3/14/2016

Hasta Que Sobreabunde

               
               Una de las frases más escuchadas en la iglesia es “¡Dios responde la oración!” Sin embargo ésta es una verdad a medias. La verdad es que “Dios responde la oración con más de lo esperado!” Oseas profetizó a Israel Ustedes que han caído por su pecado pero aún son pueblo de Dios. Llevad con vosotros palabras de súplica, volved a Jehová y decidle: Quita toda iniquidad, acepta lo bueno, te ofreceremos la ofrenda de nuestros labios. (Oseas 14:2). 
               La oración de Israel fue simple. Todo lo que ellos le pidieron a Dios fue que quitara su pecado y que los recibiera con gracia. “¡Señor ten misericordia! Límpianos y recíbenos bajo Tu gracia.” ¡Dios no solamente los limpió y recibió con gracia sino que Él también añadió bendiciones que fueron más allá de su imaginación. 
               Yo los sanaré de su rebelión, los amaré de pura gracia, porque mi ira se apartó de ellos. Yo seré a Israel como rocío: él florecerá como lirio y hundirá sus raíces como el Líbano. Se extenderán sus ramas, su gloria será como la del olivo y perfumará como el Líbano. Volverán a sentarse a su sombra; serán vivificados como el trigo y florecerán como la vid; su olor será como de vino del Líbano (Oseas 14:4-7). 
               El rocío del cielo es la presencia del Señor. Hasta ese momento había sequía y todo se estaba desvaneciendo porque el favor del Señor se había apartado. Pero ahora, debido al arrepentimiento verdadero y a la oración proveniente de un corazón honesto, Dios dijo que Él traería vida a todo lugar. ¡Israel no solamente fue perdonado sino también revivido! 
               Ellos ahora estarían bien cimentados, expandidos y prosperados! Todo lo que ellos pidieron fue misericordia, perdón y aceptación. En su lugar, ¡Dios abrió las ventanas de los cielos y derramó sobre ellos bendiciones que ellos nunca esperaron recibir! ¡Dios respondió su oración sobreabundantemente!
                ¡Dios ha hecho lo mismo por ti! Cuando tú te arrepentiste, todo lo que te pidió a Dios fue un corazón limpio, perdón y paz. Sin embargo, observa cómo Él ha contestado tu oración rebasando tus peticiones: Él te dio un corazón hambriento -¡hambre por más de Jesús! 
               Él te dio ojos para ver y oídos para escuchar. Él te ha protegido del diablo malvado y ha inundado tu alma con esperanza, gozo y felicidad! ¡Tú solamente pediste ser salvo y limpio, y Dios ha derramado sobre ti bendición tras bendición! ¡Él te ha contestado sobreabundantemente! 



 



                              


1 comentario:

Unknown dijo...

Dios les bendiga, al leer esta reflexión en mi mente comienzo a recordar toda mi vida desde que Él Señor por su misericordia inmerecida me rescato de los fuegos del infierno. Recuerdo la vergüenza que sentia al arrodillarme ante Él en mis primeros días de oración, como sentía una gran sombra enorme y terrorífica detrás de mí. Y como emanaba una certeza de que estaba haciendo lo correcto. Hoy puedo expresar mi gratitud al Señor por nunca abandonarme y aún más porque siempre a estado dispuesto a escuchar mi oración y no tan solo a escucharla sino también dispuesto a contestarla.
Recuerdo con tanto afecto esa primeras noches, esa primeras visitas del Espíritu Santo. Las primeras palabras que escuche de mi Padre y como exigía conocer a mi Señor. Y hoy después de 4 años y medio Ellos han hecho habitación en mí vida, es increíble ver cómo no hay una sola situación que no tenga contestación. Como constantemente mi vida cambia, mi entorno físico y espiritual cambia. La necesidad de cada día compenetrarme más con Ellos. Conocerlos como Ellos me conocen a mi.
A veces yo verdaderamente no entiendo como pueden haber personas supuestamente "cristianas" que desvirtualizan las escrituras porque otros piensen diferente a como ellos piensan. Y lo más triste es que no es que pensemos diferentes sino que pensamos con la mente del Cristo de la gloria. Por lo cual somos y seremos perseguidos, pero lo más hermoso es que nosotros seguimos creciendo y Él Espíritu sigue colmandonos de toda bendición.

"Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá." Lucas 11:9-10

Dios les bendiga, mis amados.