3/17/2013

Servicio


Entiendo que la mayoría de los que entran y leen estas líneas esperan, algún día, ser utilizados grandemente por el Señor. Y si es en la predicación masiva de Su palabra, mucho mejor. Es normal pensar así y está muy bueno que así sea. Sin embargo, mientras tanto, podríamos examinar nuestros comportamientos ministeriales o con sentido futuro ministerial. 
Si tú, por ejemplo, eres predicador, misionero o maestro, piensa en esto: ¿Qué estás enseñando? ¿Es lo que alguien le enseñó a ti? ¿Es una nueva versión de la revelación de algún maestro? ¿O has experimentado tú tu propia revelación de Jesucristo? Si así lo es, ¿está en aumento? ¿Está el cielo abierto para ti? 
Pablo dijo: En él vivimos, y nos movemos, y somos (Hechos 17:28). Los verdaderos hombres y mujeres de Dios viven dentro de este muy pequeño, pero vasto círculo. Cada uno de sus movimientos, su entera existencia, están envueltos sólo en los intereses de Cristo. Años atrás, yo sabía que el Espíritu Santo me estaba atrayendo a tal ministerio, uno que enseñara sólo a Cristo. 
¡Cuánto anhelaba predicar sólo de Él! Pero mi corazón estaba desenfocado, y vi mi círculo demasiado angosto, acotado por las estructuras y sus intereses. Como resultado, no tenía fluir de revelación para respaldar mi trabajo. Para predicar a Cristo debemos tener un fluir continuo de revelación del Espíritu Santo. De otra manera, acabaremos repitiendo un mensaje viejo. 
Si el Espíritu Santo conoce la mente de Dios y escudriña las cosas profundas y ocultas del Padre, y si Él puede hacer que de nuestro interior fluyan ríos, entonces debemos estar disponibles para ser llenos de esos ríos. Debemos mantenernos llenos de una revelación inagotable de Cristo. Dicha revelación espera a todo siervo del Señor que esté dispuesto a esperar en Él, creyendo y confiando que el Espíritu Santo le manifestará la mente de Dios.
 Pablo dijo que Cristo estaba siendo revelado en él, no tan sólo a él.  A los ojos de Dios es infructuoso predicar una palabra que no haya obrado su poder en la vida y el ministerio del predicador. Podría parecer correcto para ciertos individuos superficiales predicar a Cristo con contienda, pero no para el hombre o la mujer de Dios. Debemos predicar una revelación siempre creciente de Cristo, pero sólo si tal revelación ha efectuado un cambio profundo en nosotros. 
Pablo también habló de una preocupación personal: No sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado (1 Corintios 9:27). De cierto, Pablo nunca habría dudado de su seguridad en Cristo; eso no era lo que pasaba por su mente aquí. La palabra griega que se usa para "eliminado", es "desaprobado" o "indigno". 
A Pablo le atemorizaba el pensamiento de estar de pie en el día del juicio para ser juzgado por predicar a un Cristo que no conoció realmente o por proclamar un evangelio que él mismo no practicaba totalmente. Es por ello que Pablo habla tan a menudo de: "Vivir en Cristo" o de: "Cristo viviendo en mí". 
No podemos continuar la siguiente hora llamándonos siervos de Dios, hasta que podamos responder esta pregunta personalmente: "¿Realmente no deseo otra cosa que Cristo? ¿Es Él, todo para mí, el propósito de mi vida? ¿Es tu respuesta, sí? Si lo dijiste en serio, tú podrás señalar un montón de basura en tu vida, lo que se refería Pablo cuando dijo: Y lo tengo por basura, para ganar a Cristo (Filipenses 3:8). 
¿Has estimado todas las cosas como pérdida por la revelación de Él? Si no deseas nada, excepto a Cristo, entonces tu ministerio no es una carrera, ¡Tu ministerio es oración! Tú no serás presionado a buscarle; tú irás con frecuencia a su lugar secreto de oración, sabiendo que al momento de entrar, tú estarás sentado en su mesa. Tú le adorarás, sentado en su presencia sin apuros, amándole, alabándole con las manos levantadas, anhelándole y agradeciéndole por su sabiduría.







1 comentario:

M.E.R.Q. dijo...

..si si..realmente el "servicio" es El en nosotros, vasijas que portan un tesoro único, herramientas en las manos de un experto,y esto es alcanzable únicamente si esperamos en EL..
Isa 30:15 Porque así ha dicho el Señor DIOS, el Santo de Israel: En arrepentimiento y en reposo seréis salvos;EN QUIETUD Y CONFIANZA ESTÁ VUESTRO PODER. Pero NO quisisteis,
Isa 30:16 y dijisteis: No, porque huiremos a caballo. Por tanto, huiréis. Y: Sobre corceles veloces cabalgaremos. Por tanto, serán veloces los que os persiguen.
Isa 30:17 Mil huirán ante la amenaza de uno solo, ante la amenaza de cinco huiréis; hasta que seáis dejados como una enseña en la cima de un monte, y como señal sobre una colina.
Isa 30:18 Por tanto, el SEÑOR espera para tener piedad de vosotros, y por eso se levantará para tener compasión de vosotros. Porque el SEÑOR es un Dios de justicia; ¡CUAN BIENAVENTURADOS SON TODOS LOS QUE EN EL ESPERAN!....
...muchos años, que hoy no cuentan por la misericordia de mi Señor, fueron los que NO quise esperar y menos aún confiar que EL lo haría en mi...luché con todas mis fuerzas para hacerlo yo, puse mi inteligencia mi capacidad para lograrlo y cada vez me hundía mas, no confiaba en EL, hasta que de lo profundo del pozo clamé y ahí empecé a ver, ahí EL me dijo.."YO creo en ti , por que no puedes tu creer en MI"...esperar y confiar, no hacer nada que EL no nos diga, dejar de ser activista, parar la maquina...cosas tremendas que van moldeando mi carácter en Cristo y que cada día bendicen mi vida....crecer conforme SU voluntad y propósito, avanzar solamente en los tiempos que EL dice que avance, poder entender que en lo pequeñito, que yo veo como pequeñito, en eso EL está y es para grandes cosas, aun cuando yo no "figure" en esas grandes cosas...si que es un tema esto de servir...implica amar mas todo aquello que no tiene nada que ver con un nosotros (el prójimo, el Señor) , como decimos en casa, dejar de ser el ombligo del mundo,levantar la cabeza y descubrir que EL es quien importa y mantenernos mirándolo a EL y de esa forma no le vamos a errar en el camino..hoy fui edificada grandemente para ser mas pequeña.... .un abrazo en Cristo...