La Palabra dice
hablando de la adúltera, la mujer caza la preciosa alma del varón
(Proverbios 6:26). La mujer a la cual se refiere este verso es la
iglesia falsa, es concretamente, Satanás. Y él caza aquellos que son preciosos
para Dios.
La Biblia nos da una ilustración gráfica de esto en Números 13 y 14.
Israel había enviado a doce espías a examinar la Tierra Prometida. Cuando los espías
retornaron después de cuarenta días, diez de ellos plantaron tres mentiras en
los corazones del pueblo de Dios:
(1)
“Hay muchos habitantes en esa tierra; son demasiado fuertes para nosotros.”
(2) “Las ciudades tienen muros muy
altos; son impenetrables.”
(3) “Hay
gigantes en esa tierra, y no podremos contra ellos. ¡Estamos indefensos!
¡Estamos acabados!” Estas mentiras quitaron el coraje del corazón de Israel.
La
Escritura dice que el pueblo pasó una noche de desesperación. Entonces
toda la congregación gritó y dio voces; y el pueblo lloró aquella noche
(Números 14:1). Más de 2 millones de personas estaban llorando,
gimiendo, lamentándose – enfocados solamente en sus debilidades e
inhabilidades.
Su lamento de incredulidad bombardeó los cielos. Amado, el
diablo arroja las mismas tres mentiras hacia el pueblo de Dios hoy día. “Tus pruebas son muy numerosas. Tus
tentaciones son muy abrumadoras. Tú eres muy débil para poder resistir el poder
que viene contra ti.”
La palabra que Dios le habló a Israel es también para
nosotros hoy día: Vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos, porque mía
es toda la tierra (Éxodo 19:5). - Porque eres pueblo santo a Jehová, tu Dios,
y Jehová te ha escogido para que le seas un pueblo único [precioso, especial]
entre todos los pueblos que están sobre la tierra (Deuteronomio 14:2).
Josué
y Caleb tenían una revelación de su preciosidad ante los ojos de Dios. Ellos
sabían que Israel era especial para el Señor. Esa era la clave del espíritu de
esperanza que ellos tenían. Josué dijo, Si Jehová se agrada de nosotros, él nos
llevará a esta tierra y nos la entregará (Números 14:8).
En otras
palabras, “Porque Él se deleita en
nosotros, la tierra es ya como nuestra.” Esta es la misma revelación que
tuvo David: “Me sacó a lugar espacioso;
me libró, - porque se agradó de mí.” De igual manera, cada cristiano victorioso
tiene esta misma revelación de su amoroso Padre celestial. “¡No podemos fallar! Todos nuestros enemigos son pan comido para
nosotros, porque somos preciosos para el Señor.”
Deja que esa mujer falsa y
embustera, que todavía sigue con vida y ocasionando daño con falsa enseñanza,
siga su prédica de desmoralización y frustración; tú créele al Dios de la
Biblia y Él hará que la victoria sea tuya.

1 comentario:
Certeza y conviccion es lo que inunda mi ser hoy . Sabiendo que mi padre me da la victoria siempre amen. un abrazo don nestor .
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