3/18/2016

Dime Cómo Oras...

               El Nuevo Testamento está lleno de promesas que muestran cuánto Dios ama responder sobre abundantemente a las oraciones de Su pueblo. Una de las promesas más conocidas es la de Efesios 3:20. Todos la conocemos bien sin embargo pocos vivimos como si creyéramos en ella.
                Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros. Dios es capaz de responder a nuestras oraciones pero ¡Él quiere hacer algo por nosotros que va más allá de lo que podemos imaginar!
               Él quiere contestar no conforme a nuestras peticiones endebles sino con base en Sus riquezas y poderío. La Biblia nos dice que Él es proclive a contestarnos en abundancia: Dad y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo... (Lucas 6:38).
               Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio ni oído oyó ni han subido al corazón del hombre, son las que Dios ha preparado para los que lo aman». Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu... (1 Corintios 2:9-10).
               ...por medio de estas cosas nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas lleguéis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de las pasiones. (2 Pedro 1:4).
               [Confía]... en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos. (1 Timoteo 6:17). ¡Dios está prácticamente suplicándonos que le pidamos grandes cosas! A nosotros nos gusta llamarle a nuestro Señor “nuestro Rey” pero ¿Realizamos oraciones a la medida de la grandeza de nuestro Rey?
               Un rey tiene la obligación de cuidar a sus súbditos, y su gente lo honra al pedirle extensivamente, creyendo que él tiene todo lo que ellos necesitan y que él les proveerá abundantemente. ¡Tú no puedes llamar a Dios “rey” y después acusarlo de permitir que uno de sus súbditos siga en necesidad!

               ¿Has avergonzado a Dios con tus peticiones endebles? Probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, a ver si no os abro las ventanas de los cielos y derramo sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde. (Malaquías 3:10).

2 comentarios:

Unknown dijo...

Amén!!! Me exhorta el Señor a pedir como conviene, conforme está en su Palabra y darle ek lugar que nuestro Rey y Señor le pertenece...

Unknown dijo...

Dios les bendiga, muchas veces he escrito en varios comentarios: "El pueblo perecio porque le faltó conocimiento". Y que conocimiento en la Biblia se traduce por intimidad. Una vez escuche a Rinaldo Texidor decir: " Sin importar cuán adelantado estés en el propósito de Dios, siempre tendrás compasión por los que vienen detrás." por lo cual admiro profundamente a Don Nestor por la guianzá del Espíritu Santo en su vida. También entiendo que un 90% de estos post son contestaciones a la infinidad de Imail que recibe constantemente a su cuenta. Pero lo más triste del asunto es que siguen llegando los mismo Imail con una connotación de urgencia aun mayor. Yo mismo muchas veces he escrito a su cuenta y pocas veces he recibido contestación. Lo cual me ha llevado a entender que la formación de un hijo de Dios depende exclusivamente del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. Porque al final cada uno de nosotros tenemos una pieza de este hermoso puzzle y que sólo en el lugar Santísimo te será revelada, y sólo un hombre puede hacer esto y su nombre es Jesús.
Se y entiendo que muchos vienen detrás, por lo cual también debo de dejar notas en el camino para los demás, pero no puedo detenerme a esperarlos. Aunque quisiera no puedo. Se que Él Señor esta en control de todo. Lo que no entiendo es ¿porque tantos hermanos que tienen mucho más tiempo que yo en estos caminos siguen envueltos en los mismos problemas?. Sin importar cuantas veces sean dirigidos o ministrados siempre vuelven al mismo hoyo. Por el simple hecho de no querer rendirse a los pies de Señor. Y se que alguno diré que muchas veces ha hecho eso y no a tenido contestación. Y yo les diré que eso ocurre por no confiar, ni esperar en el Señor. Lo más difícil para nosotros es esperar en Él. Lo digo con autoridad del Señor. Porque este es mi proceso actual. Haces unos meses atrás una sierva me dijo en la congregación "Siento decirte de parte del Señor, que ni con espada, ni con fuerza sino con mi Espíritu. Ha dicho el Señor." En su momento no lo entendí, pero hoy en día he podido ver el alcance de esta palabra. Para poder romper cada argumento humano que se levanta. Gloria a Dios Padre por Jesucristo, quien mora en nosotros por la unción del Espíritu Santo. Mis amados debemos de dejar de lado nuestra incredulidad para que sobreabunde la gloria de Dios en nuestras vidas.
La muestra más exacta de los que les digo es este comentario. Porque mientras oraba esta mañana, conversaba de una manera tan coloquial con Él Padre. Cuando el me dijo que escribiera esto, anteriormente quise hacerlo pero no pude y hoy las palabras fluyeron con gran facilidad. Cuán grande es nuestro Dios.
Sin importar la circunstancia, situación o problema que actualmente este ocurriendo en tu vida. Confía y espera en Él. Siempre recuerda esto:

" No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos." Zacarías 4:6

Dios les bendiga.