9/27/2013

Aceptados

El hombre vio venir a su hijo menor con el rostro muy compungido y se alarmó. Y experimentó un agudo dolor en su corazón cuando el joven le confesó, “Papá, ni una vez he sentido que te he complacido. Nunca me sentí merecedor de tu amor. Siento que te he defraudado toda mi vida. Tú debes de estar realmente decepcionado de mí.” 

El hombre sintió que nunca una palabra podría haberle dolido más que esa. Se preguntó qué habría hecho para hacer que su hijo se sintiera de esa manera. Luego, con un dolor profundo en su corazón, abrazó a mi joven el cual tenía los ojos llenos de lágrimas. 

Pensó, “Cuán equivocado está. Yo siempre le he mostrado mi amor a este mi niño. Se lo he dicho con palabras y se lo he demostrado una y otra vez. Todos mis otros hijos se sienten seguros en mi amor. ¿Cómo puede este hijo tener esta idea falsa por tanto tiempo y cargar con tanta miseria y culpa innecesaria?” 

Entonces el hombre le dijo a su hijo menor: “Tú siempre has sido especial para mí. Es más, has sido la niña de mis ojos. Cuando pienso en ti, todo mi ser se ilumina. Es verdad que has hecho cosas necias a veces, pero también las han hecho tus otros hermanos. Y estás perdonado. Tú te arrepentiste y yo nunca pensé que tú eras menos. Tú eres sólo una alegría para mí. Toda tu vida me ha traído felicidad. Has sido un deleite para mi corazón.” 

Y así ocurre con muchos cristianos en su relación con nuestro Padre celestial. El diablo ha convencido a esos creyentes que lo único que han hecho es decepcionar a Dios y que nunca podrán complacerlo. Así que ellos simplemente no aceptan el amor de Dios. 

En lugar de eso, ellos viven como si Dios estuviera siempre derramando su ira sobre ellos. Cuán horrible manera de vivir. Y cuán dolido está Dios cuando ve a sus hijos vivir de esa manera. 

Hermano o hermana mía, desde el día que tú naciste, tú has sido muy especial para tu Padre celestial. Lo único que falta es que tú lo entiendas, lo aceptes y lo creas. Allí será cuando el enemigo dejará de atormentar tu mente y podrás servir al Reino con excelencia y victoria.


 


9/24/2013

Importantes

Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no es de vosotros, pues es don de Dios. No por obras, para que nadie se gloríe (Efesios 2:8-9).
Aún si tú vivieras hasta los 500 años, tú no podrías vivir lo suficiente  como para poder agradar a Dios por tus propios actos. No importa cuánto tú trates de limpiarte. Tu carne no es aceptada ante Dios; ni siquiera puede ser reformada. Toda carne fue eliminada en la cruz. Ahora un nuevo hombre ha surgido: el hombre cristiano, que es eminentemente un hombre de contenido espiritual. La verdadera fe es tener confianza en lo que Él ha hecho por ti. 
Puede que tú digas, “Oh, yo puedo creer que Dios se deleita en pastores que son fieles. Ellos oran y pasan mucho tiempo en Su Palabra. Yo puedo creer que los ancianos de la iglesia son preciosos para él. Ellos han soportado sufrimientos, pruebas y tribulaciones, y han salido victoriosos. Pero lo encuentro difícil de creer que un cristiano atribulado, que falla como yo, pueda ser precioso para Dios. Él tiene que estar disgustado conmigo porque mi vida es sube-y-baja. Tengo problemas que no puedo resolver. Yo creo que Él todavía me ama, pero con seguridad que está decepcionado de mí.” 
Por favor entiende la maravillosa profecía de gracia en Isaías cuando Dios dice, Yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú  (Isaías 43:1). 
Esto le fue dicho a un pueblo que había sido robado, estropeado, atrapado y echado en prisión – y todo esto debido a su propia necedad e incredulidad. Es en ese momento que Dios les dice, “Ahora – después de todos tus fracasos – vengo a ti con este mensaje de esperanza. ¡Y lo hago porque eres mío!” 
Se ha predicado demasiado respecto a los supuestos méritos que debemos hacer para que Dios nos preste atención. Eso, mi amado hermano y hermana, es sólo discurso religioso. Dios no necesita en absoluto que tú hagas algo para conmoverlo; Dios sólo necesita que tú seas lo que Él dijo que debías ser. 
Con eso será más que suficiente. Hemos entendido mal cuando creímos que Dios aborrece las malas obras de la carne. No es así. Dios aborrece todas las obras de la carne, nos parezcan buenas o malas. Por eso nos demanda andar en el espíritu.









9/20/2013

Revelaciones

A lo largo y ancho de toda la Biblia nos encontramos con personas y personajes que reciben revelaciones divinas. De inmediato, la duda nos corroe el interior y nos preguntamos: ¿Fue eso solamente para aquellos tiempos? ¿No hay posibilidades, hoy, que gente como tú o como yo podamos recibirlas? 
La respuesta es una sola y está escrita: el Espíritu Santo nos guía a toda verdad, y el cómo lo haga y con la utilización de qué herramienta, es un asunto suyo que nosotros debemos confiar y esperar. 
Isaías –por ejemplo-  tuvo una revelación del gran deleite que Dios tiene para con nosotros. Él profetizó Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo, Jacob, y Formador tuyo, Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú. Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás ni la llama arderá en ti (Isaías 43:1-2).
Isaías no estaba hablando literalmente de una inundación o un fuego. Él estaba hablando de lo que les acontece a las personas espiritual y mentalmente. Israel estaba en la cautividad en aquellos tiempos. Su inundación eran los sufrimientos; sus fuegos eran las tentaciones; sus ríos eran sus pruebas. Estos eran todos los atentados de Satanás para destruir y abrumar al pueblo de Dios. 
Las palabras de Isaías eran un mensaje de pura misericordia para Israel. Las personas estaban en la cautividad debido a sus propias estupideces y necedades. Pero Dios les envió un profeta con el corazón partido quien les dijo, “Dios quiere que les diga que ustedes le pertenecen a Él.” 
Ahora mismo, puede ser que tú te encuentres en tu propio río turbulento. Puede que te sientas abrumado por las aflicciones o tentaciones que te amenazan con consumirte. Tú deberás de entender por medio de estos ejemplos bíblicos que el Señor no siempre calma las aguas. Él no siempre impide que vengan los ríos ni apaga los fuegos. 
Pero Él promete esto: “Yo caminaré contigo a través de todo. Esta aflicción o esta circunstancia no te destruirán. No te consumirá. Así que, sigue caminando. Saldrás al otro lado conmigo a tu lado.” 
¿Comprendes ahora para qué son las revelaciones divinas? Exacto. Para tu crecimiento y maduración, nunca para tu lucimiento y espectáculo. Eso, dentro de lo que es el Evangelio de Jesucristo. Si tú prefieres adherir a otros evangelios menos costosos y supuestamente más promocionales, allá tú; en el final del camino la verdad será la que emita su juicio inapelable.

PD: Hace momentos hemos superado los tres millones de visitantes a nuestra Web. Simplemente gracias por estar allí, por orar, por interceder, por confiar, por creer, por aceptar y, especialmente, por poner por obra lo aprendido.



 


9/17/2013

Llave

El Espíritu Santo le dio al rey David una revelación que es la llave para todas las liberaciones. David podía decir, La razón por la cual Dios me libró de todos mis enemigos – de todas mis penas y de los poderes del infierno – es porque soy precioso para Él. ¡Mi Dios se deleita en mí! Me sacó a lugar espacioso; me libró, porque se agradó de mí (Salmo 18:19). 
¿Necesitas ser librado? ¿De la lujuria, tentación o aflicciones? ¿De un problema que es mental, espiritual, emocional o físico? La llave para tu victoria está en este verso anterior. ¡Dios se deleita en ti! ¡Tú eres precioso para Él! 
En los Cantares de Salomón, el Señor le dice a su novia, ¡Qué hermosa eres y cuán suave, oh amor deleitoso! (Cantares 7:6). 
Tres de las palabras hebreas en este verso son sinónimos: Hermosa significa preciosa; suave y deleite indica placer. Estas palabras describen los pensamientos de Jesús hacia su novia mientras Él la contempla. Él la mira y dice, “Cuán hermosa, dulce y deleitosa eres. Eres preciosa para mí, oh amor.” 
En retorno, la novia vanagloriándose dice, Yo soy de mi amado, y en mí tiene su contentamiento (7:10). El significado aquí es: “Él corre hacia mí con deleite. Él me persigue porque soy preciosa para él.” 
Estos mismos pensamientos se encuentran a través de los Salmos. Se complace Jehová en los que lo temen y en los que esperan en su misericordia (Salmo 147:11). - Porque Jehová tiene contentamiento en su pueblo, hermoseará a los humildes con la salvación (149:4). 












9/13/2013

Paloma

Dios nos ha guardado en nuestras luchas, mostrándonos cuál era la esperanza secreta del Rey David. David, lamentándose y quejándose, se preguntaba por qué Dios estaba enojado con él. Él clamó a Dios para que extienda su mano y destruya al enemigo (ver Salmo 74:11). 
Le parecía a David que los enemigos de Dios estaban tomando el control, y en su desesperación él oró, ¡No entregues a las fieras el alma de tu tórtola! (Salmo 74:19). Al igual que David, comenzamos a vernos como pequeñas tórtolas, rodeados por las trampas de los impíos. Podemos animarnos, durante nuestros momentos más difíciles, viéndonos como un ave amada por nuestro Señor, la cual descansaba en sus promesas de mantenernos fuera de las trampas de los impíos. 
Como una tórtola, anhelamos la presencia de nuestro amado Salvador. Yo me imagino a Cristo viniendo hacia mí en la forma de una paloma – su Espíritu Santo – revelándome su amor constante y su cuidado continuo de mí. Cuán indescriptible es que un Dios tan grande y majestuoso condescienda a relacionarse a mis necesidades en la forma de una paloma. ¿Pero acaso no descendió él sobre Cristo en las aguas bautismales como una paloma? 
Hermano amado de Dios, ¿Estás atravesando tiempos difíciles? ¿Hay sufrimiento en tu hogar? ¿Estás con dolor? ¿Estás confundido a veces por la severidad de todo lo que sucede? Recuerda, tú eres la pequeña tórtola de Dios, y él nunca te entregará a las manos del maligno. Él te librará de cada una de las trampas del enemigo, y te mostrará cuán leal es él para ayudarte en la hora que lo necesites. Él está ahí junto a ti, en todo momento, como una paloma, susurrando, compartiendo su amor contigo. 
Salomón al hablar de Cristo dijo, Sus ojos, palomas que junto a arroyos de aguas se bañan en leche, están a la perfección colocados (Cantares 5:12). 
Y sobre la iglesia, la amada del Señor, está escrito, Mas única y perfecta es la paloma mía… (Cantares 6:9). 
Somos uno en Cristo – su paloma – una tórtola. El gorrión cae al suelo, pero no la tórtola. Él la guarda en el hueco de su mano, protegida y segura en su amor. Lo mejor de todo, el Señor nos librará de nuestros problemas y comprobaremos su eterna fidelidad hacia nosotros. Podremos atravesar todo regocijándonos y en completo descanso y confianza en Su poder y amor.










9/11/2013

Ejemplo

Hace algunos meses grabé y difundí un audio que se basaba en lo que allí denominé como “el espíritu de Caleb”. Caleb, cuyo nombre significa valor, determinación, ¡Tipifica a la persona que se aferra al Señor! Caleb era inseparable de Josué, representando así al que continuamente camina con el Señor haciendo caso omiso de las distracciones de la vida. Y que no son demasiados, lamentablemente. 
Caleb había acompañado a los espías al otro lado del Jordán, cuando el Espíritu Santo lo dirigió hacia Hebrón – “el lugar de muerte.” Abraham y Sara estaban enterrados allí, como también Isaac y Jacob y los patriarcas, y años más tarde, el reino de David comenzaría allí. Con asombro Caleb escaló esa sagrada montaña y la fe inundó su alma. Él valoró ese santificado lugar, y desde ese momento en adelante, él quiso que Hebrón fuese su posesión. 
Se nos dice de Caleb que él decidió ir detrás de Dios (Números 14:24). Él nunca desmayó hasta el final, y a sus ochenta y cinco años de edad él podía testificar: Todavía estoy tan fuerte como el día en que Moisés me envió. Cual era mi fuerza entonces, tal es ahora mi fuerza para combatir, para salir y para entrar (Josué 14:11). ¡
En su vejez Caleb peleó su mayor batalla! Dame, pues, ahora este monte [Hebrón]... (14:12).  - Josué entonces lo bendijo y dio a Caleb…a Hebrón por heredad (14:13).  - Por tanto, Hebrón vino a ser heredad de Caleb…por cuanto se había mantenido fiel a Jehová, Dios de Israel (14:14). 
Este mensaje es glorioso: No es suficiente el haber muerto al pecado – o haber entrado a la plenitud alguna vez en el pasado. ¡Lo que se necesita es crecer en el Señor hasta el final! Es mantener el poder espiritual y la fuerza sin desmayar. ¡Es “decidir seguir a Dios” aún en la vejez! Hebrón – la heredad de Caleb – significa ¡una compañía asociada! ¿Asociada con qué? ¡Con la muerte! No sólo la muerte al pecado en el Jordán, sino vivir en un lugar de muerte. ¡Vivir con aquellos asociados con la muerte y resurrección de Jesucristo! 
“Dame, pues, ahora ese monte” había orado Caleb. En otras palabras, “¡Dame este caminar de muerte a mí ‘yo’!” Fue aquí que Abraham había edificado un altar para sacrificar a su hijo, y era aquí que Caleb y su tribu vivirían, constantemente asociados con ese altar de un sacrificio vivo. El seguir al Señor con todo su corazón produjo un fuego santo por Dios en los hijos de Caleb. ¡Mientras los hijos de las dos tribus y media se apartaron y abrazaron al mundo y su idolatría, la familia de Caleb creció fuerte en el Señor! 
El deseo de Dios para todos nosotros es que entremos a un lugar de descanso, gozo y paz en el Espíritu Santo. Eso requiere seguirlo a él, con todo tu corazón…y con todas tus fuerzas (Marcos 12:30). Sería yo algo así como un campeón del mundo si ahora te asegurara que es fácil hacerlo, pero también te estaría mintiendo, con una de esas mentiras aparentemente “santas” con las que el diablo ha logrado llevarse a varios consigo. No es fácil, pero es posible.


 









9/08/2013

Carrera

¿Quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla? No sea que, después que haya puesto el cimiento, no pueda acabarla y todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él diciendo: Este hombre comenzó a edificar y no pudo acabar (Lucas 14:28-30). 
Jesús habló estas palabras antes de cerrar su ministerio en la tierra con el propósito de advertir a sus seguidores que las buenas intenciones no serían suficientes para que puedan atravesar los tiempos difíciles. ¡Muchos seguidores no tendrán lo necesario para terminar la carrera! Yo creo que la situación más trágica es comenzar con toda la intención de aferrarse de Cristo y de crecer para llegar a ser un discípulo maduro, pero en lugar de eso, comenzar lentamente a apartarse, y convertirse en frío e indiferente hacia él. 
Esa persona puso los cimientos pero no pudo terminar, porque primero no calculó los gastos. Se le acabaron los recursos; avanzó un poco y luego desistió. Dios, despiértanos y haznos entender que estamos siempre cambiando. No hay tal cosa de estar quietos; o tú estás cambiando diariamente a la imagen de Cristo, o estás cambiando de vuelta a tu caminar carnal. Para aquellos que han determinado aferrarse de Cristo a cualquier costo, los que están tomando su cruz, negándose a sí mismos, y siguiéndolo, a ellos Pablo les dice, Por tanto, nosotros todos, mirando con el rostro descubierto y reflejando como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en su misma imagen, por la acción del Espíritu del Señor (2 Corintios 3:18). 
Qué gozo es conocer a aquellos que están terminando la carrera. Ellos están creciendo en sabiduría y en el conocimiento de Cristo, distanciándose del mundo y sus placeres, y volviéndose cada vez más con una mente celestial. Sus sentidos espirituales están altamente ejercitados y sus discernimientos de lo que es de Dios o de la carne están cada vez más aumentando. Mientras más envejecen, más hambrientos ellos están de Cristo. 
Ellos cortan todos los lazos con el mundo y con una intensidad que va aumentando, ellos anhelan estar con Cristo en su gloria. Para ellos, el morir es ganancia y el premio máximo es ser llamados a su presencia para estar a su lado para siempre. ¡No es el cielo lo que buscan, sino Cristo en gloria! Puedes estar seguro que cuando Cristo retorne, él tendrá una iglesia gloriosa deseosa de estar con él. ¡Estará compuesta de aquellos que se han desligado tanto de este mundo y a todas sus estructuras, (Incluida la religiosa), y que se han unido tanto a él, que ser cambiados de lo corruptible a lo incorruptible sólo será un último paso de amor hacia su presencia! 
Puede que tú hayas caído en tu carrera cristiana, pero tú puedes levantarte y correr nuevamente. Jesús no dejará que quedes tendido en el camino, exhausto, imposibilitado. Él levantará tus rodillas débiles y te dará fuerzas sobrenaturales para terminar. Él no te fallará. Por gracia, tú terminarás la carrera y el Señor estará esperando en la meta para decirte, “¡Lo has hecho bien!”

 






9/04/2013

Comida

Tenía un amigo que era médico nutricionista, y de su experiencia con la obesidad solía decir que Dios nos hizo para comer para vivir y no para vivir para comer. Y fíjate que este principio, espiritualmente, también es cierto. Es verdad – somos lo que comemos. Jesús dijo que su carne es nuestra comida, alimento. Si no coméis la carne del Hijo del hombre y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros (Juan 6:53). 
Anda alguien por allí enseñando profundo sobre esto y ya se ganó que otro que no entendió, o que entendió muy por encima, salga a decir que se promueve el canibalismo. ¡Hay cada hermano! Dijeron: Dura es esta palabra; ¿quién la puede oír? (vs. 60). Los judíos no podían comprender tal pensamiento, y desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás y ya no andaban con él (vs. 66). 
Aquellos que asocian esta comida del Señor sólo con el partimiento del pan en la mesa de comunión, no entienden lo que Jesús quiso decir. La Cena del Señor no es sólo simbólica; en lugar de eso, es para recordarnos que él es ahora nuestra fuente de vida a través de la muerte. Debemos de venir a menudo, diariamente, a comer y a beber de él. Mientras más comamos de él, más vida espiritual será demostrada en nosotros. 
Tenemos una invitación abierta a venir a su mesa, comer, y ser fuertes. Participar de Cristo es alimentarse de la Palabra de Dios y tener comunión con él en la oración de fe. Cuando las ovejas no son alimentadas, se debilitan y se vuelven esqueletos, llegando a ser presa fácil para el enemigo. Pero, veo que en la tierra se levanta un ministerio remanente compuesto de siervos y siervas que están llegando a familiarizarse con el corazón del Señor. 
El Espíritu los ha ungido para levantar un pueblo que busca a Dios, y que irá con ellos hacia la plenitud de Cristo. Son pocos en números, pero están aumentando. ¡Ellos no tienen otra fuente de vida! La vida en ellos está rebalsando porque han estado con frecuencia en la presencia de Dios. ¡Dios ha provisto una manera para hacer que cada uno de sus hijos sea fuerte para resistir al enemigo! Esta fortaleza viene de comer el Pan de Dios que bajó del cielo.
 Nuestra salud y fortaleza espiritual dependen de esto. Escuche cuidadosamente las palabras de Jesús: …yo vivo por el Padre, también el que me come vivirá por mí (Juan 6:57). ¡Jesús estaba en tal unión con el Padre, tan comprometido a hacer sólo su voluntad, que las palabras del Padre eran su propia comida y bebida! Su sustento diario era escuchar y ver lo que el Padre quería, y esto era el resultado de pasar mucho tiempo a solas con él. 
Jesús una vez dijo a sus discípulos, Yo tengo una comida que comer, que vosotros no sabéis…Mi comida es que haga la voluntad del que me envió y que acabe su obra (Juan 4:32, 34). Jesús después dijo, Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que permanece para vida eterna, la cual os dará el Hijo del hombre (Juan 6:27). 
¡No podemos descuidar este secreto de obtener fortaleza! Así como Cristo vivió por el Padre, así debemos recibir nuestra vida alimentándonos de él. Apártese a solas con el Señor y pase tiempo de calidad en su presencia. Él quiere alimentarle su alma hambrienta y guiarlo en estos tiempos difíciles. Dios siempre manifestará su presencia cuando usted lo busca con todo su corazón.


 






9/01/2013

Derramamiento

Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso…porque los oían que hablaban en lenguas y que glorificaban a Dios (Hechos 10:44 y 46). 

Esto se refiere a la casa de Cornelio. Piensa en esto, un Pentecostés privado cayendo sobre todo un hogar y donde todos son elevados hacia los cielos. ¡Fue milagroso! Las alabanzas fueron emocionantes mientras todos los familiares y niños estaban siendo salvados y llenos con el Espíritu Santo de Dios. Todo esto sucedió porque un hombre propuso en su corazón buscar a Dios hasta que la respuesta llegara. 

Y aquí estamos sentados, en los días del Espíritu Santo derramado, con muchos hogares donde hay poca o ninguna evidencia de su trabajo o presencia. Muchos de nuestros hogares cristianos están ahora bajo el control del espíritu del mundo en lugar del Espíritu de Dios. Donde está el Espíritu de Dios hay unidad. Donde él permanece, hay descanso y paz, gozo indescriptible, y victoria sobre el espíritu de este mundo. 

Necesitamos recuperar la autoridad espiritual de nuestros hogares. Si el esposo y la esposa cristianos no están en total unidad, fluyendo juntos en el Espíritu y amor de Jesús, hay peligro extremo adelante. Uno de ellos, o ambos no están caminando en el Espíritu. Cuando ambos están buscando a Dios en sus momentos privados de oración y devoción, el Espíritu puede hacer sus maravillas. 

Dios está haciendo algo nuevo en la tierra ahora mismo. Algo tan poderoso, tan sobrenatural que está aterrorizando al infierno. El Espíritu Santo ha venido a separar a un pueblo para el Señor. Ser una persona de éxito no es tan importante como escuchar de Dios. Para los santos, prosperar significa ver a Jesús de una manera viva y nueva. Casas, tierras, muebles, automóviles, ropa – todas estas cosas han perdido su atracción para las personas que ahora están amando apasionadamente al Señor de la gloria. 

¡El Espíritu Santo ha venido a revelar a Cristo como el Salvador de hogares – nuestros hogares! Hemos mirado al mundo espiritual y hemos visto  a demonios huyendo. Hemos visto  a los poderes de las tinieblas temblando porque la verdadera iglesia de Dios, la que era un gigante dormido, ha sido provocada por el Espíritu Santo para que se sacuda y se levante y reclame su lugar de poder y autoridad. 

Familias enteras, iglesias enteras, ministerios enteros están siendo volteados. Dios está diciendo, “¡Tomen en serio las cosas espirituales y yo supliré cada una de sus necesidades!” El Padre está haciendo cosas grandes alrededor de todo el mundo y nosotros podemos ser partícipes de su poderosa bendición.