10/22/2013

Testigos

Tan pronto como los discípulos escucharon acerca de recibir el bautismo de poder, ellos preguntaron, Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo? (Hechos 1:6). Jesús les respondió No os toca a vosotros saber los tiempos o las ocasiones que el Padre puso en su sola potestad (vs. 7). 
Detente y piensa en lo que esa pregunta implicaba: “Señor, ¿nos estás diciendo que comenzando en ese aposento, con sólo nosotros, tú restaurarás el reino de Israel? ¿Somos nosotros los que derrocaremos a Herodes y a Roma? ¿Somos nosotros los que limpiaremos la tierra, y prepararemos tu reino para tu retorno?” 
Sabemos que Jesús tenía que lidiar contra la lujuria de liderazgo y de autoridad en algunos de los discípulos. Pero yo noto algo en estas sus preguntas que va más allá de una sed de posición y de poder. ¡Se trata de la necesidad humana de estar involucrado en algún destino final grandioso! ¡Era la necesidad de ser alguien especial – de ser las personas indicadas en el tiempo indicado! En sus corazones los discípulos parecían estar diciendo, “Señor, ¿cuál es nuestro lugar en tu plan profético?
 Sería un gran incentivo saber que estamos al final de una dispensación y que un nuevo día está por nacer. Cuán emocionados estaríamos si tú nos hicieras conocer que estamos viviendo y ministrando en un día de destino – ¡Y que tú nos estás usando para lograrlo! Hermanos, esta misma necesidad de ser personas de destino está en nosotros en cierto grado. Pero la respuesta de Jesús a esto fue contundente: “No os toca a vosotros saber los tiempos.” 
Jesús no está buscando a hombres y mujeres de destino. ¡Él sólo quiere testigos de él! Él está diciéndoles, “El tema importante no es la ‘hora profética’ o algún destino que se os ha designado. ¡Yo debo tener testigos para esta generación presente!” ¡Esto nos toca a todos nosotros profundamente! Como muchos otros hoy en día, quisiéramos saber dónde estamos en este minuto del reloj profético de Dios. 
¿Estamos por entrar en la gran tribulación? ¿Está juntando Dios al último remanente de creyentes? Entonces escuchamos a Jesús decir, “No os toca a vosotros saber. Llénense con el Espíritu Santo. ¡Esperen en Dios, reciban su poder – y entonces vayan a testificar!” Nos toca vivir en un estado vigilante, esperando en expectativa con nuestras lámparas llenas y ardiendo. Nos toca anhelar y buscar que él regrese. 
Sí, debemos predicar acerca de su retorno y advertir acerca de sus juicios, ¡pero primero y sobre todo, nos toca ser sus testigos! Mientras tanto, haríamos muy bien en no adoptar posturas de “luminarias”, ya que la única y verdadera luminaria del evangelio está esperando que testifiquemos sobre su existencia.


 





3 comentarios:

Rafa dijo...

Amen, me gusto mucho.verdaderamente queremos saber mas de lo que nos toca.

Rafa dijo...

Amen, me gusto mucho.verdaderamente queremos saber mas de lo que nos toca.

M.E.R.Q. dijo...

Que bueno!!!...cuantas veces nos perdemos atrás de estudios e investigaciones de si estamos en este tiempo o en aquel tiempo...si , si fíjate que ya se cumplió esto por lo tanto viene ahora el tiempo de....y perdemos vida atrás de todo esto sin entender que no tenemos que girar alrededor de este conocimiento sino que debemos tener comunión día a día con nuestro Señor para poder vivir y ser respaldados por EL como sus testigos....gracias querido hermano por que una vez mas en obediencia nos has trasmitido una enseñanza del Espíritu y nos toca a nosotros ahora ponerla por obra,viendo y entendiendo que la palabra nos ha estado hablando todo el tiempo de ello pero hoy es el día de ver....un abrazo en Cristo,