12/26/2015

Vencedores

               Los hijos de Amón pasaron el Jordán para hacer también guerra contra Judá, contra Benjamín y contra la casa de Efraín, y sufrió Israel gran aflicción. (Jueces 10:9) Amón había sido utilizado por Dios para corregir los pecados de Israel (ver Jueces 10:6-8). ¡Y ahora su ejército estaba marchando hacia Israel!
               El pueblo de Dios estaba perplejo y decaído, y empezó a confesar sus pecados: Los hijos de Israel respondieron a Jehová: Hemos pecado; haz con nosotros como bien te parezca. Solo te rogamos que nos libres en este día. (Jueces 10:15). La gente estaba muy abrumada por su pecado, y no podía concebir pedirle a Dios algo más que su liberación.
               Su oración más simple fue: “¡Señor, líbranos solamente por esta vez! No nos permitas ser vencidos o invadidos por nuestros enemigos!” Ellos oraron por una sola victoria pero Dios tenía algo más en mente. ¡Él respondió su oración sobre abundante y poderosamente! No solamente Israel obtuvo protección sino que recibió ayuda de lo Alto! ¡Ellos derrotaron por completo a los amonitas!
               Jefté fue a pelear contra los hijos de Amón, y Jehová los entregó en sus manos. Desde Aroer y hasta llegar a Minit conquistó veinte ciudades, y hasta la Vega de las viñas los derrotó con gran estrago. Así fueron sometidos los amonitas por los hijos de Israel. (Jueces 11:32-33).
               Dios no solamente libró a Israel, sino que también ¡Les dio la valentía y la dirección para derrotar a los amonitas! ¡Desde ese momento Israel los venció y nunca más volvieron a tener problemas con ellos! ¡Ellos obtuvieron victoria total! ¡Es justamente así como Dios quiere contestar en sobre abundancia las oraciones de su pueblo hoy día!
               La mayoría de los cristianos oran, “Señor, solamente dame la victoria sobre esta batalla.” Pero el Señor responde, “Yo te daré lo que pides, y aún tengo más cosas preparadas para tí. Quiero vencer a tu enemigo pero no quiero darte una victoria a la vez. Quiero que tengas la victoria total!”
                ¡Él quiere darte el poder no solamente para vencer, sino para derrotar a cada enemigo! Él quiere que tú no solamente conquistes tu pecado sino que seas más que vencedor. Él quiere que tú no solamente tengas vida, sino vida en abundancia. Él quiere que tú no solamente tengas gozo sino gozo inexplicable y gloria total. Él quiere que tú no solamente seas libre del temor por un día, semana o mes- ¡Sino durante todos los días de tu vida!


              

              


3 comentarios:

cesar dijo...

Gracias don Nestor! lo quiero mucho!

M.E.R.Q. dijo...

Gracias Señor por todo este tiempo que nos has acompañado a través de la persona de Nestor....gracias por su obediencia a Ti...fortalecelo cada día para caminar según Tus propósitos, en el nombre de Jesucristo te damos gracias ...querido hermano los abrazamos en la distancia, pero fundamentalmente en el Espíritu...mas que vencedores en Cristo...paz.

Unknown dijo...

Dios les bendiga, mis amados hermanos. ¿Como se puede expresar con palabras la grandeza de un Dios Padre cuyo poder nosotros no llegamos a comprender?
Mirar al cielo y gritar, ¡cuanto te amo mi Dios!. Mirar lo creado y decir, ¡te alabo Dios por tus maravillas!. Yo pienso que nos es suficiente. Porque la biblia dice que "el cielo y la tierra pasarán pero mi palabra no pasara", entonces como puedo dar gloria a mi Dios por las cosas que un día serán destruidas. Aunque dichas cosas pueden en su haber revelarme la persona y la esencia de mi Padre. Perdón por mi egoísmo, nuestro Padre.
En nuestras vidas muchas veces pasamos por diversas pruebas, de las cuales un 99.9% vienen de nuestro Padre. Él cual en su inexplicable amor decide probarnos para saber cuán filmes estamos sobre la Roca y llevarnos a estar más cerca de Él. El misterio es que sin importar cuantas veces hemos visto a nuestro Padre librarnos y guiarnos a puesto seguro. En cada nuevo proceso se nos olvida que Él es poderoso para librarnos de la aflicción. Nuestro Padre me ha dicho que es por el simple hecho de que nosotros no creemos en Él. No decidimos creerle a su palabra y tristemente no confiamos en Él.
Nosotros como hijos de Dios, vemos esto de una manera tan simple que sencillamente no nos detenemos a meditar en este PEQUEÑO asunto.
Nuestro Padre en su misericordia me ha dado 3 salmos poderosos desde cualquier punto desde donde se les mire dándole a cada uno un enunciado de los cuales sólo tomaré el primer versículo:

Creer en Dios: Jehová es mi pastor; nada me faltará. Salmos 23:1

Creerle a Dios: El que habita al abrigo del Altísimo
Morará bajo la sombra del Omnipotente. Salmos 91:1

Confiar en Dios: Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré?
Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme? Salmos 27:1

Y aunque cada Salmo por si expresa lo mismo, "Esperanza". Nuestro Padre quiso dividirlos para enseñarme a distinguir los diferentes niveles en los cuales nosotros estamos. Podría decirles toda la ministracion que he recibido de parte de Señor pero sería mejor si ustedes establecen los fundamentos de la palabra en sus vidas. Que son meditar, escudriñar, y escuchar Su voz. Ya que Él puede darles una mayor luz a ustedes y asi también conozcan su amor y todos tengamos un perfecta relación con Él. En estos momentos les diré que Él Padre me esta procesando porque me ha dicho que quiere que aprenda a confiar en Él. Y les diré que no es fácil. Porque aquí todo vínculo humano se rompe y lo único que queda es Él. Pero la biblia es clara cuando dice que "sólo su palabra permanecerá." Y nosotros somos su palabra en la tierra en Cristo Jesús Señor nuestro. Sin importar que diga este sistema la biblia dice:

"¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?
Como está escrito:
Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero.
Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.
Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.". Romanos 8:35-39

Dios les bendiga