7/11/2012

Opción


La Biblia nos dice que Jacob recibió una increíble revelación a través de un encuentro “cara a cara” con Dios: Y llamó Jacob el nombre de aquel lugar, Peniel; porque dijo: Vi a Dios cara a cara, y fue librada mi alma (Génesis 32:39). ¿Cuál fue la circunstancia  alrededor de esta revelación? Fue en el punto más bajo, más aterrador de la vida de Jacob. En ese tiempo, Jacob se encontró atrapado entre dos fuerzas poderosas: su suegro Labán quien estaba muy enojado, y su hermano Esaú, hostil y amargado. Jacob había trabajado más de veinte años para Labán, el cual lo había engañado una y otra vez. Finalmente Jacob se hartó, y sin decir nada a Labán, tomó a su familia y se marchó. Labán lo persiguió por el Este con un pequeño ejército, listo para matar a Jacob. Pero sólo cuando Dios advirtió a Labán en un sueño de no hacer daño a Jacob, éste dejó que se fuera. Tan pronto como Labán se aparta, Esaú aparece por el Oeste. El también traía un pequeño ejército de 400 hombres, listos para matar a su hermano por haberle robado su derecho de primogénito. Jacob se encontró en una situación límite, convencido que iba a perderlo todo. Las cosas se veían sin esperanza; pero en esa hora oscura, Jacob tuvo un encuentro con Dios como nunca antes. El luchó con un ángel que muchos estudiosos de la Biblia creen que fue el Señor mismo. Yo, particularmente, y con mucha menor entidad que cualquiera de estos teólogos, creo que la lucha fue con un mensajero que le traía un mensaje distinto al que Jacob esperaba. Pero ahora piensa también sobre Job. En su hora más oscura, Dios se le apareció en un torbellino. Y Dios le dio a este hombre una de las revelaciones más grandes de sí mismo como nunca lo ha hecho con ningún otro ser humano. Dios llevó a Job al cosmos, luego a las profundidades del mar. Él lo guió a los secretos mismos de la creación, y Job vio cosas que ninguna persona había visto. A él se le mostró la gloria misma y la majestad de Dios. Job emergió de esa experiencia alabando a Dios, diciendo, Yo sé ahora que tú puedes hacer cualquier cosa, Señor. Me arrepiento por haber cuestionado tus decisiones. Yo veo que todas las cosas están bajo tu control y dirigidas por tu gracia. Tú tenías un plan todo el tiempo, pero ahora yo actualmente te he visto con mis ojos (ver Job 42:2-5). Algo maravilloso sucede cuando nosotros simplemente confiamos. Una paz viene sobre nosotros, capacitándonos para decir, “No importa lo que salga de todo este problema. Mi Dios tiene todo bajo control. No tengo que temerle a nada.” Claro; ahora tú lees esto y piensas: “¡Huau! ¡Qué fácil! ¡No voy a hacerme más problemas por nada!” – Aguarda: ¿Sabes qué? No será fácil. Porque allí detrás estará la figura del enemigo procurando meter en tu mente las dudas, los miedos, las angustias y las desesperaciones. Y créeme que a veces lo consigue. ¿O no? Bien; este es el día de la gran decisión: ¿Seguirás creyéndole al infierno o al Señor? Decídete, mucho tiempo no queda.

4 comentarios:

M.E.R.Q. dijo...

graciasPapa celestial!!!!1...gracias por estar siempre a traves de hijos que te sirven,fieles en entregar Tu palabra y refrescarla una y otra vez en nuestras vidas!!!....es cierto no nos resulta facil cuando el enemigo esta actuando en nuestras mentes con duda y temores...pero cuando estamos unidos, Tu a traves de Tu Espiritu Santo, nos llevas a ministrarnos fortaleza y vida unos a otros.
Gracias por que esto de saber que en este camino vamos acompanados por hermanos hace que avancemos, y gracias por haber permitido que e hombre descubriera el internet y de esta manera mantenernos comunicados entre hermanos, un abrazo Nestor para ti y tu flia, paz en Cristo.

Anónimo dijo...

Y tan cierto...

El ser humano, cuando toma la decisión de seguir a Dios y le dice que quiere servirle, menos mal no sabe lo que esta pidiendo.
Si Moisés, abraham, y todos los demás hubieran sabido el precio de su entrega, creo que se lo hubieran pensado mejor. Lo digo medio en broma, pero no sé si lo es tanto.
El precio es muy alto, la carne debe morir. No hay media-tintas o servir al Eterno o no. No nos obliga a nada, si queremos vivir nuestra vida somos libres, pero si hacemos pacto con El, la consecuencias son maravillosas en el espíritu pero para el yo, abrumadoras.

Aprovecho ese comentario de Nestor para animar a todos mis compañeros, qui como a mi su carne se retuerce y le cuesta tanto ser destruida cada día.
Juntos clamamos al Padre unidos en el mismo proceso: SEA HECHA TU VOLUNTAD.
No hay otro camino, y a pesar de todo, es maravilloso.

Hoy puedo proclamar delante de nuestro enemigo: NO DESMAYAREMOS porque El es nuestra garantía, y sea como sea saldremos VICTORIOSOS.
Nos recogeremos si caemos y nos animaremos en la angustia de la prueba, porque somos uno en Aquel que reina por los siglos de los siglos.

Un abraso a todos.

cesar dijo...

Gracias Padre...hoy hable de la fotografía tuya que has expuesto hoy, sin ni siquiera saberlo...hoy hable de esa clase de opciones...y sentí también la necesidad de darle poder a la ansiedad...pero, haces de Don Nestor un amigo tan intimo, que me abruma esa manera delicada de tocar fibras tan hondas...en mi posición como varón de Dios, bendigo a Don Nestor, a Antoine a M.E.R.Q y a todos...
gracias Don Nestor...Gracias Señor...necesitaba re calibrar mi brújula espiritual...

M.E.R.Q. dijo...

Realmente me hace tanto bien en mi ser este encuentro con mis hermanos!!!...este ministrarnos en EL!!!...que fuerza ...que animo nos da vivir estos "tiempos de victoria"...a seguir en esta batalla pues estamos del lado del triunfador...un abrazo en Cristo ministros competentes de un mismo pacto!!!