9/08/2013

Carrera

¿Quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla? No sea que, después que haya puesto el cimiento, no pueda acabarla y todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él diciendo: Este hombre comenzó a edificar y no pudo acabar (Lucas 14:28-30). 
Jesús habló estas palabras antes de cerrar su ministerio en la tierra con el propósito de advertir a sus seguidores que las buenas intenciones no serían suficientes para que puedan atravesar los tiempos difíciles. ¡Muchos seguidores no tendrán lo necesario para terminar la carrera! Yo creo que la situación más trágica es comenzar con toda la intención de aferrarse de Cristo y de crecer para llegar a ser un discípulo maduro, pero en lugar de eso, comenzar lentamente a apartarse, y convertirse en frío e indiferente hacia él. 
Esa persona puso los cimientos pero no pudo terminar, porque primero no calculó los gastos. Se le acabaron los recursos; avanzó un poco y luego desistió. Dios, despiértanos y haznos entender que estamos siempre cambiando. No hay tal cosa de estar quietos; o tú estás cambiando diariamente a la imagen de Cristo, o estás cambiando de vuelta a tu caminar carnal. Para aquellos que han determinado aferrarse de Cristo a cualquier costo, los que están tomando su cruz, negándose a sí mismos, y siguiéndolo, a ellos Pablo les dice, Por tanto, nosotros todos, mirando con el rostro descubierto y reflejando como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en su misma imagen, por la acción del Espíritu del Señor (2 Corintios 3:18). 
Qué gozo es conocer a aquellos que están terminando la carrera. Ellos están creciendo en sabiduría y en el conocimiento de Cristo, distanciándose del mundo y sus placeres, y volviéndose cada vez más con una mente celestial. Sus sentidos espirituales están altamente ejercitados y sus discernimientos de lo que es de Dios o de la carne están cada vez más aumentando. Mientras más envejecen, más hambrientos ellos están de Cristo. 
Ellos cortan todos los lazos con el mundo y con una intensidad que va aumentando, ellos anhelan estar con Cristo en su gloria. Para ellos, el morir es ganancia y el premio máximo es ser llamados a su presencia para estar a su lado para siempre. ¡No es el cielo lo que buscan, sino Cristo en gloria! Puedes estar seguro que cuando Cristo retorne, él tendrá una iglesia gloriosa deseosa de estar con él. ¡Estará compuesta de aquellos que se han desligado tanto de este mundo y a todas sus estructuras, (Incluida la religiosa), y que se han unido tanto a él, que ser cambiados de lo corruptible a lo incorruptible sólo será un último paso de amor hacia su presencia! 
Puede que tú hayas caído en tu carrera cristiana, pero tú puedes levantarte y correr nuevamente. Jesús no dejará que quedes tendido en el camino, exhausto, imposibilitado. Él levantará tus rodillas débiles y te dará fuerzas sobrenaturales para terminar. Él no te fallará. Por gracia, tú terminarás la carrera y el Señor estará esperando en la meta para decirte, “¡Lo has hecho bien!”

 






3 comentarios:

cesar dijo...

Don Nestor hola!
Gracias...y bendición...
Que buena medicina ha sido desde hace una semana estas lecturas y su audio correspondiente...
Me recuerda mucho este post a esa escena hermosisima de Ben Hur, en donde Charlton Heston, llega con un grupo de esclavos a una villa donde se encuentra el carpintero...la primera escena, que es tomada desde el mismo recinto donde trabaja el nazareno carpintero, deja ver por la ventana de piedra al "príncipe de Judea", totalmente exhausto y abrasado por el sol y la sed...sometido a la tiranía de un viejo amigo suyo, convertido ahora en soldado Romano...
la escena se vuelve aún mucho mas intensa cuando el grupo de esclavos, agotados, quemados, casi que desollados y lacerados por el caminar en el desierto, se detienen en el pozo de la villa, para observar como los soldados romanos dan la orden de apaciguar, primero, la sed de sus caballos. Luego las vasijas se reparten en las bocas de los guardias y por ultimo, se reparten con no muy buena voluntad, las vasijas a los moribundos...
A Juda Ben Hur, (Charlton) en un momento de ruego y suplica, se le arrebata lo que seria un sorbo de agua, donde el centurión le increpa a uno de los auxiliadores que, "No water for him". No hay escena mas extraordinaria que la de Charlton Heston, desmoronándose humillado a los pies del centurión...me conmueve recordarlo...y una vez allí, en el suelo arenoso, implora: "God help mee..." La música que sigue a la ulterior escena, es sencillamente maravillosa...eleva el momento la aparición súbita y delicada de una mano delicada...alguien se arrodilla muy proximo a su rostro y, con una hermosa manera de amor, le derrama un poco de agua sobre su cara, acaricia las manos laceradas...y hermosamente le revuelve un poco sus cabellos...Charlton, levanta su rostro y le observa...se hunde en la vasija y el resto es la vida...el instante parece eterno hasta que de nuevo aparece el centurión Romano, increpando el atrevimiento que tuvo el nazareno y muy decidido, entona su látigo y se acerca recordando que el había dicho: "i said no water for him!".
pero en el mismísimo momento de su acercamiento violento, Jesús ya se había puesto en pie...y le enfrenta...en amor. El centurión se da de golpe con un muro que es el espejo de su conciencia y la idea de elevar el látigo se esfuma como se esfuma su odio...no soporta la mirada de Jesús...y una confusión tremenda se apodera de el...observa los esclavos y descubre el error de sus actos violentos, observa de nuevo a Jesús y evade su mirada dando la orden de ponerse en pie y seguir el camino...
Ben Hur, se harta de agua...esta escena, que lleva unos segundos desde que Ben Hur toma la vasija y bebe, bien podría uno decir que, lleva mucho tiempo la escena esta mientras Ben Hur sigue bebiendo, pero...no es así que, el agua de Jesús, es inagotable? no son sus momentos eternos en saciarnos la sed? Ben Hur, no soporta y toca la mano de quien sostiene la vasija...le observa con amor insondable, pasmado...elevado, ya no siente el azote del látigo que le acosa a entrar en filas...y mientras se aleja, ya su mirada de esclavo no existía...una contra picada le expone con su frente en alto mientras se aleja de la villa, preguntándose quien era el nazareno que le dio a beber del agua que jamas olvidaría...la que le dio con cada sorbo, un deseo nuevo de vivir, de seguir, de soñar y sobre todo, un sorbo de perdón para sus pensamientos futuros...de nuevo, la escena la cierra un crecendo maravilloso...tan hermoso como la música orquestada que acompaña la sangre del Salvador derramándose por el madero en medio de la lluvia...Aquel, quien en su ultimo día,en una de sus caídas, Ben Hur deseo calmar su sed en el camino del Calvario, devolviendole en idéntica manera, su gesto de amor en el pasado...pero una bota romana, le arrebata el sorbo al azotado...

Quizás...allí, con sed, dolor...El mismo, mi Salvador, en su agonía, pensó para Ben Hur...

"Lo has hecho bien!"

Anónimo dijo...

Gracias Don Nestor por tan hermosa reflexión. He caido en mi carrera cristiana y lo que mas deseo es que mis rodillas se fortalezcan y permita continuar mi carrera y llegar a la meta donde me espera el Sr. Segundas oportunidades son valederas, Bendiciones para Usted..
Quizás para mi también haya esa palabra de consuelo y esperanza que al final lo he hecho bien!!

cesar dijo...

"Puede que tú hayas caído en tu carrera cristiana, pero tú puedes levantarte y correr nuevamente. Jesús no dejará que quedes tendido en el camino, exhausto, imposibilitado. Él levantará tus rodillas débiles y te dará fuerzas sobrenaturales para terminar. Él no te fallará. Por gracia, tú terminarás la carrera y el Señor estará esperando en la meta para decirte, “¡Lo has hecho bien!”.

Gracias Señor Jesus...gracias por tu apoyo...tu comprensión infinita y tu animo en mi vida...el mundo me ha demostrado cuan malvado puede llegar a ser...cuan frio y desolado es el cuenco del alma sin amor...sin verdad. Te doy infinitas gracias por haber puesto en nuestros deseos de esperanza y paz, un canon tan elevado que solo podría contenerlo el universo...me llenas de vida y sueños seguros donde las lagrimas son de felicidad...gracias Señor por no ser como nosotros...gracias por ser mi amigo fiel...gracias Padre, gracias...