5/06/2013

Gozo


Recuerdo que en una ocasión, un afamado pastor reconvenía y exhortaba a uno de los miembros de su iglesia, censurándolo de no andar en gozo por la vida como debía hacerlo un creyente fiel. El hombre lo miró con cierta congoja y simplemente le respondió: “Entiendo…usted puede hablar de gozo. Vive bien, en una hermosa casa que pagamos entre todos nosotros, viaja a distintas partes del mundo con todo pago por la iglesia, sus hijos estudian en los mejores colegios, come lo que quiere y cuando quiere. Yo no puedo sentir esa clase de gozo. No tengo trabajo, mi esposa está enferma, mis hijos sin educación y vivo en una pocilga que se cae a pedazos. Lo único que tengo es a Jesucristo, pero el gozo no me sale.” Claro, el pobre hombre confundía gozo espiritual con alegría humana, pero…no es el único, creo entender. Cualquiera puede mantener su gozo cuando está en las alturas del Espíritu Santo, sin ser probado ni tentado. Pero Dios quiere que nos mantengamos en su amor en todo tiempo, especialmente en nuestras tentaciones. El apóstol Juan nos dice de manera muy simple, cómo es que podemos mantenernos en el amor de Dios: Nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él (1 Juan 4:16). 
En resumen, si nosotros "permanecemos en el amor de Dios", nos mantendremos en Dios. Acá, la palabra "permanecer", significa "quedarse en un estado de expectación". Es decir, Dios desea que nosotros estemos expectantes de que su amor se renueve en nosotros cada día. Debemos vivir cada día en el conocimiento de que Dios siempre nos amó, y siempre nos amará. En realidad, muchos de nosotros entramos y salimos del amor de Dios, según nuestro estado de ánimo. Nos sentimos a salvo en su amor sólo si nos hemos portado bien. Pero no estamos seguros de su amor cuando somos tentados o probados, o cuando le hemos fallado. Ése es justamente el momento en el que debemos confiar en su amor. Él nos está diciendo en estos pasajes: "No importa la prueba que enfrentes, nunca debes dudar de mi amor por ti. Si estás constantemente confiando en mi amor, entonces estás viviendo como yo quiero que vivas". Jeremías 31 ofrece una maravillosa ilustración del amor de Dios. Israel estaba en un momento de caída. El pueblo había engordado y prosperado, y consentían en toda clase de impiedades. Repentinamente, sus deseos se tornaron amargos. Perdieron todo placer en satisfacer sus apetitos sensuales. 
En seguida, clamaron: "Señor, estamos perdidos. Necesitamos que nos vuelvas a ti". Dios oyó su clamor de arrepentimiento, y Su amoroso corazón se dirigió hacia ellos. Él castigó a su pueblo con su vara de corrección, e Israel clamó: Me azotaste…conviérteme, y seré convertido…después que me aparté tuve arrepentimiento (Jeremías 31:18-19). Oye las palabras de Dios en este punto: Desde que hablé de él, me he acordado de él constantemente. Por eso mis entrañas se conmovieron por él; ciertamente tendré de él misericordia (v. 20).  - Con amor eterno te he amado (v. 3). Esto es lo que tú debes saber del amor de Dios: Dios le decía a su pueblo: "He tenido que castigarles y hablarles duras palabras de verdad. Aun así, pecaron contra mí, a pesar de la gracia y la misericordia que les extendí. Se apartaron de mi amor, y me rechazaron. Sin embargo, mis entrañas de compasión se movían profundamente para con ustedes, los recordaba en sus luchas; ciertamente tendré misericordia de ustedes Los perdonaré y restauraré de pura gracia". Eso es todo. Y nada menos. No podemos confundir gozo espiritual con alegría humana, es verdad. Y eso es válido parea aquel pobre hombre del relato inicial, pero también para su pastor.






2 comentarios:

Nillireth dijo...

Y cuando el ataque viene directo, en tu area tan sensible como son nuestros hijos, que pareciera que Babilonia los engulle... y a tu mente viene la culpa, la decepcion y comienzas a experimentar una profunda tristeza, apelamos decididamente por Su paz, como un rio, que fluya: nos decimos mutumante mi esposo y yo "no admitimos las palabras "culpa", "divorcio", "miedo", "depresion" en nuestro hogar!

Hay una palabra que he oido de labios de Nestor: "cada generacion da de lo que tiene", es verdad que hemos de esforzarnos mas cada vez, para que alguien por fin cierre la brecha. No culpar a nuestros padres y andar tristes y sin fruto; pero si aun dando lo mejor de ti pareciera que es en vano, siempre queda alli la esperanza, otra palabra linda que se me alojo en mi espiritu: "LA ESPERANZA ES EL TERMOSTATO DE LA FE", (de la enseñanza "Segun su especie")

Les amo, en el amor que solo los hijos de Dios y herederos de este bendito reino podemos experimentar: agape!!!

libertad en la palabra dijo...

Pero no estamos seguros de su amor cuando somos tentados o probados, o cuando le hemos fallado. Ése es justamente el momento en el que debemos confiar en su amor.

Señor yo quiero saber que estas conmigo, quita la congoja, la culpa, quiero escucharte mas, quiero verte.

Ayudame a recordar como a el profeta le dijiste, hay siete mil!!
que no han doblado sus rodillas ante Baal, hay siete mil orando, clamando buscando al Dios verdadero

Ayuda a que pueda yo saber de tu gozo, no importando las circuntancias, y poder asi ser un mensaje para otros que esten pasando, lo mismo, prueba, tentacion

Quedate con nosotros, oh Señor