Sabemos que para Dios un día es como mil años, y mil años como un día, por lo que un cambio de año calendario, en el ámbito espiritual, no tiene demasiada trascendencia. Sin embargo, es un muy buen momento para recordar e interceder por todos los nuestros que todavía no han encontrado el Camino que hoy transitamos.
Asimismo, celebramos con gloria a Dios el hecho simple pero no por ello menos importante, de haber superado ayer los cinco millones de visitas a nuestra Web. Esperamos que lo hagan muchos más, pero lo que más nos ocupa es que aquellos que nos visiten, se lleven de aquí algo que pueda cambiar sus vidas de verdad.
Los bendigo en el nombre del Señor Jesucristo.
Néstor.-
Espacio de intercambio entre los lectores de "Tiempo de Victoria" y su responsable. Comentarios periódicos sobre actualidad y todo aquello de interés para los creyentes en Jesucristo.
12/31/2015
12/26/2015
Vencedores
Los hijos de Amón pasaron el
Jordán para hacer también guerra contra Judá, contra Benjamín y contra la casa
de Efraín, y sufrió Israel gran aflicción. (Jueces 10:9) Amón había sido utilizado por Dios
para corregir los pecados de Israel (ver Jueces 10:6-8). ¡Y ahora su ejército estaba
marchando hacia Israel!
El pueblo de Dios estaba perplejo
y decaído, y empezó a confesar sus pecados: Los hijos de Israel respondieron
a Jehová: Hemos pecado; haz con nosotros como bien te parezca. Solo te rogamos
que nos libres en este día. (Jueces 10:15). La gente estaba muy
abrumada por su pecado, y no podía concebir pedirle a Dios algo más que su
liberación.
Su oración más simple fue: “¡Señor, líbranos solamente por esta vez! No
nos permitas ser vencidos o invadidos por nuestros enemigos!” Ellos oraron
por una sola victoria pero Dios tenía algo más en mente. ¡Él respondió su
oración sobre abundante y poderosamente! No solamente Israel obtuvo protección
sino que recibió ayuda de lo Alto! ¡Ellos derrotaron por completo a los
amonitas!
Jefté fue a pelear contra los
hijos de Amón, y Jehová los entregó en sus manos. Desde Aroer y hasta llegar a
Minit conquistó veinte ciudades, y hasta la Vega de las viñas los derrotó con
gran estrago. Así fueron sometidos los amonitas por los hijos de Israel.
(Jueces 11:32-33).
Dios no solamente libró a Israel,
sino que también ¡Les dio la valentía y la dirección para derrotar a los
amonitas! ¡Desde ese momento Israel los venció y nunca más volvieron a tener problemas
con ellos! ¡Ellos obtuvieron victoria total! ¡Es justamente así como Dios
quiere contestar en sobre abundancia las oraciones de su pueblo hoy día!
La mayoría de los cristianos
oran, “Señor, solamente dame la victoria
sobre esta batalla.” Pero el Señor responde, “Yo te daré lo que pides, y aún tengo más cosas preparadas para tí.
Quiero vencer a tu enemigo pero no quiero darte una victoria a la vez. Quiero
que tengas la victoria total!”
¡Él quiere darte el poder no solamente para vencer, sino para derrotar a
cada enemigo! Él quiere que tú no solamente conquistes tu pecado sino que seas
más que vencedor. Él quiere que tú no solamente tengas vida, sino vida en
abundancia. Él quiere que tú no solamente tengas gozo sino gozo inexplicable y
gloria total. Él quiere que tú no solamente seas libre del temor por un día,
semana o mes- ¡Sino durante todos los días de tu vida!
12/20/2015
Frescura
Ya lo sé: en este
día, estás pasando por una dura prueba y buscas aquí y allá una palabra, un
consuelo, un paliativo que te permita sobrellevarla con dignidad de hijo de Dios
genuino, ¿No es cierto? Bien; tengo noticias para ti. El descorrer de la
lectura de esto te dirá si esas noticias son lo suficientemente buenas o apenas
alcanzan para comenzar a fortalecerte.
El caso es que Dios permite que
tú pases por esta prueba porque Él quiere hacerte a ti, un hijo ¡"A prueba de diablo"! Esto
no quiere decir que tú no serás atacado de nuevo. Sin embargo, ¡Tú serás
entrenado para mantenerte firme! Todo esto forma parte de tu preparación para
un mayor servicio, una mayor unción y para expandir tu participación en Su
Reino.
Además, el Señor está tratando de
fortalecerte contra las artimañas del diablo. Él está levantando a un cuerpo de
creyentes que se han enfrentado al diablo, que se han visto fortalecidos al
pelear en su contra, y quienes conocen cómo opera éste y ¡No le tienen miedo!
Dios está diciendo: "¡Una vez que entiendas
por qué estás pasando por esto, recuperarás todo el terreno que has perdido.
Por el poder del Espíritu Santo tendrás nuevamente las cosas bajo
control!"
Una vez que la prueba de Elías
había terminado (ver 1 Reyes 19) él nunca huiría otra vez. Ahora tenía sentido
de dirección y se encontraba afirmado en su espíritu. ¡Dios estaba a punto de
enviarlo a las naciones para levantar reyes, líderes y profetas! Dios le dijo a
Elías: Ve, vuélvete por tu camino… ungirás a Jazael por rey de Siria… ungirás
a Jehú… como rey sobre Israel. Y a Eliseo… ungirás para que sea profeta en tu
lugar (1 Reyes 19:15-16).
A Elías l había sido dado el
poder de la fresca unción. ¡Él tenía el control otra vez! Así que se fue de allí (Versículo
19) ¡Elías salió de la cueva para hacer la voluntad de Dios! Él no tuvo
que derramar ríos de lágrimas. No, ¡él simplemente había escuchado la Palabra
del Señor! ¿Sabes qué? El diablo únicamente te puede tener atado a través de
miedo. ¡Y en fe, tú tienes que quitártelo de encima!
Tienes que decir: "¡Yo no voy en declive. Dios me va a
dar una unción fresca del cielo, Él me va a usar! " ¿Crees que Dios no ha terminado contigo, que
Él está enseñándote y entrenándote para mejores cosas? Él quiere hablarte en tu
cueva de desesperación. Él quiere decirte qué hacer y a dónde ir. ¡Él quiere sacarte
de tu dificultad! Entonces, ¡levántate de tu desesperación y sacúdete la
esclavitud del miedo y de la depresión! Sal de tu cueva. Descubrirás que en el
momento en que te levantes y salgas, ¡La unción fluirá!
12/13/2015
Intachables
Ese es un hombre
intachable. ¿Cuántas veces oíste ese calificativo dirigido a alguien que luego
se cae con estrépito en lo más burdo que puedas imaginar? La pregunta surge del
hecho mismo: ¿Qué es ser intachable? Aquí presento el comportamiento del creyente
intachable según el apóstol Pablo:
1.- Ser intachable es no tener
engaño de ninguna clase. Porque nuestra exhortación no procedía de
engaño ni de impureza, ni fue por engaño (1 Tesalonicenses 2:3). Un
cristiano intachable es alguien sin ningún tipo de engaño en su corazón. Pablo
estaba diciendo, "¡Yo no fui un
fraude predicando una cosa y viviendo otra. Mi comportamiento fue un libro
abierto!"
2.- Ser intachable es no tocar nada
impuro. Porque nuestra exhortación no provino de. ...impureza (1 Tesalonicenses
2:3). Aquí el énfasis de Pablo es acerca de la sensualidad y la
lujuria. Él está diciendo, "Ninguna
palabra sucia salió de mi boca. Mi conversación fue pura, salió de un corazón
limpio.” Pablo tenía su cuerpo bajo control. Ninguna pasión carnal lo
condujo.
Ningún espíritu de lujuria o
fornicación poseyó su mente. ¡Él era un hombre libre! Un creyente que dice
bromas sucias, insinuaciones sexuales, o tiene ojos errantes ¡Es una persona
cuyo corazón aún no ha sido limpiado! Dios dice: "¡Si vas a caminar intachablemente delante de mí, debes tener
oídos limpios, corazón limpio y lengua limpia!"
3.- Para ser intachable no debe haber
engaño. Nuestra exhortación no procedía del engaño (versículo 3). El
cristiano sin engaño no trata de ser inteligente, astuto o manipulador. Él no
tiene una agenda oculta, sino que es totalmente abierto y honesto. Pablo dijo: "Yo no los he manipulado en el reino de
Dios, no usé palabras inteligentes ni traté de aprovecharme de sus sentimientos.
¡Les di el evangelio directamente!" Pablo nunca utilizó juegos de
palabras, ni psicología para agradarle a la gente.
Pablo dijo: Antes fuimos tiernos entre
vosotros, como una madre cuida con ternura a sus propios hijos (2:7).
Pero cuando el pecado entró, ¡Lo reprendió con el trueno del cielo! No deseó o
necesitó de la aprobación de los hombres, sin embargo, él amaba a la gente con
todo su corazón.
Como saben, nunca hemos recurrido
a las adulaciones ni a las excusas para obtener dinero; Dios es testigo.
Tampoco hemos buscado honores de nadie; ni de ustedes ni de otros. (Versículos
5-6). Pablo siempre
estuvo consciente de que Dios lo estaba observando y examinando sus motivos. Él
se abstuvo de toda forma de maldad" (1 Tesalonicenses 5:22) ¡y vivió como
si Jesús regresara dentro de una hora!
12/09/2015
Cuidado
Hay una pregunta
que es permanente en la vida de la mayor parte de los cristianos que conozco:
¿Sabe, realmente, Dios, lo que yo estoy viviendo hoy? ¿Conoce mis problemas,
mis tribulaciones o mis dudas? Dios te pregunta hoy y ahora: "¿Realmente crees
que yo veo exactamente lo que estás padeciendo en este momento?" Tal vez
al leer esto, tú estás pasando por algo que te lleva a clamar a Él para que
actúe en tu lugar. La naturaleza misma de tu problema requiere una respuesta. ¿Crees
que Dios controla todos tus movimientos como un padre con su hijo recién
nacido? ¿Sabes tú en tu corazón que Él interpreta cada uno de tus pensamientos?
¿Crees que Él está trabajando –guardando todas tus lágrimas, cada uno de tus
suspiros- cubriéndote con amor y cuidado?
¡La Biblia describe como Él precisamente hace
todo esto! Los ojos de Jehová están sobre los justos y atentos sus oídos al clamor
de ellos. Claman los justos, y Jehová oye y los libra de todas sus angustias.
(Salmo 34:15, 17,). Porque los ojos de Jehová contemplan toda la
tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen un corazón perfecto
para con él. (2 Crónicas 16:9).
¿Crees tú que Dios está absoluta y
totalmente consciente de cada uno de tus pensamientos, de tu dolor, pena,
pruebas, problemas financieros, familiares, y que Él quiere verte superar cada
uno de estos obstáculos?
El salmista nos dice: Como
el padre se compadece de los hijos, se compadece Jehová de los que lo
temen... (Salmo 103:13). Aquí la palabra hebrea para “compadecer” significa "acariciar, mimar, amar, ser
compasivo." La Escritura nos dice que el Señor abraza afectuosamente,
en sus propios brazos, a los que le temen. Dios pone sus brazos alrededor de
ti, acaricia tus mejillas, Él te sostiene.
Él dice: "¡Yo conozco tus pensamientos, tus preocupaciones, todas las
batallas que enfrentas y tengo cuidado de ti!" No importa lo que tú
estés pasando, no importa cómo te sientas, ¡El Señor lo ve todo! Él siente los
sentimientos mismos de tus enfermedades. Él conoce cada movimiento que tú haces,
todo lo que dices y haces.
Ahora mismo Dios no está enojado
contigo. ¡No! Él está pensando preciosos, tiernos y amorosos pensamientos sobre
ti. ¡Él sabe cómo te sientes y te cuida! Él está diciendo, "Sí, estás pasando por una gran prueba, estás siendo tentado y
sacudido. Pero tú eres mi hijo y nunca voy a permitir que el enemigo te atrape.
Voy a llevarte hasta el otro lado."
12/02/2015
Restitución
David nos dice por qué Dios
respondió a su oración: Me sacó a lugar espacioso; me libró, porque
se agradó de mí. (Salmo 18:19,). En este versículo la palabra “agradar”
significa "placer o alegría." David estaba diciendo, "Dios halla placer en mi. ¡Me libró
simplemente porque Él se deleita en mí!"
Y, hermanos, ¡Él también se complace
en ti y en mí! Observa, nosotros, los que confiamos en el Señor, somos su santa
Sión, su santo remanente. Remanente significa simplemente, "los que invocan al Señor con un corazón puro." Los que
han salido de una cristiandad perezosa y están dedicados plenamente a Jesús.
A la elegida de Sión, Dios le
dice: Y serás corona de gloria en la
mano de Jehová y diadema de realeza en la mano del Dios tuyo...Nunca más te
llamarán "Desamparada", ni tu tierra se dirá más "Desolada";
sino que serás llamada Hefzi-bá, «Deleite mío», y tu tierra, Beula «Esposa
mía»; porque el amor de Jehová estará contigo y tu tierra será desposada.
(Isaías 62:3).
¿Por qué Dios viene a mi rescate
tan dispuesto a liberarme? ¡Porque se deleita en mí! Soy un placer para Él, y
¡Él disfruta de mi amistad! Un enjundioso joven me dijo una vez: "Nunca he estado realmente convencido
de que he sido aceptado por el Señor. Rara vez me siento lo suficientemente
bueno para Dios, como si simplemente no diera la talla. Sigo tratando de
apaciguarle haciendo algo bueno por los demás".
¡Muchos cristianos se sienten de esta manera! A través del tiempo he
conocido a muchas personas con años en el cristianismo que nunca han sentido
seguridad en el Señor. Se sienten indignos, sucios, no amados. Nunca creyeron
que eran el deleite del corazón de Dios, por lo que siempre trataron de hacer
algo para agradarle.
Cuando fallan en un área, hacen tres cosas en
otra para tratar de hacer feliz a Dios. ¡Esto no puede ser! Cuando tú vienes a
Jesús, no puedes hacer nada por Él. No, Él ya lo hizo todo por ti, ¡Porque esto
es quien Él es! Él dice: Yo os restituiré los años que comió la oruga,
el saltón, el revoltón y la langosta, mi gran ejército que envié contra vosotros.
(Joel 2:25,). No importa cuál sea tu fracaso o defecto, ¡Dios hace todo
por ti!
11/29/2015
Tatuaje
En esta época en que los tatuajes
están tan de moda y hasta fieles cristianos jóvenes caen en sus garras sin
saber que entran en pactos antagónicos a su fe, quiero hablarte de otra clase
de tatuaje, del tatuaje divino. Esta es una de las escrituras favoritas de
muchos hermanos:
Ustedes, los cielos, ¡Canten
alabanzas! Y tú, tierra, ¡canta de alegría! ¡Que prorrumpan los montes en
alabanzas! ¡El Señor ha consolado a su pueblo, y se ha compadecido de sus
pobres! Sión dice: «El Señor me ha abandonado. El Señor se olvidó de mí.» ¿Pero
acaso se olvida la mujer del hijo que dio a luz? ¿Acaso deja de compadecerse
del hijo de su vientre? Tal vez ella lo olvide, pero yo nunca me olvidaré de
ti. Yo te llevo grabada en las palmas de mis manos; siempre tengo presentes tus
murallas (Isaías 49:13-16).
La hago mía; ¡Dios dice que estoy
grabado en la misma palma de su mano! La palabra hebrea que significa
"tatuado", quiere decir “indeleble, imborrable.” ¡Él no puede extender
su mano sin recordarme! Hoy yo quiero asegurarte lo siguiente: tú puedes pasar
por pruebas y sufrimientos.
Tú puedes estar muy lejos de lo
que desearías estar en el Señor. Pero sobre todo sepa una cosa: ¡Tú eres el deleite
de Él! Me dirijo a ti con la confianza y el conocimiento en mi corazón de que,
a pesar de haber llegado, Él me ha hecho parte de su remanente. Yo creo con
todo mi corazón que soy una corona real, una diadema en su mano, una delicia a
su alma. Él no está enojado conmigo, ¡Él se deleita en mí! Escucha esta maravillosa
promesa:
Me alegro y me regocijo en tu
amor, porque tú has visto mi aflicción y conoces las angustias de mi alma. No
me entregaste al enemigo, sino que me pusiste en lugar espacioso. . . . ¡Oh,
qué grande es tu bondad, que has guardado para los que te temen, que has
preparado para aquellos que confían en ti, en presencia de los hijos de los
hombres (Salmo 31:7-8, 19).
Dios te ha dado todo lo que necesitas
para ser libre y victorioso. Él ve tu condición y te cuida. Él te abraza cuando
tú lo llamas y está listo para venir a ayudarte en este momento. ¿Es tan
difícil creer eso? No lo parece, ¿Verdad? Y sin embargo el ochenta por ciento
de los creyentes se está perdiendo la mayor parte de lo que Dios tiene para
ellos, simplemente por no creerlo. ¿Será este el día en que modificarás tu
pensamiento?
11/25/2015
Sequía
Dios nos insiste que debe de haber “tierra seca” en
nuestro paso por el Mar Rojo. Él le dijo a Israel, Y tú, alza tu vara, extiende tu
mano sobre el mar y divídelo, para que los hijos de Israel pasen por medio del
mar en seco. (Éxodo 14:16).
Maravillosamente, Dios utiliza
esta frase cuatro veces para decirle a su pueblo, “Ustedes cruzarán por tierra seca.” Nosotros encontramos esta frase
cuando Israel estaba a punto de entrar a Canaán. Ellos cruzaron el Jordán por
tierra seca en su camino a la Tierra Prometida. En otras palabras, tierra seca
es un camino. Y si usted está en ella, entonces se encuentra dirigiéndose hacia
a algún lugar.
Tú no estás perdiendo terreno o
estás yendo de regreso. Su tierra seca es el plan del Señor, Su obra en tu vida,
los milagros que Él hará. Tú estás caminando hacia una revelación, hacia una
nueva victoria en Cristo, hacia algo mayor. La Escritura testifica lo anterior.
Observe cuando faraón y su ejército perdieron la batalla: en tierra seca
provista por Dios. La tierra seca es el lugar exacto donde el diablo vendrá
tras usted.
Él quiere atacarte cuando tú te encuentras en
tu punto más débil. Sin embargo, es en la misma tierra seca donde el Señor se
deshace de “las ruedas de los carros de
caballería” de los principados y potestades de Satanás: pues
al volver las aguas, cubrieron los carros, la caballería y todo el ejército del
faraón que había entrado tras ellos en el mar; no quedó ni uno de ellos. (Éxodo
14:28).
En esencia, aquí Dios nos está
diciendo: “Quiero que aprendas a caminar
en fe - no conforme a una visión o a una voz, sino cuando estás en medio de un
periodo de sequía. Quiero que estés seguro que cuando no puedes escuchar Mi voz
o ver hacia adelante -cuando te encuentres en tierra seca- sepas que yo te estoy
dirigiendo hacia un lugar. ”
El Señor promete que Él convertirá nuestra tierra seca en manantiales de
agua viva: Los afligidos y necesitados buscan las aguas, pero no las encuentran;
seca está de sed su lengua. Yo, Jehová, los oiré...abriré en el desierto
estanques de aguas. y manantiales de aguas en la tierra seca (Isaías 41:17-18).
Querido hermano o hermana, ¿Estás tú
seco? Dios te está diciendo, “Pronto
verás la cosecha. Donde antes había tierra seca, vida emanará a tus pies. ¡Y yo
la he creado! Estate firme y ve lo que haré para tí en tierra seca.”
11/21/2015
Respuestas
El apóstol Pablo escribió: Fiel
es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo,
nuestro Señor. (1 Corintios 1:9). Este sencillo versículo nos expone
una verdad que nos puede sostener ante toda tormenta que acontezca en nuestra
vida. Aquí se encuentra una simple verdad que puede mantener a nuestros
corazones en reposo cuando todas las cosas a nuestro alrededor son agitadas.
Aquí, descubrimos aquella Palabra de Dios que
puede guardarnos del temor que hoy en día afecta a todo el mundo. Esta verdad
es: nosotros aprendemos sobre la fidelidad de Dios al responder a su llamado a
estar en comunión con Su Hijo, Jesucristo, llamados a la comunión con su Hijo
Jesucristo, nuestro Señor. (1:9)
Nosotros no hemos sido llamados a
confiar en nuestro propio intelecto. No hemos sido llamados a confiar en
nuestra carne, o en los hombres, o en nada que pertenezca a este mundo. Jesús
nos llama, Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré
descansar. (Mateo11:28).
Dios mismo es nuestra
paz, nuestra seguridad y contentamiento. No son pocos los que han experimentado
un gran contentamiento cuando por fe ven al Señor en la gloria -amándolos,
llamándolos a su dulce presencia, diciéndoles que en Él todo es suficiente. No
tienen qué suplicar, rogar, o tener temor.
Entre más busquen a Jesús en
todas las cosas, más sabrán cuánto Él se complace, pues sin fe es imposible
agradarle. Tristemente, muchos que aman verdaderamente a Dios en tiempos de
crisis entran en pánico, se preocupan y se inquietan.
Pasan tiempo tratando de buscar
salidas a sus problemas o maneras para soportar su tribulación. Ellos no
prestan atención a Su llamado a “venir y cenar” con Él. No estamos hablando de pasar
una hora cada día en oración.
Estamos hablando de centrarnos en Él durante
todo el día, Orad sin cesar (1 Tesalonicenses 5:17). Esto es sencillo, una
conversación en silencio - simplemente hablando con Él, llegando a
familiarizarnos más con Él, para que en momento de crisis no tengamos que
correr consternados a nuestro closet de oración y gemir por ayuda a un extraño.
Él escucha nuestro clamor, fuerte o silencioso. Y Él, en su fidelidad, siempre
nos contesta.
11/14/2015
Reclamos
Ya hemos descrito en reflexiones
anteriores como puedes tú recurrir al almacén de Dios y obtener lo que necesitas: Primero: Acércate confiadamente a Su
trono y pide extensivamente toda la gracia y la misericordia que tú necesitas
para enfrentar todas las tentaciones y pruebas. El diablo tiene un millón de
maneras de hacerte sentir culpable, temeroso, condenado y confundido, inclusive
te dirá: "¡Te sientes así porque tienes
basura en tu corazón!" Sin embargo, te puedo decir que muchos han dejado
de ver sus corazones desde hace mucho tiempo porque siempre está negro. ¡Pero
para nuestro Padre nuestros corazones son de color blanco pues están cubiertos
con la sangre del Cordero! No importa cómo te sientas, busca en la Palabra de
Dios lo que Jesús ha hecho. ¡Él te ha dado borrón y cuenta nueva!
Segundo: Recuérdale a Dios que fue Su idea invitarte a entrar. Tú
no recurriste al Señor diciendo: "¡Padre,
quiero todo lo que tienes!" Él te ha invitado al decirte: "Todo lo mío es tuyo. ¡Ven y
tómalo!"
Tercero: Tómale a Dios su Palabra! La Biblia dice que todo lo que Él
tiene para nosotros se obtiene por la fe. Tú solo tienes que decir por fe: "Señor Jesús, inúndame con tu paz, pues
has dicho que es mía. Yo reclamo descanso para mi alma." No tienes que
trabajar para ello, ni cantar ni alabar. Esto viene por estar arraigado y
cimentado en una revelación del amor de Dios hacia ti. Esto no proviene de un
sentimiento, sino más bien de la Palabra que Él mismo ha dicho: "¡En mi casa hay pan de sobra!"
Cuarto: ¡Toma la Palabra de Dios
y destruye con un martillo todo tu miedo, culpa y condenación en mil pedazos!
¡Rechaza todo lo que no es de Dios! Tú puedes decir: "Si el diablo viene a mí con sus mentiras, mi Padre ya lo sabe
todo y Él me ha perdonado y me ha limpiado. No hay culpabilidad o condenación
contra mí. ¡Soy libre!"
Yo creo que si ahora
mismo tú le pides al Espíritu que te ayude a agarrar esta verdad para mantenerte
arraigado y cimentado en Él, los próximos días serán los más grandes que hayas tenido.
Tú puedes decir: "Señor Jesús, sé
que voy a cometer errores, pero nada me va a mover, porque sé que tienes todo
lo que yo necesito para alcanzar la victoria y para vivir en ella." Recuerda
una vez más: ¡Entra a Su almacén y reclama todo lo que es tuyo por parte de tu
Padre amoroso!
11/08/2015
¡Obedece!
Si tú quieres dirección, si
piensas que estás listo para hacer lo que Él te pide, entonces déjame
preguntarte: ¿Estás listo para recibir una palabra inquietante, una misión de
dificultad y rechazo, una vida de fe sin garantía de comodidades excepto las
del Espíritu Santo? ¡Eso es exactamente lo que le sucedió a Isaías!
El profeta se ofreció: "Envíame, Señor," y ¡Dios le
envió a una misión dura y difícil! Dijo entonces: Ve y dile a este pueblo:
“Oigan bien, pero no entiendan; vean bien, pero no comprendan.” Entorpece el
corazón de este pueblo. Cierra sus oídos, y ciega sus ojos. Que no vea con sus
ojos ni oiga con sus oídos, ni entienda con su corazón, para que no se
convierta ni sea sanado. (Isaías 6:9-10).
¡La palabra que oyó Isaías no era halagadora! Por el contrario, lo haría
odiado e impopular. El Señor le dijo: "¡Ve,
endurece a aquello que se niegan a oírme hablar! Cierra los ojos y los oídos.
¡Termina de endurecer su corazón!" Si deseas conocer la voz de Dios,
entonces tú debes estar dispuesto a escuchar todo lo que Él dice. Dios nunca
dirá: "¡Ve!" Hasta que Él
primero pregunte: "¿Quién irá?"
Él vendrá a cuestionarle, "¿Estás
dispuesto a hacer cualquier cosa que te digo y a hacerlo a mi manera? ¿Estás
dispuesto a dar tu vida?"
Cuando escribí mi primer libro, supuse que iba a ser el único; Él me
había dado la letra, el espíritu, el contenido y el objetivo. Yo francamente
creía que ya no podría jamás repetir todo eso en otra dirección. ¿Sabes qué?
Llevo siete, y no sé si no habrá siete más; Dios es imprevisible para el
hombre, y también inagotable como fuente de sabiduría.
¿Qué más puede decirme? Piensa uno; y ¡Zás! Al
minuto siguiente Él te sale con una nueva que no te habías imaginado ni por
asomo. Sí, queremos escuchar la voz
de Dios, pero deseamos oírla cómodamente. No ansiamos que ésta nos sacuda. Sin
embargo, ¿por qué Dios nos daría su voz de dirección si no está seguro de que
le obedeceremos?
Abraham aprendió en primer lugar a oír la voz
de Dios obedeciendo prontamente lo que en su momento había escuchado. La
palabra de Dios para él era sacrificar a su hijo, Isaac (Génesis 22:2). Abraham
actuó conforme a esa palabra y su obediencia se convirtió en un aroma perfumado
que tocó el mundo entero: En tu simiente todas las naciones de la
tierra serán bendecidas, porque obedeciste mi voz (Génesis 22:18).
10/29/2015
Voces
Pedro advierte a
los creyentes de los últimos días que Satanás vendrá a ellos en alta voz,
tratando de incitarles miedo. Sed sobrios y velad, porque vuestro
adversario el diablo anda como león rugiente, buscando a quien devorar (1 Pedro
5:8).
Esta es mi observación al respecto,
tómala o déjala; no es doctrina: Si Satanás está haciendo conocer su voz en
estos últimos días, y está mostrando su poder a las masas de almas perdidas,
¿Cuánto más importante es para el pueblo de Dios conocer la voz de su Padre?
¿Crees tú que el Señor podría
estar sentado permaneciendo en silencio mientras que Satanás ruge en el mundo?
¡Nunca! Isaías dijo: Y el Señor hará oír su potente voz, (Isaías
30:30). Desde los tiempos de Adán y Eva, Dios ha estado hablando con el
hombre.
Se escuchó el sonido del Señor Dios (Génesis
3:8). Adán dijo: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo
(Génesis 3:10). Desde el Génesis hasta el final del Nuevo Testamento,
Dios hizo conocer su voz a su pueblo.
En los libros de los profetas
vemos esta frase repetirse una y otra vez, "Y
dijo Dios…" La voz de Dios era
conocida y comprendida. Jesús confirmó lo anterior en el Nuevo Testamento al
presentar el ejemplo del Buen Pastor. Las ovejas oyen su voz. . . las ovejas le
siguen, porque conocen su voz (Juan 10:3-4).
Adán se escondió de la voz de Dios a
causa de la culpa y la vergüenza de su pecado. Y es ahí exactamente donde
muchos del pueblo de Dios se encuentran hoy en día, escondidos y con miedo de
escuchar a Dios hablar.
Si deseas escuchar la voz de
Dios, debes estar listo para tener tu alma purificada y limpia. Si
confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados
y limpiarnos de toda maldad (1 Juan 1:9).
10/25/2015
Encuentro
Dios desea hablar contigo como si
estuvieras sentado cenando con Él. Él quiere conversar contigo sobre todo,
sobre cualquier asunto, de corazón a corazón. La Biblia dice: He
aquí, yo estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta,
entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo (Apocalipsis 3:20).
Este versículo a menudo se ha
utilizado para referirse a los inconversos. Hablamos de Jesús parado a la
puerta del corazón del pecador, buscando entrar. Pero no es así, porque resulta
que aquí ¡Cristo les está hablando a los creyentes! El contexto muestra que
Cristo les está hablando a aquellos que están vestidos de ropas blancas (la
justicia), que han comprado oro probado en el fuego, cuyos ojos están ungidos
(tienen una revelación), que son amados, reprobados y castigados (ver
Apocalipsis 3:15-19).
Éstas son personas arrepentidas, ¡Gente santa
que quiere conocer la voz de Dios! Al leer y releer el versículo 20 en este
pasaje, tres palabras me resaltaban: "¡Abre
la puerta! ¡Abre la puerta!" Y el Espíritu de Dios habló claramente al
corazón de los que siguen teniendo hambre y sed de justicia, y dijo: “La razón por la cual no me has oído como
quiero ser escuchado es porque no estás totalmente abierto en tu espíritu para
escuchar!"
Desde nuestra perspectiva, esta
puerta representa un compromiso -que muchos cristianos aún no han hecho por
completo- La mayoría de los creyentes oran: "Señor,
todo lo que necesito es un pequeño consejo, unas palabras de dirección, un
recordatorio de que me amas. Sólo déjame saber si estoy haciendo bien o mal.
¡Ve delante de mí y abre las puertas!" Pero Jesús nos responde: "Si todo lo que quieres de mí es
dirección, puedo enviarte un profeta. Si sólo quieres saber a dónde ir y qué
hacer, puedo enviar a alguien que haga las veces de guía. Pero ¡me estás
perdiendo!"
Jesús quiere tu cercanía, tus
emociones más profundas, tu lugar secreto. Quiere sentarse contigo y compartir
todo lo que está en Su corazón, hablar contigo cara a cara. Apocalipsis 3 es un
cuadro maravilloso de esto.
Habla del amor y de la intimidad,
de compartir secretos con entonaciones suaves y tiernas. Cuando Jesús entra,
trae alimento y pan, en otras palabras, Él mismo ingresa. Cuando te alimentes
de Él ¡Allí sí que estarás satisfecho por completo!
10/20/2015
¿Independencia?
La parábola del hijo pródigo trata
de dos hijos, uno que llega al final de sus propios recursos, y otro que no
reclama los recursos de su padre. Esta parábola también habla sobre el amor incondicional
del padre y de la provisión en su casa.
El hijo menor se dirigió a su
padre y le dijo: Dame la parte de la hacienda que me corresponde (Lucas 15:12) La parte que recibió y luego perdió, representa sus propios intereses: sus
talentos, sus capacidades, todas las cosas que utilizamos para enfrentar la
vida y todos sus problemas.
Él dijo, "tengo inteligencia, buen ingenio y buen antecedente. ¡Puedo salir
y vivir por mi cuenta!" La
actitud del hijo menor describe a los cristianos de hoy en día. Sin embargo,
cuando las cosas se ponen difíciles, ¡Cuán pronto llegamos al final de nuestros
propios recursos! ¡Cuán rápido gastamos todo lo que tenemos dentro de nosotros
mismos! ¡Podemos calcular nuestra salida de algunos problemas y encontrar la
fuerza interior para algunas pruebas, pero llega un tiempo cuándo el hambre
golpea el alma!
Tú llegas al final de ti mismo
sin saber qué camino tomar. Tus amigos no pueden ayudarte, quedas vacío,
sufriendo, sin nada ni nadie a quien puedas acudir. Estás agotado y tus ganas
de luchar se han acabado. Todo lo que te queda es miedo, depresión, vacío y
desesperanza.
¿Sigues dando vueltas en la
pocilga del diablo, revolcándote en el vacío, muriendo de hambre? Eso es lo que
pasó con el hijo pródigo. ¡No quedaba nada en él que pudiera aprovechar! Había
agotado todos sus recursos y se dio cuenta hasta dónde le había llevado su
independencia. Pero, ¿qué ocurrió para que finalmente volviera en sí? ¡Se
acordó de toda la abundante provisión en casa de su padre!
Él dijo, "me muero de hambre
aquí. Pero en casa de mi padre ¡El pan sobra!". Decidió entonces regresar
y tomar la abundante y generosa provisión de su padre. No hay ni una sola
palabra en esta parábola que indique el hijo pródigo volvió por amor a su
padre.
Es cierto que se arrepintió, de
hecho, cayó de rodillas, llorando: "Padre,
¡lo siento! He pecado contra ti y contra Dios. Yo no soy digno de entrar en su
casa,” pero él nunca dijo: " ¡Padre, he vuelto porque te quiero!"
Lo anterior nos revela que el amor de Dios para con nosotros es sin condiciones,
no depende de nuestro amor por Él. La verdad es que Él nos amó aun cuando
nuestros corazones estaban lejos de Él. ¡Este es el amor incondicional!
10/10/2015
Paradigmas
En muchas ocasiones me habrás leído o escuchado hablar del tremendo
obstáculo que se manifiesta en nuestras iglesias respecto a los paradigmas. He
procurado explicar, asimismo, qué cosa es un paradigma. Sin embargo, creo que
lo que voy a transcribir a continuación, es el ejemplo simple más práctico que
podríamos encontrar y detalla, casi con precisión milimétrica, las contrariedades
que ciertas costumbres o tradiciones producen en el pueblo cristiano.
Para ilustrar la necesidad de preguntarse el porqué de las cosas, la
necesidad de cuestionarse lo establecido, la necesidad de conocer las propias
creencias y desafiarlas regularmente, contaré hoy la paradoja de los monos y
los plátanos:
En un experimento se metieron cinco monos en una habitación. En el centro
de la misma ubicaron una escalera, y en lo alto, unos plátanos. Cuando uno de
los monos ascendía por la escalera para acceder a los plátanos, los
experimentadores rociaban al resto de monos con un chorro de agua fría.
Al cabo de un tiempo, los monos asimilaron la conexión entre el uso de
la escalera y el chorro de agua fría, de modo que cuando uno de ellos se
aventuraba a ascender en busca de un plátano, el resto de monos se lo impedían
con violencia. Al final, e incluso ante la tentación del alimento, ningún mono
se atrevía a subir por la escalera.
En ese momento, los experimentadores extrajeron uno de los cinco monos
iniciales e introdujeron uno nuevo en la habitación. El mono nuevo, naturalmente,
trepó por la escalera en busca de los plátanos. En cuanto los demás observaron
sus intenciones, se abalanzaron sobre él y lo bajaron a golpes antes de que el
chorro de agua fría hiciera su aparición.
Después de repetirse la experiencia varias veces, al final el nuevo mono
comprendió que era mejor para su integridad renunciar a ascender por la
escalera. Los
experimentadores sustituyeron otra vez a uno de los monos del grupo inicial. El
primer mono sustituido participó con especial interés en las palizas al nuevo
mono trepador.
Posteriormente se repitió el
proceso con el tercer, cuarto y quinto mono, hasta que llegó un momento en que
todos los monos del experimento inicial habían sido sustituidos. En ese
momento, los experimentadores se encontraron con algo sorprendente. Ninguno de
los monos que había en la habitación había recibido nunca el chorro de agua
fría.
Sin embargo, ninguno se atrevía a
trepar para hacerse con los plátanos. Si hubieran podido preguntar a los
primates por qué no subían para alcanzar el alimento, probablemente la
respuesta hubiera sido esta “No lo sé. Esto siempre ha sido así”.
Asombroso, ¿Verdad? Sin embargo, lo vemos a
cada domingo en cientos de lugares, cuando ante nuestra pregunta de por qué se
está haciendo tal o cual cosa que no es bíblica, se nos responde con las mismas
palabras.
Albert Einstein pronunció una sentencia
secular que, en casos, los cristianos podemos incorporar a nuestras enseñanzas:
“Triste época la nuestra. Es más fácil desintegrar un átomo que un
prejuicio”
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