A diario recibo
encendidos correos donde hermanos de cualquier parte del mundo me cuentan sus
vicisitudes con personas que les han causado mucho daño. Mayoritariamente, esto
se da en el plano del matrimonio o, en todo caso, en su entorno familiar más
cercano. Puedo asegurarte que el nivel y refinamiento de maldad que veo en
algunos hechos, sobrepasa mi entendimiento y mi imaginación, pero así son las
cosas. ¿Qué se supone que debo responder? En primer lugar, que puedo entender y
comprender sus angustias, tristezas y hasta enojos, pero en segundo término,
debo hacerlo con la Palabra, porque otra salida genuina no existe. Y el caso es
que el mandato de Dios de amar a nuestros enemigos puede tener un sabor amargo,
como una medicina con sabor desagradable. Pero como el aceite de castor que teníamos
que tomar en nuestra niñez, es un medicamento que sana. Jesús lo dice
claramente: Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo.
Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen,
haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os
persiguen (Mateo 5:43-44). ¿Estaba Jesús contradiciendo a la ley aquí?
De ninguna manera. Él estaba revertiendo el espíritu de carne que había entrado
en la ley. En aquél tiempo, los Judíos amaban solamente a otros Judíos. Un judío
no podía saludar dándole la mano a un Gentil, o aún permitir que su vestimenta
rozara las ropas de alguien que no fuera Judío. Pero éste no era el espíritu de
la ley. La ley era santa, e instruía, Si el que te aborrece tuviere hambre, dale de
comer pan, y si tuviere sed, dale de beber agua; porque ascuas amontonarás sobre
su cabeza, y Jehová te lo pagará (Proverbios 25:21-22). Podemos odiar
las acciones inmorales de aquellos que están en el gobierno de nuestros países,
provincias, estados o municipios. Podemos odiar los pecados de los
homosexuales, abortistas y aquellos que odian a Cristo. Pero el Señor nos
ordena orar por ellos. Si en algún momento yo desprecio a la persona en lugar
de despreciar el principio detrás de esa persona, yo no estoy representando fielmente
a Cristo. He presenciado marchas de homosexuales en diversos lugares del mundo.
Miles de gays, muchos de ellos semidesnudos, algunos portando letreros que
decían "Dios es Gay". En algunos casos tuvieron inconvenientes y agresiones
para con cristianos que tenían letreros diciendo, "Dios ODIA tu pecado –
Pero Él te ama a ti." Allí el enojo cambió de vereda y vino hacia
nosotros. Sentimos deseos de pedir que cayese fuego como el de Sodoma sobre
todos ellos. Pero reflexionando, dijimos en nuestro corazón, "Estamos actuando
como los discípulos que querían que descendiera fuego para consumir a todos
aquellos que rechazaron a Jesús." Yo, al igual que cualquier otro creyente
genuino, no puedo decir otra cosa que– ¡La homosexualidad es pecado! ¡Pero
también tengo que decir que es pecado el adulterio! Y también lo es la amargura
y la falta de perdón. ¡Ama a tus enemigos! ¿Amar a aquellos que campean su
pecado delante de nosotros? ¿Orar por ellos? ¿Bendecir a los que nos maldicen? ¡Eso
es exactamente lo que dijo Jesús! ¡Así que hazlo! ¡Es que me cuesta, hermano! ¿Ah,
sí? ¿Y supones que a Jesús no le costó? Con pancartas y en grupo, todos somos
valientes. Pero a solas y sin más espada que la del amor y la Palabra de Dios,
ahí creo que la suma se reduce bastante…

5 comentarios:
Cuando he empezado a buscar de verdad las cosas del Espíritu, ya lo he comentado, siguiendo la experiencia de W. Nee, llegue a la parte que habla del perdón.
Es muy fácil tomar una buena decisión, con toda la buena intención de seguir la ley regia de Ieshúa, y perdonar a los que nos han perseguido/ofendido/dañado etc..., pero esta decisión se queda en el nivel del alma, en los sentimientos, y no nos permite "pasar la prueba" de la confrontación a la realidad cuando llegue ( y de seguro llegará).
No comentaré aquí concretamente en que, porque no es relevante, y todos tenemos esas experiencias, a mayor o menor nivel, y tampoco tiene que ver la "importancia" de la ofensa, sino a como afecta nuestra alma.
Oré para que el Espíritu me permita acceder al "disco duro" de mi memoria, y revelarme a todos lo que haya ofendido, y todos los que no he perdonado, desde que conocí al Señor, y el resultado fue extremamente...no tengo palabra para definirlo: en las horas siguientes caí literalmente de rodillas, cuando accedía mentalmente cosas que ni pensaba recordar, y vi como en algunas había perdonado "sentimentalmente" y en otras había ofendido mas de lo que podía pensar.
Pero eso era de un modo desconocido, ya que entraba, como definirlo... en lugares "cerrados" de mi ser, dónde el Espíritu de Dios no había podido entrar antes, y no había podido traer limpieza y liberación.
Experimenté una limpieza "a fondo" y una liberación consecuente muy profunda. Recuerdo un estudio de Nestor (o varios) que comentaba acerca de como las palabras hirientes y murmuraciones, así como la falta de perdón, nos atan tanto a nosotros mismos, como a los demás.Esto me abrió puertas para acceder a un nuevo nivel espiritual, antes inasequible.
El entrar en las "profundidades" del perdón, nos abre puertas a lugares dónde podamos ver nuestra condición, y realizar que una cosa insignificante (antes) para nosotros, no es menos que el pecado del homosexual. No rebaja el nivel del pecado "gay" pero si nos pone a nosotros en un lugar desde el cual ya no podemos juzgar a nadie, ni siquiera en pensamientos.
Una cosa es saber en la mente que "el pecado cual sea es pecado" que ver con los ojos del Espíritu COMO es el pecado, y evidentemente como Dios lo ve. Una cosa es arrepentirse, y otra ver de que nos arrepentimos. Por eso contesto El Señor a los discípulos: "no sabéis de que espíritu sois" cuando se propusieron eliminar a los "pecadores".
Un abrazo a todos en Ieshúa.
Shalom.
Don Nestor...de pronto, sera inusual o quizás...extraño escribir un mensaje como este...pero, debo...
lo quiero mucho...lo quiero mucho don Nestor...lo pienso mucho también...usted ha sido una verdadera roca en mi vida...usted me ha hablado por medio de la escritura que le revela su espíritu con una claridad única...usted y sus audios me han acompañado por lugares y momentos difíciles...le quiero muchísimo...le doy gracias a Dios por haberlo puesto en mi camino...por haberme permitido conocer su blog, sus pensamientos su bendita constancia y paciencia...le admiro muchísimo...sin duda, usted considera estas cosas en el tamaño mínimo de las glorias vanidosas...y le entiendo también y por eso le admiro tanto...pero no puedo evitar ahora mismo, con algo de lloro por que paso por una situación de gozo, decirle que, le envío un abrazo como deseo algún día dárselo personalmente...sus palabras no han pasado en vano y han sido multiplicadas a muchos desde que le conozco...El Señor le bendice Don Nestor...mi hogar es su hogar...Colombia es su casa y mi estima, por todo el resto de mi vida...
Antoine...sin duda, no creo que sea mínimo el sentimiento por ti mi hermano...espero que esas mareas altas por las que pasabas hace poco, hoy hayan sido hoyadas por los pies de nuestro salvador...a ambos abrazos y bendición...M.E.R.Q, Dios te bendice...
Don Nestor...sin palabras...
...querido hermano Cesar comparto tu sentimiento por nuestro amado hermano Nestor y por todos los que como el estan haciendo el trabajo con tanto amor y paciencia en Cristo...realmente se que Dios le puso en mi vida,en la de mi esposo y en la de nuestros hijos que están recibiendo conforme nosotros creemos y vivimos...es un tiempo de decisiones reales, y pareciera por momentos imposible, pero ahi es donde nuestro Padre nos habla por la voz y la escritura de este, su hijo, nuestro hermano y somos edificados, para crecer y edificar cada uno de nosotros conforme EL nos ha llamado...creo que el sentimiento de todos es poder darle ese abrazo personal a Nestor y a su bendita esposa que esta con el en esto también...les amamos y bendecimos desde todas partes del mundo donde Dios ha decidido que llegue SU voz de la forma que a EL le ha placido...abrazos en Cristo a cada uno de mis hermanos y hermanas...Miriam
Le envío un afectuoso saludo desde Mazatlan Sinaloa Mexico Don Nestor, sus audios y estudios han sido de gran ayuda y estta reflexion acerca de bendecir a quienes nos hacen mal no podria llegar en mejor momento para mi..como todo el material que ustde publica !! Saludos y que Dios le siga bendiciendo mucho mas :)
Parece ser que es tiempo de agradecer , y yo me uno a mis hermanos para hacer lo mismo , primeramente a mi Padre Celestial porque El es quien pone en cada uno de nosotros esa gratitud hacia Nestor y toda su familia , para mi tambien ha sido de mucha edification y bendicion y a la vez de confirmacion por la obra que el Espiritu de Dios ha hecho y seguirá haciendo en mi. Claro que no podemos dejar pasar que sí no fuera por la obediencia de Néstor y la forma como nos enseña y dice las cosas no habríamos tenido la fuerte desicion de unirnos a este cuerpo de Cristo que se encuentra al rededor del mundo. Recibe un saludo y muchísimo cariño entrañable de parte mía también . Néstor, que cada día la obra del Señor se haga una realidad en ustedes para que otras personas tengan la oportunidad de ser enseñadas con la verdad y sin mentiras y sin manipulaciones y menos sin tener que pagar dinero para que puedan ser bendecidos.
La Paz de Cristo sea con todos ustedes, Amén.
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