7/30/2015

Aguas

               El profeta Ezequiel recibió una visión increíble. La Escritura dice que la mano de Dios lo llevó a un monte muy alto, cuando un hombre se le apareció cuyo aspecto era como aspecto de bronce. (Ezequiel 40:3) Por supuesto, el hombre no era otro que Cristo mismo. Él introdujo a Ezequiel en la puerta de la casa de Dios donde dio al profeta la asombrosa visión del futuro del pueblo de Dios. Puso de manifiesto lo que el cuerpo de Cristo será cuando el fin de los tiempos se acerque.
               Él me trajo de nuevo a la puerta de la casa [el templo], y he aquí aguas que salían de debajo del umbral de la casa hacia el este... (Ezequiel 47:1). Imágenes de agua en la Biblia casi siempre representan al Espíritu de Dios. Esta visión claramente revela un gran derramamiento del Espíritu Santo en los últimos días. La visión fue tan abrumadora que Ezequiel no podía comprenderla. Ni siquiera podía hacer comentarios sobre su significado. Todo lo que podía hacer era informar sobre ella.
                De hecho, antes de que la visión terminara, el Señor se detuvo y le preguntó a Ezequiel: "¿Has visto esto?" Dios estaba preguntando: "¿Comprendes la magnitud de lo que estás viendo? ¿Ves de lo que estas aguas crecientes hablan? Sé que esta revelación es impresionante y alucinante para ti, pero no quiero que pierdas su verdadero significado. Las aguas indican el camino por el que todas las cosas terminarán".
                El profeta Isaías tuvo una visión del mismo río que apareció en la visión de Ezequiel. Sin embargo, Isaías vio aún más. De acuerdo con Isaías, en los últimos días el pueblo de Dios va a disfrutar de una gran protección contra todo ataque satánico:  Ningún barco de remos surcará sus aguas, ni barcos poderosos navegarán por ellas (Isaías 33:21). Isaías está hablando aquí de los buques de guerra impulsados por esclavos.
                Él nos está dando una imagen del enemigo, el diablo, en su intento de lanzar un ataque contra todos los que nadan en el río. Ésta es una imagen muy confusa. Dios nos aclara en estos pasajes que sus aguas vivas están fuera del alcance de Satanás. Como el salmista testifica:  ¡Haz que queden confundidos y en vergüenza los que quieren matarme! ¡Que retrocedan y queden confundidos los que buscan mi mal! ¡Que sean como el tamo que arrebata el viento! ¡Que el ángel del Señor los acose! ¡Que sea su camino oscuro y peligroso! ¡Que el ángel del Señor los persiga! (Salmo 35:4-6).



 



7/24/2015

Poder

               A fin de conocer a Cristo y el poder de su resurrección, y de participar de sus padecimientos, para llegar a ser semejante a él en su muerte, si es que de alguna manera llego a la resurrección de entre los muertos. (Filipenses 3:10-11).
               Lo que voy a decir puede resultar una sorpresa para ti: la resurrección de Jesucristo se trata solamente de poder. Pero no me refiero sólo al poder divino que resucitó a Jesús de entre los muertos. Por supuesto, este tipo de poder es absolutamente milagroso y sólo emana de Dios mismo. Además de este evento sobrenatural, la resurrección de Cristo nos habla de otro poder que también proviene solamente de Dios.
                Estoy hablando del poder que nos lleva a vivir una vida santa... a ser libres del dominio del pecado para vencer todos los hábitos y lujuria conocidos por el hombre ... a caminar por fe en la justicia que proviene solamente de Dios. Para obtener este poder es necesario conocer a Cristo en el poder de su resurrección. Pablo habla de este tipo de poder de resurrección.
               El tenía un anhelo interno y profundo de conocer a Cristo, y aquella hambre vino de su propio y profundo clamor por santidad. El apóstol tuvo una revelación acerca de la resurrección de Cristo y esta revelación tuvo que ver con el poder. Él escribió: Cristo Jesús Señor nuestro... se hizo de la simiente de David según la carne, y declaró ser el Hijo de Dios con poder, según el espíritu de santidad, por la resurrección de los muertos (Romanos 1: 3-4).
               Pablo vio algo increíble en la resurrección y del mismo modo que ésta le llenó de alegría, también la resurrección respondió al clamor por santidad que él demandó a lo largo de su vida. En pocas palabras, Pablo vio que Jesús había venido a la tierra como un hombre con el poder del cielo descansando sobre Él.
               Cristo había demostrado ese poder divino en la tierra: curando a los enfermos, liberando a los cautivos, resucitando a los muertos, dando vida eterna. Jesús mismo había resucitado de entre los muertos y su resurrección fue acompañada por un anuncio divino que Él era el Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por la resurrección de los muertos (Romanos 1:4).





7/19/2015

¿Miedos?

               Cuando nuestro amor se alinea a la Palabra de Dios, cuando aceptamos su amor por nosotros y nos amamos unos a otros sin condiciones, entonces vivimos sin temor. Así también seremos capaces de vivir en el aquí y el ahora como Cristo vivió y estaremos de pie delante de Él con denuedo en el día del juicio. Cuando todo el miedo se ha ido, estamos en perfecto amor.
                Escucha estas palabras cantadas por David: Alabanza y magnificencia hay delante de él. Poder y alegría hay en su morada. (1 Crónicas 16:27,). La raíz de la palabra "alegría" en el Antiguo Testamento significa "saltar de alegría" y disfrutar de la plenitud del amor perfecto. En este momento, el mundo se está ahogando en miedo. La humanidad tiembla a causa del calentamiento global, del terrorismo, de la guerra nuclear, de una economía débil, del SIDA, de los asesinatos masivos, del surgimiento del Islam, del caos político, de la adicción generalizada a las drogas, el alcohol y la pornografía. Yo te pregunto:
               ¿Cómo podemos hacer un impacto para Cristo si nos sentimos acosados por el mismo espíritu de temor que afecta al mundo? ¿Qué tipo de esperanza podemos ofrecer? En verdad, ¿qué tipo de evangelio estamos predicando si éste no nos cambia y nos libera del miedo? Dios introdujo el Nuevo Pacto para asegurar a su iglesia en su amor y su completo perdón del pecado... lo que nos lleva al conocimiento del deleite y gozo que siente él hacia nosotros con el objeto que conozcamos su corazón lleno de amor por nosotros y vivamos todos los días sin temor.
               Considera lo siguiente: Y los redimidos de Jehová volverán, y vendrán a Sión con canciones y alegría eterna sobre sus cabezas; y tendrán gozo y alegría, la tristeza y el gemido huirán (Isaías 35:10). El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? El Señor es la fortaleza de mi vida, ¿de quién he de atemorizarme...? Aunque un ejército acampe contra mí, mi corazón no temerá (Salmo 27:1, 3). Hace ya mucho tiempo atrás que el pueblo de Dios debió entregar todo en Sus manos.
                Te insto a que dejes de tratar de pensar en tu propia manera de salir de problemas. En cambio, descansa en el poder de la Palabra de Dios. Deja que el Señor ponga su gozo ahora, hoy. Su corazón alegre hará "sobresaltar e intimidar" a todos aquellos que tienen miedo a su alrededor: Te abrirá Jehová su buen tesoro, el cielo, para enviar la lluvia a tu tierra en su tiempo y para bendecir toda la obra de tus manos. Prestarás a muchas naciones, y tú no pedirás prestado. (Deuteronomio 28:12).




 


7/16/2015

Permanecer

               Numerosos cristianos, incluyendo pastores, me han dicho que son continuamente acosados por los pecados cometidos en el pasado. Ellos me expresan: "Hermano, si supiera lo que yo hice y cómo pequé, entendería por qué me siento tan acongojado. Mi pecado todavía se cierne sobre mi cabeza y constantemente combato contra esta culpa. Creo que el Señor me ha perdonado, que su sangre es suficiente para cubrir mi maldad, pero no tengo la paz que proviene de este  conocimiento." Otros me dicen: "Creo que he sido perdonado, pero mi mente está continuamente bombardeada con pensamientos horribles. Puede ocurrir en cualquier lugar, incluso en la iglesia y eso me hace sentir muy sucio. Se me hace difícil creer que soy puro delante de Dios."
               Estos creyentes olvidan que también Satanás tentó a Jesús con pensamientos malos, horribles, durante su prueba en el desierto. Hoy en día, el diablo envía zorras pequeñas a tu vida para que tú pienses que estás sin esperanza, que Dios está enojado contigo. Satanás inyecta pensamientos en tu mente con la intención de destruir tu fe en el poder de la sangre de Cristo sobre tu vida. Querido santo, no debes escuchar tales invasiones a tu mente.
               Tú tienes que cortarlas gritando, "Espíritu Santo, sé que estás a mi lado. ¡Ayúdame!" Todos los que toman la cruz y pelean la buena batalla de la fe están en una lucha constante. Todos nos enfrentamos a malos pensamientos, pensamientos que vienen debido a nuestro pasado, o por un sentimiento de rechazo, o simplemente porque vivimos en tiempos malos y sensuales. Sin embargo, cuando aplicamos la sangre de Cristo a estas raíces de duda, su sangre llega a cada célula de nuestro ser, incluyendo nuestra mente.
               De esta manera su sangre nos limpia a fondo y produce en nosotros libertad y alegría verdadera. Tú no estás solo en tu contienda. Él te ha enviado al Espíritu Santo que sabe cómo tratar con el enemigo y librarte de toda esclavitud. Él es la voz apacible y delicada que te guiará y te dará poder a través de todas tus batallas. Ora conmigo: "Espíritu Santo, quiero crecer en ser espiritualmente fructífero. Anhelo ser librado de toda hipocresía. Deseo poseer amabilidad, paciencia y amor. Sé que a pesar de no poseer estas características todavía me amas. Permanece conmigo y ayúdame, Amén". 







7/11/2015

Ignorancias

               En alguna ocasión escuché (Y creo que hasta canté) una antigua canción de esas que por años han desandado nuestros templos. Una parte de su letra, decía así: Envíalo, Señor, envíalo /  Señor, permite que el Espíritu Santo sea derramado. /  Lo necesitamos, Señor, envíalo. Linda la canción, pero como muchas otras que todavía se cantan masivamente, desencajada de la realidad en su esencia. Porque la verdad es que el Espíritu Santo ya está aquí. Bajó del cielo en el día de Pentecostés y nunca se ha marchado.
               Jesús prometió: Y yo rogaré al Padre y os dará otro Consolador, para que esté con ustedes para siempre: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce: mas vosotros le conocéis, porque mora con vosotros y estará en vosotros (Juan 14:16-17).  Considera la frase que Jesús emplea aquí: "Pero vosotros le conocéis." Cuando leí estas palabras, no podía quitármelas de encima. Me di cuenta que realmente no sabemos mucho acerca del Espíritu Santo. La iglesia habla mucho acerca del Espíritu Santo.
               Hablamos de ser llenos del Espíritu, de vivir y caminar en el Espíritu, de tener los dones del Espíritu, de recibir el consuelo del Espíritu. Sin embargo, es posible conocer todas las doctrinas del Espíritu Santo y todavía no conocerlo a Él. Si yo te preguntara, "¿Has recibido al Espíritu Santo?" ¿Cómo contestarías? Algunos podrían decir: "He recibido al Espíritu cuando Jesús me salvó. Fue el Espíritu Santo quien me llevó al Reino de Cristo." Otros responderían: "Sí, he recibido el Espíritu, porque hablé en lenguas cuando entró en mi vida. Yo oro en el Espíritu y las lenguas son una evidencia de que yo lo he recibido."
               Sin embargo, recibir el Espíritu Santo es más que una experiencia que se da una sola vez. La palabra "recibir" significa "echar mano de lo que es dado." En resumen, recibirle es un deseo por expandir la capacidad de obtener un mayor conocimiento de quién es el Espíritu Santo y lo que es su ministerio.
               De hecho, el Espíritu Santo no es recibido por alguien hasta que esta persona le permite tomar el control total de su templo. Pablo preguntó a los Gálatas, “¿Cómo recibieron al Espíritu? ¿No lo recibieron por fe?” Luego declara: "Ustedes afirman en fe que aquello que saben del Espíritu lo recibieron por fe. Entonces, ¿han tenido ustedes una continua ‘ministración del Espíritu’ por fe? ¿Están ejerciendo fe para ir más profundo en el Espíritu?"
               Mi sugerencia es que hoy examines tu vida; la calidad espiritual, emocional y natural de tu vida. De lo que veas, tendrás certeza o no de estar siendo guiado por el maravilloso Espíritu Santo de Dios.




 




7/05/2015

¡Restaurado!

               No sé en cuantas ocasiones te habrán enseñado o predicado algo a partir del relato del hijo pródigo. Hay lugares en donde casi es materia semanal. Recuerdo haber recibido en nuestra última congregación a un matrimonio que venía de otra iglesia muy molesto porque allí sólo se predicaba sobre el hijo pródigo. O sea que el relato del hijo pródigo es seguramente para ti muy familiar, así que no voy a entrar en los detalles de la historia. Sin embargo, quiero decir que no se trata principalmente del hijo perdido. Por el contrario, se trata del deleite del padre.
               Ciertamente, la parábola del hijo pródigo es acerca del retorno, pero no es sólo del hijo que por fin vuelve a casa, sino también de lo que le aguarda al hijo en casa. Se trata de la gracia, el perdón y la restauración. Lee la historia de nuevo y te darás cuenta de que ésta no termina cuando el hijo regresa, lo que resulta significativo. ¿Qué es lo que mantiene al hijo en casa? ¡Es el conocimiento de que su padre se deleita en él! Porque este mi hijo muerto era, y ha revivido, estaba perdido y lo hemos encontrado. Y comenzaron a regocijarse... [con] la música y el baile (Lucas 15:24-25).
               El padre del hijo pródigo nunca le reprendió, no lo condenó, ni siquiera habló de su fuga. En cambio, derrochó una gran fiesta e invitó a todos los amigos de la familia y vecinos. El padre había estado esperando a que su hijo volviera a casa y ahora esto había acontecido. El hijo pródigo protestó al principio. Le dijo a su padre: "No, no. Yo soy indigno." Pero su padre no le hizo caso, al contrario, pidió que le pusieran vestido nuevo sobre sus hombros, anillos en sus dedos y zapatos en sus pies.
               Ahora todo lo que el padre poseía una vez más estaba a disposición del hijo. Y hubo gran alegría, con música, baile y fiesta. Creo que el amor trajo a este joven a casa. Pero fue el deleite del padre lo que le mantuvo allí. Observa que el hijo pródigo se mantuvo con el padre por el simple hecho de levantarse cada día para ver que su padre estaba contento con él en casa. Su padre estaba encantado de tenerlo presente con él. Además, todo aquello que en la vida de aquel joven había sido comido por el pulgón, estaba siendo restaurado.
               He conocido a muchos que son como el hijo pródigo. Ellos pueden enfocarse sólo en lo que se perdió años atrás: un cónyuge, hijos, ministerio. Ellos sienten que el Señor los amonesta y puede ser doloroso, pero Jesús les dice en esta parábola: "Nada se pierde en mi Reino. Vas a ser más fuerte a través de esto. Estás en casa ahora y mi gracia te restaurará totalmente."


 




7/03/2015

¿Miedo?

               Si yo tuviera que sintetizar la base de los mayores problemas que afrontan los hombres y mujeres del planeta, (Creyentes y no creyentes), lo resumiría en una sola palabra abarcativa: Miedo. Sin embargo, Dios nos muestra cómo podemos vivir sin miedo. No hay temor en el amor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor... (1 Juan 4:18).
               En resumen, si estamos viviendo en miedo, somos ignorantes del amor perfecto. Juan no está diciendo: "El amor perfecto de Dios echa fuera el temor"; él tampoco está hablando de amor incondicional o amor maduro de los cristianos, como sugieren algunos intérpretes. No es ahí donde comienza el amor perfecto para los verdaderos creyentes. Ciertamente amamos a Dios, esto es un hecho que está fuera de toda duda.
               Pero consideremos lo que Juan dice al principio de este capítulo acerca del perfecto amor: Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros y su amor se ha perfeccionado en nosotros (4:12). Según Juan, la primera consideración del amor perfecto es el amor incondicional a nuestros hermanos y hermanas en Cristo. Un cristiano puede decir que ama a Dios, que está haciendo la voluntad del Señor, que está cumpliendo fielmente la obra del Reino.
               Esta persona puede ser un adorador e incluso un maestro de la Palabra. Pero si este individuo tiene rencor o habla en contra de otra persona, si él aleja de sí mismo a cualquier persona del cuerpo de Cristo, entonces él anda en tinieblas y un espíritu de muerte habita en él. Toda la vida y todas las buenas obras están fuera de orden en esta persona. Tenga en cuenta lo que Juan dice de este tipo de individuo: El que dice que está en la luz y aborrece a su hermano, está todavía en tinieblas (1 Juan 2:9).
               Si tú estás interesado en vivir una vida sin miedo, Juan nos dice que hay una manera de hacerlo. De hecho, hay un amor perfecto que echa fuera todo temor y este es el primer paso que debemos tomar: Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros (1 Juan 4:11). Sí, debemos tratar primero con nuestras relaciones en el cuerpo de Cristo. De acuerdo con Juan, nosotros hemos recibido el mandamiento de amar a otros como Cristo nos amó a nosotros para que el amor sea perfeccionado en nosotros.
               ¿Qué se entiende por este tipo de amor? Es más que el perdón, mucho más. Significa perdonar todas las transgresiones contra nosotros y ofrecer nuestro compañerismo y comunión. Tenemos que mostrar aprecio a los que han pecado contra nosotros tanto como lo hacemos con los demás miembros del cuerpo.
               Cuando dejamos que el amor de Dios habite en nosotros y nos perfeccione, todo temor será expulsado. ¿Y por qué sucederá eso? Porque habremos dado una importante prueba de carácter de miembro del Reino de Dios. ¿Y sabes qué? Esa es la última traducción más amplia de la palabra ágape, que aquí se traduce como Amor. ¿Qué me cuentas, ahora? ¿Entiendes por qué esa clase de amor echa fuera todo temor?