1/10/2015

Mirada

               Normalmente me cuentan algunos seguidores de nuestra Web, algo que yo mismo he experimentado antes, con otros ministerios. Me dicen: “Luego de leer o escuchar estas cosas, ya no podemos jamás volver a lo de antes”. Es así. Una vez que recibimos la revelación de la gloria de Dios, no podemos seguir con nuestra pasada manera de vivir, de pensar y hasta de tratar a los demás.
               Todo eso debe cambiarQuítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo (Efesios 4:31-32).
               Dios nos está diciendo a través de Pablo: "Ustedes han visto Mi gloria y conocen Mi naturaleza y carácter, que soy misericordioso, pronto para perdonar. ¡Ahora, Yo quiero que ustedes expresen a otros lo que Yo soy! " A pesar de que Moisés tuvo esta revelación de la gloria de Dios, en un punto, no la representó correctamente ante el pueblo. Perdió la paciencia con Israel a causa de la desobediencia de ellos y golpeó airadamente una roca con su vara, como si dijera: "¡Ustedes son un montón de rebeldes de dura cerviz!"
               Dios no lo tomó amablemente en absoluto. Una vez que Él te revela Su gloria, Su benignidad, Su bondad, Su gracia y Su misericordia, Su paciencia no soportará que tú tergiverses Su gloria a los demás. Moisés había representado incorrectamente dicha gloria a Israel, y, como resultado, Moisés, una de las figuras más humildes y piadosas del Antiguo Testamento, fue privado de la plenitud de Dios. ¡No se le permitió entrar en la Tierra Prometida!
               Encontramos otra ilustración de esto en una de las parábolas de Jesús. Él habla de un siervo al que le había sido perdonada una gran deuda por su amo. El amo demostró una increíble bondad, gracia y perdón a este hombre. Sin embargo, tan pronto como este siervo fue perdonado, halló a un hombre que le tenía una pequeña deuda y comenzó a asfixiar al deudor hasta que le pagara.
               El mismo que había experimentado un gran amor y perdón no mostró misericordia a cambio. Jesús está diciendo en esta parábola: "¡Estás representando incorrectamente el amor del Padre! Él te ha tocado con Su increíble gloria a través de Su bondad y del perdón de tus pecados. Sin embargo, ahora que has visto Su gloria, la estás tergiversando ante el mundo". Esto se resume en el mandamiento de Pablo: Sean misericordiosos con los demás, así como Él ha sido misericordioso con ustedes.




















2 comentarios:

libertad en la palabra dijo...

Nos revestimos Señor con tu misericordia
Hoy pedimos tu favor y tu gracia con el trato contigo y con los demas

Alejandro Lobo dijo...

Lucas 6:35-37Reina-Valera 1960 (RVR1960)

35 Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos y malos.

36 Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso.