7/10/2010

Ríos de Agua Viva

Si habías pensado que estaba atrapado por el Campeonato Mundial de Fútbol, y por eso no le dedicaba tiempo a la Web y al Blog, estás equivocado. Me gusta el fútbol, ya te lo he confesado, pero no tanto como para trasladarlo al primer lugar de mi vida, como hacen tantas personas en el planeta.
La causa de esta desatención manifiesta, que hoy comienza a normalizarse, es por causa de una tarea más espiritual que disfrutar con goles o agotadores sonidos de vuvuzelas. Quiero contarte que me he puesto en marcha hacia la confección de un quinto libro.
El tema, que aún no voy a mencionarlo porque siempre habrá alguien que crea que puede lograrlo un minuto antes, como si eso fuera importante, ha sido motivado por una palabra del Señor en oración que me llevó a prestar atención a algo que jamás me había interesado y que jamás había visto en esa medida. Así es como sucede con cualquier cosa revelada.
Estos días de silencio blogista e inmovilidad de la Web, han estado signados por búsquedas en distintos medios de ciertos aspectos que son los que rodean al tema central. No basta con escribir o hablar de lo que quieres y debes, también se lo tiene que rodear de cierta información que siempre amplía nuestros panoramas. Yo utilizo para mis trabajos las formas que usaron aquellos que a mí me atraparon y enseñaron. Habrá quien le complace y quien no, así es siempre.
Pronto voy a contarte más detalles, pero eso será cuando tenga todo en marcha, la idea comience a cobrar forma precisa y hasta tenga definido el título. Lo único que puedo adelantarte es que será un asunto que tiene que ver con tu vida actual y futura, si es que eso te interesa.
Ya sabes que no escribo libros de "autoayuda cristiana", que son los que más proliferan en este tiempo. No los descalifico, al contrario; entiendo que son necesarios y cumplen un rol en nuestra población cristiana, muy dependiente de sus almas y olvidadas de sus espíritus, pero no es mi dirección, mi llamado, ni mi estilo.
Tampoco hablaré de como ser un buen apóstol, ministerio tan proliferante en estas horas, o de contenidos proféticos, que tanto auge muestran a partir del interés del hombre por conocer el futuro. Se trata de un tema central para el evangelio, un tema del que la iglesia estructural habla y enseña muy poco, (O directamente no lo enseña ni lo habla), y curiosamente, el tema que más preocupó a Jesús durante su ministerio terrenal.
Por hoy no te digo más. Sólo quise contarte el motivo y la causa por la cual no recibías actualizaciones constantes como es nuestro compromiso, y estos comentarios de Blog que compartías con interés semanalmente. Simplemente se trataba de estar inviertiendo todo mi tiempo en nadar en las profundidades de los ríos de agua viva.

5 comentarios:

Carlos Vallés dijo...

Bendiciones, estaré muy pendiente de este nuevo libro, ya estoy leyendo sus libros y escuchando los audios, son de bencidión, ahora entiendo muchas cosas.

Unknown dijo...

Querido hermano, es sabido que nuestro Señor siempre esta ahi para guiarnos en todo y utilizar a sus hijos amados para enseñarnos lo mejor. Asi que ADELANTE! Las mejores bendiciones!!!

Unknown dijo...

Nestor mas que animarte y bendecirte en el nombre de Jesus, no podria menos. Sos un canal por donde Dios enseña a muchos, soy uno de los alcanzados por su misericordia, ministrada por vos, y como sabemos no es un ensalzamiento personal, sino honra a quien merece honra, pero claro la mayor y absoluta para nuestro Padre. Por los que compran la verdad y no la venden jamás....

Raúl dijo...

Hasta que el liderazgo espiritual no esté ocupado otra vez por hombres que se anulen a sí mismos, tenemos que esperar una determinación progresiva en la calidad del cristianismo popular, año tras año, hasta que lleguemos al punto en que el Espíritu Santo, contristado, se separe totalmente —como la «Shequináh» se ausentó del templo judío. - A. W. Tozer.

¡Luchamos contra el hombre rebelde! ¡Esperamos nuestra Promoción Celestial!

TODO YA ESTA AQUÍ SOLO FALTA QUE DETONE EN NUESTRO ENTENDIMIENTO

Raúl dijo...

"Quizá traten de detenernos, ¡¡pero nosotros los atropellaremos si no se quitan de nuestro camino!!
.- Charles Haddon Spurgeon -

Somos como un Scania sin freno.