Una de las
declaraciones más impactantes que escuché en los últimos tiempos, vino de
labios de un antiguo pastor, de los considerados más importantes. Él,
simplemente dijo: ¡Yo realmente no conozco a Dios! Quiso decir que no lo conocía
de la manera que Él quiere que se lo conozca. La pregunta personal para
cualquiera de nosotros, entonces, es: ¿Cómo sé esto? El Espíritu Santo nos lo
dice. El susurra amorosamente, “Hijo, tú realmente no conoces a Dios en la
manera que él quiere que lo conozcas. Tú realmente no le permites a él ser Dios
para ti.” En el Antiguo Testamento, Dios tomó un pueblo para sí – personas que
no eran más ricas ni más inteligentes que otras – sólo para ser su Dios: Y os
tomaré por mi pueblo y seré vuestro Dios (Éxodo 6:7). Dios estaba diciendo,
en otras palabras, “¡Voy a enseñarles a ser mi pueblo – para poder ser Dios
para ustedes!” Verdaderamente, Dios se reveló y manifestó a su pueblo una y otra
vez. Él envió ángeles. Les habló audiblemente. Cumplió cada promesa librándolos
grandemente. Pero después de cuarenta años de milagros y señales asombrosas, la
opinión de Dios sobre su pueblo fue: “¡No me conocéis – no conocéis mis caminos!”
Cuarenta
años estuve disgustado con la nación y dije: Pueblo es que divaga de corazón, y
no han conocido mis caminos (Salmo 95:10). Dios dijo “¡En todo esto,
ustedes nunca realmente dejaron que yo fuese vuestro Dios! ¡En los cuarenta
años que quise enseñarles, ustedes todavía no me conocen – todavía no saben
cómo trabajo!” ¡Dios está todavía buscando a personas que le dejen ser Dios
para ellos – al punto que ellos verdaderamente lo conozcan y aprendan sus
caminos! Las Escrituras dicen de Israel Y volvían y tentaban a Dios, y provocaban al
Santo de Israel (Salmo 78:41). Israel se apartó de Dios en su
incredulidad. Y de igual manera, yo creo que nosotros limitamos a Dios hoy día
con nuestra duda e incredulidad. Confiamos en Dios en la mayoría de las áreas de
nuestra vida – pero nuestra fe siempre tiene límites y fronteras. Tenemos por
lo menos una pequeña área que marcamos como nula, donde no creemos que Dios
realmente hará algo por nosotros. Muchos, por ejemplo, limitan a Dios mayormente
en el área de la sanidad. Han orado por la sanidad física de muchos, y han
visto a Dios hacer milagro tras milagro. Pero cuando se trata de sus propios
cuerpos, ¡Ellos limitan a Dios! Tienen temor de dejar que él sea Dios para
ellos. ¡Se llenan de medicamentos o corren a ver al médico aun antes de orar
por sí mismos! No estoy diciendo que está mal ver al médico. Pero algunas veces
se los puede describir como aquél que en su enfermedad no buscó a Jehová, sino a
los médicos (2 Crónicas 16:12). Yo te pregunto: ¿Oras tú para que Dios
derribe las murallas de Asia o África –
pero cuando se trata de la salvación de tu propia familia, tú no tienes ni una
onza de fe? Tú piensas, “Dios no debe querer hacer esto. Mi ser querido es un
caso tan duro. Parece que Dios no me escucha sobre esto.” ¡Si esto es cierto,
tú no ves a Dios como Dios! ¡Tú eres ignorante de los caminos de Dios! El deseo
de Dios es hacer todas las cosas más abundantemente de lo que pedimos o
entendemos, según el poder que actúa en nosotros (Efesios 3:20). Los
setenta ancianos de Israel comieron y bebieron en la mismísima presencia de
Dios en la montaña. Pero el Señor dijo de ellos, “¡Ustedes nunca llegaron a
conocerme ni a mis caminos!” Los discípulos pasaron tres años en la presencia
de Dios – con Cristo, el cual era Dios en la carne. Ellos se sentaron escuchar
sus enseñanzas y estuvieron con él día y noche. ¡Pero al final, ellos lo
abandonaron y huyeron – porque no conocieron sus caminos! Jesús dice que Dios
no escucha nuestras oraciones y alabanzas simplemente porque las repetimos una
y otra vez, durante horas. Es posible orar, ayunar y hacer cosas justas, y aun
así no alcanzar el lugar donde tenemos hambre de conocerlo y de comenzar a
entender sus caminos. No aprendemos sus caminos en nuestro lugar de oración
solamente, aunque todo aquél que verdaderamente conoce al Señor, es muy íntimo
con él. Tú no puedes conocer los caminos de Dios sin estar mucho tiempo con
él en oración. Pero la oración debe de incluir tiempo de calidad en el cual le
permitimos a Dios ser Dios para nosotros – colocando cada necesidad y petición
en sus manos y dejándolas allí.

3 comentarios:
Amen muy certero Néstor.dios demanda que la gente adquiramos conocimiento de quien es el y lo que el quiere de nosotros.Hay gente que busca a dios de muchas maneras posibles y acaban perdidos en sus raciocinios,por no someterse a su voluntad sino que se apoyan cada uno en su propia jurisprudencia de valores y criterios,y sus caminos a la fin son los enormes desiertos mentales y filosóficos.
Amen muy certero Néstor.dios demanda que la gente adquiramos conocimiento de quien es el y lo que el quiere de nosotros.Hay gente que busca a dios de muchas maneras posibles y acaban perdidos en sus raciocinios,por no someterse a su voluntad sino que se apoyan cada uno en su propia jurisprudencia de valores y criterios,y sus caminos a la fin son los enormes desiertos mentales y filosóficos.
Dios le Bendiga, sabe don Nestor con esto acabo de recibir una amonestación tremenda de parte de Dios. Porque aunque El me ha dado muchas pautas a seguir para poder alcanzar su presencia siempre he tenido una profunda necesidad de seguir hacia delante y quiero compartir una palabra que El me dio cuando le pregunte que era el tener intimidas con El.
" Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos;
mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará.
Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño.
Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido". 1ªCorintios 13:9-12
Mi Señor me dio a entender que en la intimidas este la revelación de si mismo para la vida personal de cada uno. Porque de que me servirá en aquel día tener un conocimiento pleno de su poder y deidad. Yo necesito ese conocimiento ahora para manifestar en este tiempo su reino y que los que me rodean sean impactados por su gloria.
Dios es mas que unas horas en un templo, mas que una alabanza o que una oración, su mas grande esencia es el amor de Padre que emana de si mismo y esto para dar una idea porque el no se puede expresar en palabras. Se que todavía me falta mucho camino por andar.
Pero en ti confió mi amado Señor Jesucristo.
"Bienaventurados los perfectos de camino,
Los que andan en la ley de Jehová.
Bienaventurados los que guardan sus testimonios,
Y con todo el corazón le buscan;
Pues no hacen iniquidad
Los que andan en sus caminos.
Tú encargaste
Que sean muy guardados tus mandamientos.
¡Ojalá fuesen ordenados mis caminos
Para guardar tus estatutos!
Entonces no sería yo avergonzado,
Cuando atendiese a todos tus mandamientos.
Te alabaré con rectitud de corazón
Cuando aprendiere tus justos juicios.
Tus estatutos guardaré;
No me dejes enteramente". Salmos 119:1-8
Amen, Amen y amen. Dios le bendiga.
Publicar un comentario