5/27/2014

TESTIMONIO

El pasado sábado, entre las decenas de correos recibidos en nuestras distintas casillas, llegó uno que contiene un testimonio que, a mi juicio, merecía ser conocido y valorado por todos los que de un modo u otro nos acompañan en este trabajo para Cristo. Pedí la correspondiente autorización para publicarlo y, al ser concedida, lo transcribo textual con su correspondiente correo de sus autores. Sabrán ustedes actuar consecuentemente a lo que nuestro Señor les muestre a cada uno. Néstor.-

“Apreciado Hermano Nestor:
Ud se ha dejado usar por El Señor de gran manera y a traves de Ud. Dios nos ha bendecido y edificado grandemente .Hoy queremos compartir con Ud y todos nuestros hermanos que comparten en su página, este gran testimonio que Dios ha hecho en nuestras vidas.
Quiero que se gocen conmigo: (aunque no puedo contener las lágrimas desde anoche) ARMANDO nació hace 21 años completamente sano; a la edad de 2 años y medio sufrió una crisis convulsiva que le produjo una parálisis cerebral, por lo cual fue perdiendo facultades poco a poco.
Perdió la memoria y la capacidad de aprendizaje, el habla, la sensibilidad al frio, al calor y al dolor, quedo en silla de ruedas y sin control muscular, severas crisis convulsivas frecuentes entre otras más afecciones como autismo, depresión crónica, etc., y una sentencia de muerte constante ....a los cinco, a los siete ,no llegara hasta los 12 ..pero llegó. GLORIA A DIOS!!
Los neurólogos del Nationwide Childen Hospital de Columbus, me dieron dos opciones colocarle un device "VNS" para reducir las convulsiones o una cirugía cerebral con un 50% de posibiidades de reducir las convulsiones y sin garantías de los efectos secundarios....
"Su daño cerebral es irreversible, está envejeciendo prematuramente, le queda poco tiempo de vida". Este fue el diagnostico final. Después de tres días en estado de shock en mi cama....me asaltó este flujo de ideas en el aire de mi habitación: “Cuando el hombre dice: No "YO DIGO: SI" Cuando el hombre dice: No hay,  YO DIGO: HABRA.
Cuando el hombre dice Muerte "YO DIGO VIDA'. se inundó mi habitación de esta PRESENCIA MARAVILLOSA DE DIOS (que aún me acompaña) y me dio esta sobrenatural fuerza....para que un mes después en la Junta Médica del Hospital, les dijera: ;'tomo la tercera opción: LO DEJO EN LAS MANOS DE DIOS.
Estos 10 últimos años, a la vista de muchos de ustedes mis amigos, hermanos y de toda mi familia, DIOS HA HECHO DIA A DIA EL MILAGRO DE RESTAURACION de ARMANDITO; meses atrás me sentí débil, cansada, mi hijo ha cumplido 21 años (y yo tambien tengo 21 años mas,) creí que no podría y MI SEÑOR me dijo: "UN POQUITO MAS TODAVIA FALTA MUCHO POR HACER'
Ayer se graduó de High School en el West Central School ( contra todo pronóstico medico) y hace 4 semanas que fue aprobado e ingresado al Hague Adult Skills Center...No me alcanzará el resto de mi vida para darle GRACIAS A DIOS ...por eso lo sigo con pasión, por eso quiero compartirlo con todos ustedes ...DIOS ES REAL, ..como me dijo mi mamá esta mañana; DIOS NOS AMA...
Reciban fortaleza para continuar cada uno que leyó hasta aquí DIOS LES BENDIGA MAS.... LA GLORIA SEA PARA DIOS y mi profundo agradecimiento a Uds que han estado cerca orando, apoyando, por su cariño, por sus linkes, a los profesores de las dos escuelas y a mis dos manos derechas MIS INCONDICIONALES hijos BELLA Y EBENEZER y mis maravillosas nietas MARY GRACE, FAITH y HOPE...a traves de ellos he recibido la Fuerza, la Ayuda que viene de arriba, la Gracia, la Fe y la Esperanza para continuar..... sin DIOS y sin Uds. no lo hubiésemos logrados.
Los amamos.....humildemente
ARMANDO MARQUEZ y María Teresa Bejarano.

pirrunas3@hotmail.com




5/23/2014

¿Éxito?

               La iglesia como la conocemos hoy, comenzó con arrepentimiento. Cuando Pedro predicó la cruz en Pentecostés, miles vinieron a Cristo. Esta nueva iglesia estaba hecha de un cuerpo, que consistía en todas las razas, llenas de amor los unos por los otros. Su vida corporativa estaba marcada por evangelismo, un espíritu de sacrificio, de mártires.
               El maravilloso comienzo refleja las palabras de Dios a Jeremías: Te planté de vid escogida, toda ella de buena simiente (Jeremías 2:21). Pero las palabras que siguen del Señor describen lo que a menudo sucede con esos trabajos: ¿Cómo, pues, te me has vuelto sarmiento de vid extraña? (2:21).
               Dios está diciendo, “Yo te planté bien. Tú eras mía, llevabas mi nombre y mi naturaleza. Pero ahora te has vuelto degenerada.” ¿Qué causó esta degeneración en la iglesia? Siempre ha sido, y continuará siendo la idolatría. Dios está hablando de idolatría cuando le dice a Jeremías, Mi pueblo ha cambiado su gloria por lo que no aprovecha (2:11).
               La mayoría de las enseñanzas cristianas de hoy día identifican a un ídolo como cualquier cosa que se interpone entre el pueblo de Dios y él. Pero eso es una descripción parcial de lo que es idolatría. Idolatría tiene que ver con un problema más profundo del corazón.
               El ídolo número uno entre el pueblo de Dios no es el adulterio, la pornografía o el alcohol. Es una lujuria mucho más poderosa. ¿Cuál es este ídolo? Es la ambición motivadora del suceso. Y también tiene una doctrina para justificarse.
               La idolatría de ser un suceso describe a muchos en la casa de Dios hoy día. Estas personas son buenas, moralmente limpias, llenas de buenas obras. Pero han colocado un ídolo de ambición en sus corazones, y no se pueden apartar de él. Dios ama bendecir a su pueblo. Él quiere que sus hijos sean un suceso en todo lo que hacen honestamente.
               Pero ahora hay un espíritu galopante en la tierra que está apoderándose de multitudes – este es el espíritu del amor a ser reconocido y a adquirir cosas. Un hombre mundano dijo recientemente, “Aquel que muere con la mayor cantidad de juguetes – gana.”
               Trágicamente, los cristianos también están envueltos en este afán. Qué tan lejos nos hemos desviado del evangelio de vivir a través de morir a nuestro yo, nuestro ego, y a la ambición mundana.  


 




5/20/2014

Certezas

               Un día, Jesús se puso de pié en el templo e invitó a que cualquiera viniese a estar bajo sus alas misericordiosas de protección. El llamó a los ciegos, los enfermos, los leprosos, los pobres, los perdidos, a todos para que vengan a encontrar sanidad y perdón. Pero la multitud religiosa rechazó su oferta. Así que Cristo testificó de ellos, ¡No quisiste! (Mateo 23:37).
               Mientras yo leo esto, una pregunta se levanta: Aquí en el Nuevo Testamento, ¿Deshecha Dios las viejas obras de igual manera que él lo hizo en el Antiguo Testamento? ¿Apartaría a aquellos que rechazan sus ofertas de gracia, misericordia y de despertar? Sí, lo haría. Jesús respondió a aquellos que lo rechazaron diciendo, He aquí vuestra casa os es dejada desierta (Mateo 23:38).
               Él les dijo, “Este templo es ahora vuestra casa, no la mía. Me estoy saliendo de ella. Y dejo lo que habéis desechado y abandonado.” Y luego él añadió, Porque os digo que desde ahora no me veréis hasta que digáis: Bendito el que viene en el nombre del Señor (23:39).
               Él estaba declarándoles a ellos, “Mi gloria ya no está en esta vieja obra.” Piensa en ello. La misericordia y gracia encarnada estuvo de pié diciendo, “Esta cosa vieja ya no es más mía.” Entonces Jesús fue hacia Pentecostés, hacia el comienzo de algo nuevo. Él iba a levantar una iglesia nueva, no una réplica de la antigua. Y él la haría completamente nueva desde los cimientos hasta arriba. Sería una iglesia de nuevos sacerdotes y personas, todos nacidos de nuevo en él.
               Déjame preguntarte: Lo que tú ves sucediendo en la iglesia hoy día, ¿Es representativo de lo que Cristo es? ¿Es lo que estamos viendo verdaderamente la iglesia triunfante, la novia sin mancha ni arruga de Cristo? ¿Le revela la naturaleza de Dios a un mundo perdido? ¿Es esto lo mejor que el Espíritu de Dios puede producir en estos últimos días? ¿Has encontrado tú una iglesia donde Cristo está verdaderamente presente y la Palabra es fielmente predicada?
               Cuán agradecido debes estar si es así. Tal vez tú estás entre las multitudes que no pueden encontrar una iglesia que tenga vida. Yo escucho tu clamor, “No puedo encontrar una iglesia que satisfaga mi hambre espiritual. Mucho entretenimiento – mucho ego – mucha sequedad.” Anímate – Dios pronto sacudirá las cosas de maneras increíbles.
               En esa sacudida monumental, Dios levantará verdaderos ministros los cuales alimentarán a sus hambrientas ovejas. Ya fue escrito: cuando los pastores no se ocupan de sus ovejas, Dios mismo viene y se hace cargo de ellas, y utilizará lo más inesperado y anónimo. ¡Sólo espéralo!


 



5/16/2014

Árbol

               Cada vez que se levanta la oposición, la gracia de Dios abunda en nosotros. Piensa en lo que le sucede a un árbol cuando lo golpea una gran tormenta. El viento amenaza con arrancarlo de raíz y llevárselo. Le arranca ramas y se lleva sus hojas. Suelta sus raíces y desgaja sus brotes. Y cuando termina la tormenta, todo parece estar perdido.
               Pero, mira de cerca; la misma tormenta que abrió grietas en la tierra alrededor del tronco ha ayudado a que las raíces se profundicen más. Ahora el árbol puede alcanzar fuentes de nutrición y de aguas nuevas y más profundas. Y todas sus ramas muertas han sido podadas. Puede que los brotes ya no estén, pero otros volverán a crecer con mayor plenitud. Te digo y aseguro que dicho árbol es ahora más fuerte y crece en formas no vistas. Y sólo espera la siega, ¡Porque dará mucho fruto! 
               Puede que tú te encuentres en una tormenta ahora mismo. El viento sopla con furia, te sacude con violencia y tú piensas que caerás. Escucha, ¡No entres en pánico! Debes saber que en medio de la tempestad, estás echando profundas raíces espirituales.
               Dios está desarrollando en ti una profunda humildad, un mayor dolor y gemido por el pecado, una gran hambre de su justicia. Dios está haciendo de ti, un experimentado soldado de la cruz, marcado por la batalla, pero sabio y valiente en ella. A veces, puedes sentirte decepcionado de ti mismo, pero el Señor nunca.
               El hecho es que Él pudo haber actuado soberanamente en cualquier momento para arrebatarte de tu batalla. Pero no lo hizo, ¡Porque vio que ésta estaba produciendo en ti una mayor sed de Él! Romanos 5:3 dice: La tribulación produce paciencia. El verbo “producir” significa: “lograr”.
                En 2 Corintios 4:17, leemos: Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria. El verbo “produce” en este verso es el mismo que el de Romanos 5:3.
               ¿Lo puedes entender? ¿NO es tan tremenda tu crisis como para que no hayas podido salir de tu oscuridad íntima y acceder a esa luz que jamás se ha apagado ni se apagará en ti, en tanto y en cuanto simplemente puedas seguir creyendo?







5/13/2014

Hambre

               Un antiguo cántico que tiene un significado profundo, dice: "Jesús ha puesto una mesa / Donde los santos de Dios son alimentados / Él invita a su pueblo escogido, venid y comed". ¡Qué perspectiva tan emocionante: El Señor ha puesto una mesa en los cielos, para sus seguidores! Jesús les dijo a sus discípulos: Yo, pues, os asigno un reino, como mi Padre me lo asignó a mí, para que comáis y bebáis a mi mesa en mi reino (Lucas 22:29-30).
               Tener hambre de Él significa que, por fe, nosotros también estamos sentados en esta mesa. Cuando el apóstol Pablo instruye: Celebremos la fiesta (1 Corintios 5:8), él quiere decir que debemos claramente entender que se nos ha asignado un sitio en los cielos con Cristo en su mesa real. Pablo está diciendo: "Siempre preséntate. Que nunca se diga que tu sitio está desocupado". La triste verdad es que la iglesia de Jesucristo simplemente no comprende lo que significa celebrar la fiesta. No entendemos la majestad y honor otorgado a nosotros al haber sido exaltados por Cristo para sentarnos con Él en los lugares celestiales.
               Nos hemos convertido en personas demasiado ocupadas como para sentarnos en su mesa. Obtenemos erróneamente nuestro gozo espiritual del servicio; en lugar de obtenerlo de la comunión. Hacemos más y más para un Señor que cada vez conocemos menos y menos. Nos desgastamos hasta quedar en harapos por su obra, entregando nuestros cuerpos y nuestras mentes, pero rara vez celebramos la fiesta. Lo único que nuestro Señor busca sobre todo lo demás, de sus siervos y ministros es la comunión en su mesa. Esta mesa es un lugar de intimidad espiritual y es puesta a diario. Celebrar la fiesta significa venir a Él continuamente para obtener alimento, fuerza, sabiduría y comunión.
               A partir de la Cruz, todos los gigantes espirituales han tenido una cosa en común: Reverenciaban la mesa del Señor. Ellos se perdían en la inmensidad de Cristo. Todos ellos murieron lamentando el haber conocido tan poco de Él y su vida. Hoy nuestra visión de Cristo es demasiado pequeña y limitada. Se necesita un evangelio de "inmensidad" para vencer los problemas complicados y crecientes de esta perversa generación. Mira, Dios no "tan sólo" soluciona los problemas en este mundo, ¡Él los traga en su inmensidad! Alguien que tenga una revelación creciente de la inmensidad de Cristo no tiene por qué temer a ningún problema, ningún diablo, ningún poder en esta Tierra.
               Sabe que Cristo es mayor que todo ello. Si tuviéramos este tipo de revelación de cuán grande, ilimitado, inconmensurable, infinito e inmenso es Él, nunca más volveríamos a ser agobiados por los problemas de la vida. Pablo es un ejemplo para nosotros. Él estaba comprometido a tener una revelación siempre creciente de Cristo, de hecho, todo lo que Él recibió de Cristo vino por revelación; le fue enseñado a Él en la mesa del Señor y fue hecho verdad en él por el Espíritu Santo. Recuerde que recién después de tres años de su conversión, Pablo pasó tiempo con los apóstoles en Jerusalén, y se quedó con ellos sólo quince días antes de seguir con sus viajes.
               Más adelante, dijo: Por revelación me fue declarado el misterio (Efesios 3:3). El Espíritu Santo conoce los secretos profundos y ocultos de Dios, y Pablo oraba constantemente por el don de la gracia para entender y predicar: las inescrutables riquezas de Cristo (Efesios 3:8). El Señor está buscando creyentes que no estén satisfechos con analizar todas las voces conflictivas para hallar una verdadera palabra. Él quiere que nosotros tengamos hambre de una revelación de Él, una revelación que sea toda nuestra, una intimidad profunda, personal.







5/09/2014

¡Salvos!

               Queramos creerlo o no, es indudable que los creyentes estamos sorprendidos por la locura que predomina en el mundo actual. Los líderes de los diferentes gobiernos están bajo la ceguera judicial de Dios. No se puede explicar la ceguera de tantos políticos y líderes.
               Van a tientas como el ciego que guía a otro ciego. Parece que toda prudencia y moderación están siendo desechadas y una locura moral ha endurecido a las multitudes. En mi país, hoy, a todo eso, hay que sumarle una cuota de odio que preocupa. No es simple diferencia de conceptos o ideológica, es odio por el odio mismo. Al observar toda esta locura, me alegro aún más al ver cómo Cristo Jesús ha vivificado a aquellos de nosotros que estábamos muertos en nuestros delitos y pecados.
               Me regocijo al observar a aquellos que alguna vez caminaron de acuerdo con la corriente de este mundo -esos que estaban bajo el espíritu del príncipe de la potestad del aire y el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia- que cumplían todos los deseos de la carne y de la mente, muertos en pecados; hoy han resucitado de entre los muertos y han sido vivificados por el Espíritu y se encuentran sentados en lugares celestiales con Cristo Jesús.
               Hoy, mientras tú te afliges por la locura que predomina en el mundo actual, debes dar gracias a Dios que has sido salvado de todo esto. Yo sé que a mucha gente puede parecerle mínimo todo esto, pero créeme que esa gente vive un hoy tan pragmático que el futuro, y muchísimo menos el futuro de eternidad, no le preocupa en lo más mínimo. ¿Y sabes qué? Racionalmente, eso parecería no ser tan discutible y ni siquiera demasiado incoherente.
               Después de todo, ¿Quién les asegura que todo lo que creemos, decimos y enseñamos, sea verdad? Nadie. Pero como el justo por la fe vivirá y sólo los que creen verán a Dios, entonces esa salvación se limita a ellos. Y está bien que así sea y no como oímos a menudo, que parecería ser como que cualquiera, por el simple hecho de morir, ya tiene que ir al cielo porque Dios es bueno.
                ¡Claro que Dios es bueno! ¡Claro que Dios es amor! Pero también es justo. Y la justicia mayor de Dios es hacerlo todo conforme a su Palabra. Y su palabra dice que sólo los que creen con su corazón y confiesan con su boca. ¿Lo aceptas? ¿Lo crees? ¿Lo pones por obra? Lo disfrutas. ¿Cuándo? En ese día postrero personal que llegará cuando el tiempo de Dios se haya cumplido en tu vida terrenal. No antes.




¡








5/06/2014

Misericordia

               En el Libro de los Hechos, capítulo 9 se nos enseña acerca de un hombre llamado Saulo de Tarso, uno de los hombres más religiosos de todos los tiempos. Saulo de Tarso pudo jactarse de lo siguiente: "he vivido en toda buena conciencia delante de Dios hasta el día de hoy".
               Pero, ¿Qué hacia este hombre piadoso? Saulo estaba tan lleno de odio hacia Jesús que con determinación persiguió a la Iglesia de Dios, incluso fuera del territorio judío. Hechos 9 narra cuando Saulo está en camino a Damasco, tratando de destruir al pueblo del Señor.
               Considera la acción de Dios hacia este hombre que se convirtió en el apóstol y evangelista cristiano más grande que jamás haya existido. Repentinamente, una luz del cielo resplandece a su alrededor, ¿Con qué objetivo? ¿Para confundirlo o ponerlo bajo culpa y condenación?, ¿Para destruirlo o para pronunciar ira y juicio sobre él?
               No. Esta luz resplandeció para anunciarle a Saulo que su iniquidad había sido perdonada y su pecado cubierto. Imagina a Saulo postrado ante la luz brillante y escuchando la voz de Jesús.
               Saulo en lugar de escuchar acusaciones de parte de un Dios santo, debido al camino en el que éste andaba, las palabras que escucha son: "¡Yo soy Jesús!" En ningún momento Dios hizo mención de la impiedad de sus acciones. ¿Por qué? Porque estaba persiguiendo a su mejor amigo.
               Estimados hermanos y hermanas en Cristo, este mismo Jesús nos ofrece la misma misericordia. Merecedores de juicio y reproche, le oímos decir: "Yo soy Jesús, tu Redentor."
               Agradécele este día por la misericordia que Él te ha mostrado. Has oído muchas veces que no llegas a ser salvo por méritos, pero es momento de recordarte que tampoco eres condenado por culpas y pecados ya perdonados, lavados, purificados y santificados.
               Ahora ve y comienza a vivir una vida conforme a este estado, y no al que traías antes de caer a los pies de Jesús en tu ciego viaje al Damasco de tinieblas. Seguramente te levantarás como un Pablo, y dejarás allí para siempre a tu Saulo.




5/02/2014

Cuerpo

               A partir de la cruz, yo creo que Dios ha tenido una gran intención para con su pueblo y que no cambiará hasta que Cristo retorne en gloria. Dicha intención de Dios tiene que ver con entender el misterio del evangelio, el cual fue revelado primero al apóstol Pablo y por tanto, éste ya no es más un misterio.
               Pablo dijo, Pues por revelación me fue declarado el misterio…el cual en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora es revelado…por el Espíritu…Y de aclarar a todos cuál sea el plan del misterio… (Efesios 3:3-9).
               El misterio revelado es simplemente este: ¡El cuerpo de Cristo está todavía aquí en la tierra! La cabeza está en el cielo pero el resto de su cuerpo está aquí mismo en la tierra. Nosotros, los que lo amamos y lo servimos somos su cuerpo, la parte visible, la parte de Cristo que los hombres ven en la tierra.
               Porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos (Efesios 5:30). - Él es también la cabeza del cuerpo que es la iglesia… (Colosenses 1:18).
               La completa intención de Dios para estos últimos días puede ser resumida en esta frase: Ya que somos el cuerpo de Cristo en la tierra, ¡la intención de Dios es que cada miembro llegue a ser una verdadera expresión de quién es Cristo! Dios quiere que nosotros expresemos tal completa plenitud de Cristo que cualquier pecador pueda ver en nosotros al Señor Jesucristo explícitamente como si él estuviese caminando aquí en carne y hueso.
               Tenemos que apropiarnos tanto de su plenitud, de su gloria, de su totalidad, para que el mundo vea en nosotros la esperanza y las respuestas a sus necesidades. No es suficiente conocer a Cristo. ¡Debemos ser una expresión completa de lo que él es! Debemos de mirar a cada cosa que decimos y hacemos, y preguntarnos: “¿Representa esto a lo que Cristo es? ¿Es esto lo que quiero que el pecador vea de Cristo a través de mí?” Cristo en su cuerpo físico, ¿Entraría a un teatro de películas prohibidas para menores? ¿Se detendría a mirar en una venta de material pornográfico? ¿Abusaría Cristo su cuerpo de alguna manera?
               ¿Se deleitaría en adulterio, fornicación, en bebidas alcohólicas? ¿Engañaría, chismearía, contaría chistes subidos de tono, o mentiría? ¿Viviría Cristo falsamente, y luego trataría de predicar la verdad? ¿Trataría él de ministrar luz con un puñado de tinieblas escondido en su bolsillo? ¿Les diría a otros que no deben de cometer adulterio, para luego hacerlo él en secreto?
               Debemos mantener continuamente delante de nuestros ojos esta gran intención de Dios – ¡que nosotros, su cuerpo, reflejemos pura y honestamente quién es él! Proponga en su corazón ser una verdadera expresión de quién es Jesús.