2/28/2016

Cuando Estemos de Rodillas

               Jacob estaba nuevamente en medio de una terrible crisis y no sabía qué hacer. La Biblia dice: Entonces Dios dijo a Jacob: "Levántate, sube a Betel y quédate allí"…Y dijo Jacob… "Pongámonos de pie y subamos a Betel, y haré allí un altar a Dios, quien me respondió en el día de mi angustia, y que me ha acompañado por dondequiera que he andado (Génesis 35:1-3).
               ¡Betel es un lugar donde podemos ir en nuestro tiempo de angustia! La lección para Israel y para nosotros hoy es la siguiente: Cuando Jacob estaba en peligro o dificultad, -cuando las cosas se vislumbraban sin esperanza- ¡sabía a dónde ir y qué hacer! Dios le estaba diciendo a Jacob: "Sabes dónde te hablaré, dónde oirás mi voz. ¡Vuelve a Betel! Ve al altar donde te conocí. ¡Póstrate delante de mí y limpia tu casa de toda idolatría!"
               Jacob llamó a sus hijos para sacar a todos sus ídolos y los enterró debajo de un roble. Luego dirigió a su familia a Betel y allí erigió un altar delante de Dios. Una vez más Dios le dijo a Jacob: Yo estoy con vosotros  (Génesis 35:9-13).
               La Escritura dice: El terror de Dios fue sobre las ciudades que estaban a su alrededor, y no persiguieron a los hijos de Jacob (Génesis 35:5).
               Las ciudades vecinas tenían miedo de Jacob – el pequeño clan judío- porque ¡Dios había puesto temor en ellos! ¡El Señor sigue siendo el Dios de Betel! Y Él nos está diciendo: "Id a Betel, ¡porque voy a encontrarte ahí! Cada vez que te encuentres en problemas o angustia ¡corre hacia el altar! ¡Clama y permanece a solas conmigo!"
               ¡Él está esperando que nos encontremos con Él en el armario secreto de oración! ¡Jacob sabía a dónde ir para obtener una Palabra clara de parte de Dios! ¡Fue a Betel, al altar! ¡Se encerró con Dios en el armario secreto! Creo que Dios habla con nosotros, creo que nos da Palabra. Pero, ¡esto ocurre cuando estamos de rodillas! ¡Ahí es donde Dios dice que se reunirá con nosotros!
               Dios te está llamando hoy para que quites tus ojos de todas las circunstancias, para que no juzgues nada con base en tu condición actual. No trates de entender lo que está ocurriendo. No dejes que el miedo te abata. ¡Dios se encontrará contigo en oración!









 
              



 




2/21/2016

Buscar lo que se Perdió

            Cuando tú estableces tu corazón en caminar intachablemente delante de Dios -viviendo de una manera que sea agradable al Señor- serás temido y despreciado por aquellos que han perdido el favor y la bendición de Dios. ¡Cristianos tibios o en peligro serán absolutamente perturbados y rechazarán su vida! Vemos esto claramente ilustrado en 1 Samuel:
               Saúl ya vivía temeroso, porque era claro que el Señor ayudaba a David y se había apartado de Saúl… Y David se conducía prudentemente en todos sus caminos, y el Señor estaba con él. Y al ver Saúl que David se comportaba inteligentemente, más temor tenía de él. (1 Samuel 18:12-15).
               ¡La conducta intachable de David infundió temor en el corazón de Saúl! Cuando Saúl estaba cerca de David, recordaba los tiempos en que había gozado del favor de Dios y la alta estima de los hombres. Pero la desobediencia, la envidia, el orgullo y su propia voluntad le costaron a Saúl cada porción del poder de Dios y le robaron todo el respeto del pueblo.
               Ahora, Saúl se había encontrado cara a cara con un hombre más joven, con menos experiencia, probablemente menos elocuente, pero con un hombre que emanaba el poder y la integridad de la santidad. Él era de corazón puro, lleno del Espíritu Santo ¡y Saúl le tenía miedo! Ten en cuenta que no era un idólatra pagano el que estaba temeroso de David. No, ¡Saúl era un hombre que había conocido el poder del Espíritu Santo; una vez fue el ungido de Dios, un poderoso hombre elegido por Dios!
               David simplemente vivía una vida limpia ¡y Dios derramaba gracia sobre él! Pero todo Israel y Judá amaba a David, pues salía y entraba a la cabeza de ellos. (1 Samuel 18:16).
               Saúl no quería estar cerca de David. La Escritura dice: Por lo tanto, Saúl lo alejó de su presencia (1 Samuel 18:13).
               Lamentablemente, Saúl representa a la iglesia transigida de hoy, los cristianos que han cedido y han perdido la unción de Dios. Él es el tipo de creyente que una vez fue lleno del Espíritu Santo, bautizado en el fuego de Dios, pero fue privado de todo lo que una vez conoció de Dios por su desobediencia, orgullo y lujuria.
               No hay nada más aterrador para los cristianos que han cedido que una vida santa e intachable. Y cuanto más alineada esté su vida a la voluntad del Señor y a su santidad, más rechazado será usted por los creyentes que han transigido.


2/13/2016

La Ciencia lo ha Confirmado

       En la parte occidental del Mar Muerto permanecen los vestigios de dos ciudades convertidas en cenizas, una al pie del Monte Masada, y la otra al pie del Monte Sodoma. En 1989, el arqueólogo aficionado, Ron Wyatt conducía a lo largo del camino más allá de estos sitios. Aunque él había conducido a lo largo de este camino quizás treinta a cuarenta veces antes, esta vez repentinamente le parecieron las paredes y los edificios de una ciudad. Intentando investigar más a fondo, Ron encontró que en estas ciudades existen edificios-como estructuras, todas integradas totalmente por ceniza. Hay cuartos a donde uno puede entrar hoy. Él encontró calles interconectadas, zigurats y la esfinge, todo dentro de una muralla  tradicional de una ciudad antigua, completa y con contrafuertes.
       Varias puntas de lanza de bronce oxidadas fueron encontradas e incluso un esqueleto que se había convertido totalmente en ceniza fue encontrado en Sodoma. El tuétano era visible en los extremos de cada uno de los huesos. Con un radar generador frecuencia molecular, Ron encontró sales de oro, el subproducto del oro vaporizado.  Muestras del material fueron tomadas y al ser analizadas se comprobó era ceniza pura. Desde lo alto, se puede ver que las ciudades están presentadas en una forma "cuadrada" obviamente hechas por el hombre. El material circundante es toda roca marrón normal. La pregunta obvia sería si las ciudades fueron destruidas hace 3900 años, cómo es él que la ceniza no se ha erosionado totalmente? La investigación mostró que los objetos quemados con sulfuro dejan un residuo de ceniza más pesado que el material original.                                                         
       Dentro de estas cenizas  hay sulfuro puro, o bolas del azufre. El sulfuro se encuentra generalmente en forma cristalina, pero este sulfuro es único en el mundo, como esta alrededor,  blanco y tiene la consistencia de polvo compactado es generalmente  30-40% sulfuro, mientras que estas bolas del sulfuro son 95-98% sulfuro puro. Las impurezas en el sulfuro son los metales que agregarían al calor emitido. Se quema en 5000-6000 grados Fahrenheit. Fue probado en los laboratorios de Galbraith, Knoxville, Tennessee, en los E.E.U.U. ahí dijeron que una prueba del BTU no podría ser hecha pues dañaría su compartimiento de prueba hecho de  acero inoxidable. El sulfuro generalmente es encontrado solamente en volcanes, vena mineral del mineral del sulfuro, o por la roca sedimentaria asociada a anhidrita, a yeso, a piedra caliza y a saltdomes. Sabemos que estas bolas de sulfuro deben haberse quemado en una cierta hora en el pasado, debido a la presencia de anillos de combustión alrededor de ellos.
                Estas ciudades son de hecho únicas. Otras ciudades que han sido destruidas por el fuego o por los volcanes, como Pompeya, que tiene una capa de ceniza, pero abajo esta el material original. Aquí sin embargo, vemos ciudades enteras convertidas totalmente en ceniza, exactamente como la Biblia lo describe.
(2 Pedro 2: 6) = También condeno por destrucción a las ciudades de Sodoma y de Gomorra, reduciéndolas a ceniza y poniéndolas de ejemplo a los que habían de vivir impíamente.
Muy bien; ¿Y qué harás tú, ahora, que gustas tanto de subestimar y hasta ridiculizar nuestra fe, porque dices que la ciencia es lo único confiable? ¿Caerás en la mediocridad de decir que piensas así salvo en este caso? Sería un argumento tan pobre que ni siquiera tú mismo lo creerías. Pero…según el hombre piensa, el hombre es.


2/07/2016

Una Madre Diferente

                Recuerdo que en una clase de escuela bíblica nos pusimos a intercambiar ideas respecto a la cantidad y calidad de pecados conocidos o por conocer. Allí fue donde, casi sin proponérmelo, encontré esta pequeña perla cultivada.
               Yo podría mencionar una lista completa de pecados cometidos por cristianos pero ninguno de ellos se acerca al pecado del que te voy a hablar. La madre de todos los pecados - el que da origen a todos los demás - ¡Es el pecado de la incredulidad!
               No me refiero a la incredulidad de aquel pecador endurecido. La incredulidad del réprobo, de los agnósticos y ateos no mueve en lo absoluto a Dios. No, aquello que enoja a Dios más que nada es ¡la incredulidad y las dudas que aquejan a aquéllos que se llaman a sí mismos posesión suya! ¡Sus hijos, quienes dicen “Yo soy de Jesús” y aún abrazan la duda, el miedo y la incredulidad en sus corazones, son los que afligen al Señor más que los demás!
               ¡Cuán seriamente toma Dios en cuenta el pecado de la incredulidad! Judas advirtió a la iglesia con las siguientes palabras: Quiero recordaros, ya que una vez lo habéis sabido, que el Señor, habiendo salvado al pueblo sacándolo de Egipto, después destruyó a los que no creyeron. (Judas 5).
               ¡Judas les recuerda a los creyentes la actitud de Dios ante la incredulidad! Él está diciendo, “Te recuerdo el odio absoluto de Dios hacia la incredulidad entre su pueblo salvo. Tras haber salvado a su pueblo, ¡Él destruyó a aquéllos que no creyeron!”
               ¡Yo creo que Dios me ha llamado a recordarle la misma cosa a la iglesia! Todas estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, que vivimos en estos tiempos finales. (1 Corintios 10:11).
               Dios posiblemente no destruya físicamente a su pueblo como lo hizo en el Antiguo Testamento, pero hoy día sus juicios por nuestra incredulidad son espirituales e igualmente severos. La incredulidad es justamente tan destructiva hoy como nunca antes.
               Posiblemente no nos convirtamos en un pilar de sal, pero ¡sí llegamos a ser endurecidos y amargados! El abismo no se abre para devorarnos, pero sí nos absorbe con dificultades, estrés y problemas familiares. Fuego no cae sobre nosotros y nos consume, pero nuestra vida espiritual es destruida.
               Muchos de nosotros somos culpables de la madre de todos los pecados y no tenemos temor de ello. No tomamos en cuenta nuestra incredulidad con seriedad, inclusive vivimos como si Dios le guiñara el ojo. No obstante, éste es uno de los pecados que abre nuestro cuerpo y espíritu a todos los demás pecados conocidos por el hombre.

2/04/2016

Con Voluntad de Lucha

              Esaú saldría primero del vientre de su madre -un bebé cubierto de pelo (su nombre significa "velludo”). Sin embargo, Jacob, su hermano gemelo, tomó su talón mientras todavía estaba en el vientre. ¡Qué sorpresa debe haber tenido la partera cuando vio venir a Esaú con una pequeña mano agarrándole el talón!
               En el seno materno agarró a su hermano por el talón, y cuando creció luchó con un ángel y logró vencerlo. Luego lloró, y cuando lo encontró en Betel le rogó. Allí él habló con nosotros; (Oseas 12:3-4).
               ¡En este pasaje muy breve acerca de Jacob, el profeta Oseas resume la manera de vencer y prevalecer con Dios!
               El mensaje de Oseas fue: "¡Aquí estaba un hombre ávido de Dios, con hambre de todo lo que Dios tenía para él!" Jacob salió de la matriz con espíritu de lucha, ¡anhelando las bendiciones de Dios! Había algo así como un instinto divino en este niño. Era como si le dijera a Esaú: "Hermano, si usted no quiere la plenitud de Dios, Yo sí. ¡Fuera de mi camino! ¡No me voy a quedar atrás de las bendiciones de Dios!"
               La primogenitura y la bendición que Jacob deseó a lo largo de su vida ¡representan todas las bendiciones que están en Cristo Jesús! Sin embargo, Jacob no iba detrás de la doble porción de la riqueza de su padre, ni tampoco detrás de la promesa de la tierra. No, Jacob quería algo más. Él quería la bendición de Dios para que ¡él pudiera estar en el linaje del Mesías! Él quería la bendición del sacerdocio. Esto significa no sólo ser sacerdote del clan, sino también ¡ser capaz de bendecir a otros!
               Vemos este ministerio sacerdotal a través de Génesis 27, cuando Isaac impuso sus manos sobre Jacob y lo bendijo: … que tu alma me bendiga (Génesis 27:19); esto significaba el gran honor de tener la mano de Dios sobre él y ¡poder para bendecir a otros
            ¡Esto es lo que se requiere de los creyentes en estos últimos días! Dios quiere levantar a un pueblo que no se preocupe sólo de su propio sustento, de tener una casa o de conducir un buen auto. Él está buscando a aquellos que están ávidos de las bendiciones de Dios, no para su propio beneficio ¡sino para que sean usadas por Él para bendecir a otros!