ha recibido patrones opuestos. ¿Y cuales son esos patrones? ¿Como ha sido formada tu alma? Por entrenamiento.
Tú has sido entrenado. Por tu vida ha pasado gente que te ha entrenado para la vida. Y no te estoy diciendo que lo hayan hecho para bien o para mal, no. No estoy calificando. Simplemente estoy usando el verbo, entrenar.
Porque ese verbo ha afectado tu vida. Han pasado tus padres, tus maestros de la escuela, tus profesores de la enseñanza secundaria, han pasado tus vecinos, tus amigos, tus venerables hermanitos del culto, pastores y vaya uno a saber cuantos y quienes más.
Han pasado por tu lado y han aportado su granito de arena para que tu vida sea lo que es hoy. Porque tú no eres lo que eres por lo que eres. Tus reacciones, tu forma de mirar, tu forma de ser, tu forma de entender la familia, tu forma de mirar el matrimonio, tu forma de mirar la iglesia, tu forma de mirar a Dios, tu forma de mirar a los vecinos, tu forma de mirar el deporte, tu forma de mirar televisión, tu forma de caminar, de hablar, de sentarte, tus formas en general, han tenido el aporte de centenares de personas.
Tu filosofía de vida, la manera en que te lavas los dientes, la manera en que te peinas, todo, todo. Porque para eso fuimos creados: para que otros formen nuestra vida. Es el principio del entrenamiento.
¿Y esto que significa? Que las personas han influenciado tanto en nosotros, que en algunas cosas ya actuamos por inercia. Yo ya no tengo que levantarme y ponerme a pensar como voy a reaccionar si viene alguien. ¡No! ¡Eso ya es parte de mi ser y no necesito pensarlo!
Porque yo ya pienso así. ¿Y quien me hizo pensar así? Un principio de entrenamiento. Que lo puso Dios para bien, pero que como estamos en una naturaleza de pecado, no hemos podido tener a lo más selecto a nuestro alrededor. Y esas personas han afectado nuestra manera de ser y nos han introducido patrones en nuestra alma.

No hay comentarios.: