El noventa por ciento de las profecías dadas con anterioridad, (Eso se dice hoy), respecto al terremoto que azotó a Chile, hablan de juicio de Dios.El noventa por ciento de esas profecías, fueron dadas en su momento, (Eso se dice hoy), por profetas de nacionalidades distintas, pero no por ministros chilenos.
Creo en el ministerio profético, pero también soy consciente de los peligros de los últimos tiempos. (¿Alguien duda que YA estamos viviendo los últimos tiempos?).
No obstante, he aprendido a observar que los grandes moveres de Dios en cualquiera de sus direcciones, siempre han sido dirigidos a la iglesia global, no a una de carácter local.
Por lo tanto, y sin haber profundizado absolutamente nada todavía, puedo aceptar estar hablando de juicios de Dios, pero no puedo arrogarme una autoridad que no tengo para relacionarlo solamente con nuestros hermanos (Espirituales y regionales) chilenos.
Quiero aclarar algo que ya he enseñado en muchos de mis trabajos, pero que tengo la sensación que todavía no ha terminado de entenderse.
Cuando se habla de juicio, en cualquiera de sus acepciones, no sólo la divina, no se está hablando de hecatombes, desastres ecológicos, climáticos o de otra índole. Eso, en todo caso, al igual que una ejecución por silla eléctrica, fusilamiento, cámara de gas o inyección letal, vendrían a ser las consecuencias de la sentencia posterior al juicio, pero no éste en su dimensión singular.
Juicio es, en todas las latitudes del planeta, el acto de separar lo bueno de lo malo, el delito de la decencia, la culpabilidad de la inocencia y, esencialmente, lo verdadero de lo falso.
Si moviendo violentamente la tierra Dios sabe que lo verdadero se abrazará a Él y lo falso buscará dar dinero a cambio de salvocunductos o garantías de supervivencia, Él sacudirá las montañas o los montes que sean necesarios estremecer.
Y si eso ocurre en un determinado lugar, es por algo que solamente la gente del lugar tiene capacidad y autoridad para ver, entender, reconocer o aceptar.
Todos los demás, incluidos nosotros, deberemos tomar de estos eventos el mensaje global que de ellos emana. Algo así como "Busca al Señor mientras pueda ser hallado". Proclamémoslo a los cuatro vientos y procuremos no quedar en la mira de juicios futuros.
Si Dios nos evaluara, juzgara, sentenciara y ejecutara a nosotros con la velocidad y cierta inconsciencia conque nosotros lo hacemos con los demás, créeme que no sobreviviría nadie al día final.
3 comentarios:
hay echos que el hombre común (como se dice)no sabe;hoy en día la ciencia
ha llegado a tamaña capacidad,que es capaz de crear aunque usted no lo crea cambios climáticos,provocar desde inundaciones,terremotos,sequías
todo un gran plan con un solo fin y es el de sentar un su trono al falso
cristo.hermanos infórmense.SHALOM
J.A.CH. 19/03/10
habla del H.A.A.R.P.
En la iglesia donde se congrega mi nana se profetizo con un año antelación el juntar provisiones, y más aun, se profetizo con siete días de anticipación el hecho, y la previsión de cuidar a los niños de las pestes
Otra iglesia, de una colega, Dios le ordeno ayunar por 21 Días a algunos varones y el mostro, lo que ocurriría y lo que va acontecer en el futuro
Por mi parte que solo visito las iglesias y que no me congrego, Dios me preparo por tres meses en sueños y hasta revivir esa noche idéntica a lo que Dios me izo vivir en sueños, Para tomarlo con la confianza y naturalidad necesaria en estos casos y mi casa es una de las casas que no sufrió daño alguno en relación a la de la cuadra y demás
En las filas para el agua u otro, nos reconocemos y conversamos los cristianos y todos, pueblo avisado y milagros evidentes de Dios en familias enteras.
Vivo en Talcahuano terremoto y maremoto, y puedo decir que los hijos de Dios acá, siempre protegidos por Dios, Dios acomodo de tal forma y con tanta perfección las cosas que no fuimos afectados, en este primer acontecimiento.
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